El Gobierno de Maduro y la oposición aceptan la mediación de la Iglesia venezolana

Francisco pidió el Domingo «formas de diálogo y colaboración entre todos». El presidente del Episcopado fija fecha para la reunión: del 19 al 23 de abril. No es un cambio, pero sí una buena premisa. Y realmente es muy necesaria en un momento de estancamiento tan peligroso, cuando la oposición, con mayoría en el Congreso, aprueba la ley de amnistía para los prisioneros políticos y el presidente Maduro se dispone a vetarla, advirtiendo de esa forma que el mismo destino tendrán muchas otras leyes de un Parlamento que está yendo directamente al choque con el gobierno.

 

 

Resucitar

José Arregui, teólogo
Enviado a la página web de Redes Cristianas

No frecuento las salas de cine, y solo por la prensa y algún tráiler conozco la película recién estrenada ‘Resucitado’. El director –no tiene poco mérito solo por haberse atrevido– vuelve a la historia de Jesús de Nazaret narrada por los Evangelios y a centrarse en la cuestión más espinosa: ¿Qué pasó con Jesús después de su terrible muerte en la cruz?
Su cadáver ha desaparecido y en Jerusalén circulan rumores de que ha vuelto a la vida. Si fuera así, sería el Mesías. Pilato, el procurador romano que lo había condenado a la terrible pena de la cruz, empieza a temer y encarga al centurión Clavius que busque el cadáver como sea, para acabar con los rumores y evitar un posible levantamiento “cristiano” o “mesiánico” (que significan lo mismo) por parte de los seguidores del profeta nazareno. Pero el cadáver no aparece, y el mismo Clavius empieza a dudar: ¿será el Mesías? Leer más

Dios contra la ciencia? ¿La ciencia contra Dios?

El nuevo ateísmo trata de arrinconar a las religiones en nombre de la razón. Otras voces buscan conciliar fe y conocimiento

Ricardo de Querol

Darwin, como un nuevo Moisés, sostiene las tablas con ecuaciones de la historia de la ciencia. FERNANDO VICENTE

En otros tiempos estas diferencias se ventilaban en tribunales inquisitoriales y, a menudo, en la hoguera. Cuatro siglos después de que Galileo tuviera que retractarse, todavía se producen encontronazos entre la ciencia y la religión. Es el caso de los distintos pleitos en torno a la enseñanza de la evolución que han forzado los creacionistas (o su evolución, valga la ironía, como defensores del “diseño inteligente”) en los tribunales de EE UU en pleno siglo XXI. Eso sí, a diferencia de los tiempos de Galileo, ahora la justicia tiende a ponerse del lado de la ciencia, en este caso, de Darwin. Leer más

El Foro “Curas de Madrid” escribe una carta abierta al Arzobispo de Madrid

FORO “CURAS DE MADRID”
forodecuras@gmail.com

CARTA ABIERTA A DON CARLOS OSORO, ARZOBISPO DE MADRID,AL AÑO Y MEDIO DE SU NOMBRAMIENTO
Madrid 30 de marzo de 2016

Estimado Señor Arzobispo Don Carlos Osoro Sierra:

Ha transcurrido año y medio desde su nombramiento como obispo de nuestra Diócesis. Los miembros del Foro “Curas de Madrid”, que lo recibimos con alegría y esperanza, dedicamos nuestra Asamblea del pasado 17 de febrero a reflexionar sobre la evolución de la Diócesis en estos últimos meses. Queríamos poner en común nuestras opiniones en torno a qué aspectos de la misma nos parecen positivos, cuáles nos generan dudas sobre su razón de ser o sobre su conveniencia, y cuáles están debilitando nuestras esperanzas de que vayan a producirse los cambios que a nuestro juicio la Diócesis necesita. Leer más

El agujero del déficit supondría 20.000 millones más en ajustes

Diego Sanz Paratcha
Diagonal

España cerró 2015 con un porcentaje de deficit que barre todos los compromisos con la Unión Europea y deja una peligrosa herencia al próximo Gobierno. 

Montoro descarga de responsabilidad al Gobierno central y apunta a las autonomías.

Tremendo bombazo. Coincidiendo con los 100 días sin nuevo Gobierno, la cifra de déficit del Estado dada a conocer hoy supera todas las previsiones oficiales para 2015 y envía un inquietante mensaje al Gobierno que salga de las negociaciones parlamentarias –o de unas previsibles elecciones en junio–: si hubiera que cumplir con los objetivos pactados con la Unión Europea para 2016, ………. Leer más

«UNA APARICIÓN MUY PECULIAR», José Luis Sicre

Fe Adulta

Todas las apariciones de Jesús resucitado son peculiares. Incluso cuando se cuenta la misma, los evangelistas difieren: mientras en Marcos son tres las mujeres que van al sepulcro (María Magdalena, María la de Cleofás y Salomé) y también tres en Lucas, pero distintas (María Magdalena, Juana y María la de Santiago), en Mateo son dos (las dos Marías) y en Juan una (María Magdalena, aunque luego habla en plural: «no sabemos dónde lo han puesto»). En Mc ven a un muchacho vestido de blanco sentado dentro del sepulcro; en Mt, a un ángel de aspecto deslumbrante junto a la tumba; en Lc, al cabo de un rato, se les aparecen dos hombres con vestidos refulgentes. En Mt, a diferencia de Mc y Lc, se les aparece también Jesús. Podríamos indicar otras muchas diferencias en los demás relatos. Como si los evangelistas quisieran acentuarlas para que no nos quedemos en lo externo, lo anecdótico. Uno de los relatos más interesantes y diverso de los otros es el del próximo domingo (Juan 20,19-31).

Las peculiaridades de este relato de Juan

1. El miedo de los discípulos. Es el único caso en el que se destaca algo tan lógico, y se ofrece el detalle tan visivo de la puerta cerrada. Acaban de matar a Jesús, lo han condenado por blasfemo y por rebelde contra Roma. Sus partidarios corren el peligro de terminar igual. Además, casