Davos y los cristianos

Davos es el lugar de Suiza donde se donde se reúnen cada año las élites sociales y económicas del mundo. En este año 2016 han acudido los más ricos del mundo, como por ejemplo, Carlos Slim, Ana Botín, el FMI, y otros muchos jefes de Estado y de gobierno, para examinar la situación económica del mundo y dar las oportunas directrices. A esta reunión le ha contestado un informe de Oxfam que lleva por titulo *Una economía al servicio del 1 %*.En él se dice que los 20 españoles más ricos tienen tanta riqueza como el 30% más pobre. Según este estudio de Oxfam, el patrimonio de las grandes fortunas subió un 15% en 2015 mientras que el el 99% restante cayó un 15%.

 

«LA SALVACIÓN QUE JESÚS OFRECE NO ES LA QUE ESPERAMOS», Fray Marcos

Escrito por  Fray Marcos
FE ADULTA

Lc 4, 21-30

Seguimos con el tema del domingo pasado. “hoy se cumple esta escritura” pero no va ser como esperan los de su pueblo. En todos los evangelios se habla de los milagros de Jesús como manifestación de su divinidad, pero a la vez se critica que los que le conocieron pretendan poner en ellos la salvación ofrecida por Jesús. Una salvación material que debía consistir en librarles de sus limitaciones desde fuera y por el poder de Dios, directo o a través de un intermediario. Seguimos arrastrando la idea de Dios del paleolítico: el todopoderoso que va a poner su poder a mi servicio si cumplo unos requisitos.

Hoy se cumple esa escritura. Dios la cumple siempre sin tener que hacer nada. Que se cumpla hoy, depende de mí. Por no tener en cuenta estos dos planos, la religión nos ha metido por un callejón sin salida y nos ha hundido en la miseria. Seguimos esperando que Dios haga lo que me toca hacer a mí. Soy yo el que tengo que preguntarme: ¿cumplo yo hoy esa escritura que acabáis de oír?

La misma iglesia, ya desde muy pronto, prefirió potenciar en Jesús la idea de Hijo de Dios y se olvidó de la de Mesías; aunque está claro que en los orígenes querían decir lo mismo. Así, la salvación que se pensaba como acontecimiento que debía darse en la historia, se convirtió en la salvación trascendente y ahistórica para el más allá. El mordiente que encerraba la imagen del mesías, se disolvió como un azucarillo. Jesús ya no necesita hacer presente la liberación desde la historia sino desde la estratosfera de su divinidad.

Hemos leído: “todos le daban su aprobación y se admiraban…”. Pero hay una traducción alternativa: El verbo griego (martyreo) = dar testimonio, que se traduce por “dar su aprobación”, cuando está construido con dativo, significa “testimoniar en contra”. Por otra parte, (thaumazo) = Admirarse, significa también extrañarse, es decir, una admiración negativa. Entonces la traducción sería: “todos se declaraban en contra, extrañados del discurso sobre la gracia (para todos) que salía de sus labios”. Así cobra pleno sentido la respuesta de Jesús, que de otro modo, parece que inicia él la gresca provocando al personal.

La importancia de suprimir la última frase del texto de Is, queda más clara con la explicación que da hoy Jesús. Tiene que rectificar el texto de Is, pero menciona a otros dos profetas que avalan esa aparente mutilación. Elías y Eliseo son ejemplos de cómo actúa Dios con relación a los no judíos. Para entenderlo hoy, podíamos decir que Elías atendió a una viuda libanesa y Eliseo a un general sirio. ¡Qué poco han cambiado las cosas! La atención a la viuda de Sarepta y Naamán el sirio deja en evidencia la pretensión de salvación exclusiva que los judíos, como pueblo elegido pretendían.

El evangelista quiere subrayar que este argumento contundente, no solo no les convence, sino todo lo contrario, provoca la ira de sus vecinos que se sienten agredidos porque les echa en cara su ceguera. La tradición de Mc, que copia Mt, no hace alusión ni al texto de Is ni a Elías y Eliseo. Esto indica la intención de recalcar la oposición de sus paisanos en Lc. Los primeros cristianos se esforzaron por proponer a Jesús como continuación del AT aprovechando cualquier resquicio para demostrar que en él “se cumplen las Escrituras”. Jesús sobrepasó, con mucho, todo lo que pudieron insinuar las Escrituras.

¿No es este el hijo de José? La única razón que dan los de su pueblo para rechazar las pretensiones de Jesús, es que no es más que uno del pueblo, conocido de todos. A mí me parece muy importante este planteamiento por parte del evangelista. La grandeza de Jesús está en que, siendo uno de tantos, fue capaz de descubrir lo que Dios esperaba de él. Jesús no es un extraterrestre que trae de otro mundo poderes especiales, sino un ser humano que saca de lo hondo de su ser lo que Dios ha puesto en todos los seres. Habla de lo que encontró dentro de sí mismo y nos invita a descubrir en nosotros lo mismo que él descubrió.

La primera oposición que sufre Jesús en este evangelio, no viene de los sumos sacerdotes ni de los escribas o fariseos, sino del pueblo sencillo. Sus paisanos ven que no va a responder a las expectativas del judaísmo oficial, y se enfadan. Cualquier visión que vaya más allá de los intereses del gueto, (familia, pueblo, nación, etc.) será interpretada como traición a la institución. Las instituciones tienen como primer objetivo la defensa de unos intereses frente los intereses de los demás. Incluso nuestra manera de entender el ecumenismo, responde a esta dinámica completamente contraria al evangelio.

Los de su pueblo no pueden aceptar un mesianismo para todos. Ellos esperaban un Mesías poderoso que les iba a librar de la opresión de los romanos y a solucionar todos los problemas materiales. Si Jesús se presenta como tal liberador, ellos tenían que ser los primeros beneficiarios de ese poder. Al darse cuenta de que no va a ser así, arremeten contra él. El odio es siempre consecuencia de un amor imposible. El evangelista echa mano del AT para demostrar que los profetas ya habían manifestado esa actitud de Dios a favor de extranjeros en apuros. Quiere decir que su mensaje no es contrario ni ajeno a la Escritura y que las pretensiones de los de su pueblo son una mala interpretación de la misma.

El Dios de Jesús es Amor incondicional, total. No puede tener privilegios con nadie, porque ama a todos infinitamente. Dios no nos ama por lo que somos o por lo que hacemos. Dios nos ama por lo que Él es. Dios ama igual al pobre y al rico, al blanco y al negro, al cristiano y al musulmán, a la prostituta y a la monja de clausura, a Teresa de Calcuta y a Bin Laden… En algún momento de esta escala progresiva nos patinarán las neuronas. Es más de lo que podemos aguantar. Nos pasa lo que a los paisanos de Jesús. Mientras sigamos pensando que Dios me ama porque soy bueno, nadie nos convencerá de que debemos amar al que no lo es. Si llego a descubrir que Dios me ama sin merecerlo, y a pesar de lo que soy, tal vez podríamos entrar en la dinámica del amor que Jesús predicó.

Jesús viene a anunciar una salvación de todas las opresiones. Pero esa salvación no depende de Dios ni de un intermediario de su poder sino de cada uno de nosotros. Su salvación no va contra nadie, sino a favor de todos. Ahora bien,no debemos ser ingenuos, lo que es buena noticia para los oprimidos, es mala noticia para los opresores. De ahí que, en tiempo de Jesús, y en todos los tiempos, los que gozan de privilegios, se opongan, con uñas y dientes, a esa práctica liberadora. Con el evangelio en la mano, no caben medias tientas. Si no estamos dispuestos a liberar a los oprimidos, somos opresores.

Tenemos que hacer un esfuerzo por comprender que el opresor no hace mal porque daña al oprimido, sino que hace mal porque se hace daño a sí mismo. El que explota a otro le priva de unos bienes que pueden ser vitales, pero lo grave es que él mismo se está deteriorando como ser humano. El daño que hace, le afecta al otro en lo accidental. El daño que se hace a sí mismo, le afecta en lo esencial. El que muere por mi culpa puede morir repleto de humanidad; pero yo, al ser la causa de su muerte, me hundo en la más absoluta miseria. Solo una ignorancia profunda me puede llevar a hacerme tanto daño a mí mismo.

¿Hemos caído en la cuenta de que lo único que puede garantizar mi religiosi­dad, es el servicio a los demás? ¿Nos hemos parado a pensar que sin amor no soy nada? Ahora bien, el único amor del que podemos hablar es el amor a los demás. Sin éste, el amor que creemos tener a Dios, es una falacia. La única pregunta a la que debo contestar es esta. ¿Amo? Sin amor, todos los ritos, todas las ceremonias, todas las oraciones, todos los sacrificios, todas las normas cumplidas, no sirven de nada. Toda nuestra vida cristiana se convertirá en un absurdo si tenemos que concluir que no hemos llegado al verdadero amor.

Meditación-contemplación

Toda posible salvación está ya en tu mano.
Todo el poder de Dios está a tu alcance.
Todo lo que te impide ser tú mismo, puedes evitarlo.
Todo lo que no puedes evitar no debe afectarte.
…………………………….

Con frecuencia nos sentimos atrapados por fantasmas.
Ignoramos lo que realmente somos y tenemos.
Añoramos lo que no nos ayudará a ser más humanos.
Toma conciencia de tus posibilidades y desplegarlas.
………………………….

Tú eres, como Jesús, ungido.
Estás capacitado para la tarea que debes realizar.
Cuando despliegues tu verdadera salvación,
Estarás en condiciones de ayudar a otros a encontrarla.
………………………

 

Fray Marcos

 

 

“Padre, que todos sean uno” (Jn 17,21)

CARMEN HERRERO, Fraternidad Monástica de Jerusalén, soeurcarmen@gmail.com
ESTRASBURGO (FRANCIA).

ECLESALIA.- 25/01/16.- Estamos celebrando el octavario de Oración por la Unidad de los Cristianos, que desde el año 1908 se viene celebrando del 18 al 25 de enero. Esta fecha se ha ido constituyendo en una cita anual que, los cristianos de distintas confesiones, nos damos para orar por la unidad de la Iglesia de Cristo. Es de Cristo de donde brota la unidad de la Iglesia, por ello cuanto más vivimos de Cristo y en Cristo, más cerca estamos los unos de los otros.

Este año, han sido los cristianos de Letonia, quienes han preparado las celebraciones para esta semana de oración por la unidad, invitándonos a reflexionar sobre la grandeza del bautismo, que nos lleva a tomar conciencia de nuestra vocación común. El texto de la primera carta de Pedro,Destinados a proclamar las grandezas del Señor” (1Pe 2,9), ha sido escogido como el lema de esta Semana de Oración por la Unidad. Todos los cristianos estamos llamados a proclamar las grandezas de Dios, como sal y luz que den alegría al mundo e ilumine las oscuridades de los hombres y mujeres de nuestro tiempo.

La idea fundamental que se quiere transmitir con el texto bíblico: “destinados a proclamar las grandezas del señor” (cf. 1 Pe 2,9), es que todos los bautizados, formando parte de diferentes Iglesias y comunidades eclesiales, compartimos la misma vocación a proclamar las grandezas del Señor y la misma llamada a la santidad.

Durante esta semana, los cristianos que profesamos una misma fe en Jesucristo, Dios y hombre verdadero, nos unimos y reunimos en oración para pedir la unidad de la Iglesia de Cristo. Orar por la Unidad es una exigencia, bautismal y evangélica que expresa el deseo de Jesús: “Padre, que todos sean uno, para que el mundo crea” (Jn 17,21). La oración es la expresión del ecumenismo espiritual, que está al alcance de todos, el cual estamos llamados a vivir, con la certeza de que la oración y la fe mueven montañas y hacen avanzar la unidad de los cristianos.

La división entre los cristianos es un gran cuestionamiento y responsabilidad. Es urgente, pues, que tomemos conciencia del pecado comunitario como es la división. La división entre los cristianos es un escándalo para el mundo no creyente y causa del ateísmo moderno. La división que existe entre las diferentes confesiones cristianas aleja a muchos hombres y mujeres de la fe en Cristo y en su Iglesia. La división es de una gran responsabilidad para quienes profesamos una misma fe en Cristo. Ella es un gran obstáculo para el anuncio del Evangelio. El mundo no puede creer que seamos discípulos de Cristo viéndonos tan divididos, tan alejados los unos de los otros, y hasta condenándonos los unos a los otros; pensando que nuestra Iglesia es la única que posee la verdad plena; y desde esta certeza nos atrevemos a condenar a los hermanos que profesan la misma fe en Cristo. El ecumenismo nos llama a la conversión constante, sin conversión y cambio de mentalidad, la unidad no será posible. La unidad no se realiza en la disciplina y decretos, si bien son necesarios; sino en el corazón, en la inteligencia de la fe y profundidad del amor de unos con otros.

Siendo una realidad que la división existente, no hemos de desanimarnos y si que hemos de reconocer todo lo que se ha avanzado en este camino de acercamiento de unas confesiones con otras; realizando proyectos pastorales y sociales conjuntos, que hace un siglo eran impensables de soñar. Por ello, damos gracias a Dios con el deseo renovado de seguir trabajando y orando para que la unidad de la Iglesia de Cristo sea cada día más real y visible.

Sin ignorar la división existente y el dolor que supone el no poder compartir juntos la eucaristía, no nos quedemos tan sólo en lo que nos separa, sino que tratemos de avanzar en aquello que nos une. Y potenciando lo que ya nos une, poco a poco, se irán clarificando y desapareciendo los obstáculos que nos separan; como dice el papa Francisco: “vivamos la unidad de las Iglesias reconciliadas”.

El Papa Francisco insiste a tiempo y a destiempo para crear una cultura de unidad, de comunión, de familia universal; como fue el deseo de Dios Padre desde el principio de la Creación. Los gestos del papa Francisco hablan por sí solos. ¡Aprendamos! Él hace todo cuanto puede, para derribar los muros de separación y crear lazos de acercamiento, de conocimiento mutuo y de amistad; y así poder avanzar en este proceso de diálogo teológico y eclesiológico que faciliten la unidad visible, tan necesaria para nuestro mundo roto y en continuo conflicto.

Quienes compartimos un mismo bautismo, estamos llamados a vivir la unidad, a trabajarla, primero en nosotros mismo, para luego ser instrumentos de unidad, al interior de nuestra propia familia, comunidad parroquia y a nivel de la Iglesia universal  (Eclesalia Informativo autoriza y recomienda la difusión de sus artículos, indicando su procedencia).

Quiero terminar con una oración:

Dios y Padre de todos, que nos has enviado a tu Hijo, nacido de una mujer, para redimir a la Humanidad, para hermanarnos unos con otros, para enseñarnos el camino del amor, de la paz y la unidad.

Jesús, con tu vida y ejemplo, nos ha mostrado el camino a seguir, pues, tú mismo eres el Camino que conduce al Padre de todos los creyentes.

Cristo, con tu resurrección nos has dado a todos una nueva vida, llena de esperanza, de gozo y de luz.

Que tu resurrección, oh Cristo, nos ayude a quitar las piedras de nuestras divisiones, a salir de la oscuridad de nuestros sepulcros, para convertirnos en Luz para este mundo tan necesitado de ella; en Sal que de sabor y despierte el deseo de escudriñar las Santas Escrituras, tu Palabra, donde realmente aprendemos a conocerte, y conociéndote amarte y amándote también amar a nuestros hermanos.

Que desde la fe en tu resurrección, piedra angular de nuestra unidad, formaremos todos unidos un mundo mejor, un mundo donde cada persona sea reconocida, respetada y amada en lo que ella es: hija e hijo de Dios.

Te pedimos la unidad del corazón y de la inteligencia de la fe, y desde esta unidad seamos piedras vivas en la construcción de tu Iglesia, para que ella aparezca ante el mundo lo que realmente es: Santa e Inmaculada, sin fisura ni mancha alguna. Concédenos, Señor, la gracia de embellecer, con nuestra vida, a nuestra Madre la Iglesia, en lugar de crearle arrugas y manchas que empañan su Esplendor y Belleza con nuestra de sus hijos y hermanos. Amén

 

 

Urteko 4. igandea – 4 Tiempo ordinario, José A. Pagola

Urteko 4. igandea – 4 Tiempo ordinario, José A. Pagola

C (Lukas 4,21-30)
Evangelio del 31/ene/2015
por Coordinador Grupos de Jesús

EZ OTE DUGU PROFETA BEHARRIK?

«Profeta handi bat sortu da gure artean». Hori aldarrikatzen zuten Galileako herrixketan, Jesusen hitzek eta keinuek harriturik. Halere, besterik da gertatu Nazareten auzotarren artean gantzutu bezala, pobreen Profeta bezala agertu denean.

Jesusek haiek harritu izanari erreparatu dio lehenengo, eta uko egin izanari gero. Ez da gehiegi harritu. Esaera sonatua gogorarazi die: «Hona nik esan: ez da profetarik bereen artean ondo hartua izan denik». Gero, herritik kanpora aterarazi eta hil nahi izan dutenean, bertan behera utzi ditu Jesusek. Kontalariak dio: «haien artetik irten eta urrundu zen». Jesus Profetarik gabe gelditu zen Nazaret.

Profeta da Jesus eta halakotzat dihardu. Ez da tenpluko apaiza, ezta lege-maisua ere. Israelgo profeten tradizioa du bere bizi-eremua. Erregeak eta apaizak ez bezala, profeta ez du inork izendatzen, ez gantzutzen. Jainkoagandik du bere agintea, haren Espirituaz arnastu eta gidatu nahi du bere herri maitea, buruzagi politikoak eta erlijiosoak hartarako gai ez direnean. Ez da halabeharrezkoa kristauek profeta baten baitan haragitua den Jainkoa aitortu izana.

Nahastezinak dira profetaren ezaugarriak. Gizarte zuzengabe baten baitan, zeinetan boteretsuek negar dagitenen sufrimena isilaraziz beren ongizatea bilatzen baitute, ausart ageri da profeta: Jainkoak gizarteko azkenei dien errukitik ekin dio errealitatea irakurtzeari eta bizitzeari. Profetaren bizitza osoa bilakatu da «presentzia alternatibo», zuzengabekeria kritikatuz eta konbertsiorako eta kanbiorako deia eginez.

Bestetik, erlijioa bera egoera zuzengabe bati egokitu eta Jainkoarenak ez diren interesak bere egin dituenean, profeta astindua emanez ageri da, axolagabekeria eta autoengainua dilindan jarriz, erlijio orok duen betikotasunaren eta absolututasunaren ilusioa kritikatuz, guztiei salbatzailea Jainkoa bakarrik dela gogoraraziz. Profetaren presentziak esperantza berria harrotzen du; izan ere, geroa Jainkoaren askatasunetik eta maitasunetik pentsatzera eragiten du.

Jesusen eta haren jarraitzaileen profeta-alderdiari ezikusiarena egiten dion Elizak profetarik gabe gelditzeko arriskua izanen du.

  • Gaur egun, oso kezkaturik gabiltza apaiz gutxi izateaz, eta apaiz-zerbitzurako bokazio eske ari gara. Zergatik ez eskatu Jainkoari profetak bidal ditzan? Ez ote dugu profeta-beharrik? Ez ote dugu sentitzen geure kristau-elkarteetan profeta-espiritua sustatu beharrik?
  • Profetarik gabe, Elizak ez ote du bizi Jainkoak egiten dituen konbertsiorako eta kanbiorako deien aurrean sorgor izateko arriskua?
  • Profeta-espiriturik gabeko kristautasunak, ez ote bizi ordenuak, tradizioak edo Jainkoagandiko berritasunarekiko beldurrak kontrolatuak izateko arriskua?

José Antonio Pagola
Itzultzailea: Dionisio Amundarain

4 Tiempo ordinario – C (Lucas 4,21-30)
Evangelio del 31/ene/2016
por Coordinador Grupos de Jesús

¿NO NECESITAMOS PROFETAS?

«Un gran profeta ha surgido entre nosotros». Así gritaban en las aldeas de Galilea, sorprendidos por las palabras y los gestos de Jesús. Sin embargo, no es esto lo que sucede en Nazaret cuando se presenta ante sus vecinos como ungido como Profeta de los pobres.

Jesús observa primero su admiración y luego su rechazo. No se sorprende. Les recuerda un conocido refrán: «Os aseguro que ningún profeta es bien acogido en su tierra». Luego, cuando lo expulsan fuera del pueblo e intentan acabar con él, Jesús los abandona. El narrador dice que «se abrió paso entre ellos y se fue alejando». Nazaret se quedó sin el Profeta Jesús.

Jesús es y actúa como profeta. No es un sacerdote del templo ni un maestro de la ley. Su vida se enmarca en la tradición profética de Israel. A diferencia de los reyes y sacerdotes, el profeta no es nombrado ni ungido por nadie. Su autoridad proviene de Dios, empeñado en alentar y guiar con su Espíritu a su pueblo querido cuando los dirigentes políticos y religiosos no saben hacerlo. No es casual que los cristianos confiesen a Dios encarnado en un profeta.

Los rasgos del profeta son inconfundibles. En medio de una sociedad injusta donde los poderosos buscan su bienestar silenciando el sufrimiento de los que lloran, el profeta se atreve a leer y a vivir la realidad desde la compasión de Dios por los últimos. Su vida entera se convierte en «presencia alternativa» que critica las injusticias y llama a la conversión y el cambio.

Por otra parte, cuando la misma religión se acomoda a un orden de cosas injusto y sus intereses ya no responden a los de Dios, el profeta sacude la indiferencia y el autoengaño, critica la ilusión de eternidad y absoluto que amenaza a toda religión y recuerda a todos que solo Dios salva. Su presencia introduce una esperanza nueva pues invita a pensar el futuro desde la libertad y el amor de Dios.

Una Iglesia que ignora la dimensión profética de Jesús y de sus seguidores, corre el riesgo de quedarse sin profetas.

  • Nos preocupa mucho la escasez de sacerdotes y pedimos vocaciones para el servicio presbiteral. ¿Por qué no pedimos que Dios suscite profetas? ¿No los necesitamos? ¿No sentimos necesidad de suscitar el espíritu profético en nuestras comunidades?
  • Una Iglesia sin profetas, ¿no corre el riesgo de caminar sorda a las llamadas de Dios a la conversión y el cambio?
  • Un cristianismo sin espíritu profético, ¿no tiene el peligro de quedar controlado por el orden, la tradición o el miedo a la novedad de Dios?

José Antonio Pagola

 

Puentes

José Arregi

Enviado a la página web de Redes Cristianas

Ayer, domingo 24 de enero, en el marco de San Sebastián 1016 Capital Europea de la Cultura, recorrimos los 5 últimos puentes del río Urumea, desde Amara hasta el Kursaal, leyendo tres textos en cada puente. Éste que sigue es uno de ellos.
Rabí Eisik, hijo de Hekel, de Cracovia, después de años de miseria sin perder la confianza, recibió en sueños la orden de ir a Praga para buscar un tesoro oculto debajo del puente que conduce al palacio real. Cuando el sueño se repitió por tercera vez, Eisik se puso en camino, a pie. Y llegó a Praga. Leer más

Papa: «¿Hoy, en nuestras comunidades, asociaciones y movimientos, somos fieles al programa de Cristo?»

En el Angelus del Papa en el día de San Francisco de Sales, patrono de los periodistas. Francisco, en su alocución, recuerda que «los pobres ocupan el centro del Evangelio» y que ésa debe ser «la prioridad de la Iglesia». Por eso, pregunta si «nuestras comunidades, asociaciones y movimientos son fieles al programa de Cristo» de evangelizar a todos, pero con una predileccción especial «por los descartados de la sociedad».

 

 

Desigualdad Creciente en España

Ya no es una novedad para nadie. Frente a la reiterada voz oficial de la “salida de la crisis”, “recuperación económica”, “mayor crecimiento en la UE”, “creación de empleo”… la desigualdad está creciendo en España hasta alcanzar cifras antes inimaginables.

 

Obispos neoliberales en una eclesiástica “constantiniana”

Héctor Alfonso Torres Rojas

web de Redes Cristianas

La aplicación de la Doctrina Social de la Iglesia quedó como un conjunto de documentos de letra muerta, que se utiliza para argumentar que la “institución eclesiástica” sí se ocupa de las cuestiones del pueblo. Pero en la vida cotidiana no ha sido de utilidad para frenar el empobrecimiento de los sectores populares, en los países del mundo católico, porque no tuvo oposición la imposición del neoliberalismo. Los obispos, salvo contadas excepciones, han pecado por omisión. No han promovido, con acciones concretas, los intereses de los pobres. No basta con las llamadas y necesarias “obras de caridad”. Leer más

EL ISLAM DIVIDIDO

| FE ADULTA
Samir Khalil Samir

El enfrentamiento que está delineándose entre Arabia Saudita e Irán tiene, por cierto, motivos políticos y económicos:

-la diferencia de posiciones sobre las cuestiones siria y yemenita;
-la competencia en la producción petrolífera;
-el dominio de la península arábiga y del Golfo.

Pero dicho enfrentamiento tiene también raíces religiosas, y se vincula con una lucha que ha de definir quién debe guiar la forma del islam destinada a la hegemonía. Leer más

El Papa, al Foro de Davos: “¡No se olviden de los pobres!”

Pide a las empresas tecnológicas que luchen para “crear trabajo digno para todos”. Denuncia “un inquietante aumento de desigualdad y pobreza en diferentes países”. El papa Francisco urgió hoy a los participantes en el Foro Económico Mundial que se celebra en Davos (Suiza) a crear empresas que utilicen las tecnologías avanzadas para “crear trabajo digno para todos”. En un mensaje enviado a ese foro y distribuido por el Vaticano, el pontífice dijo que la “tecnologización” de las economías globales y nacionales ha tenido como consecuencia “menos oportunidades para un empleo satisfactorio y digno”.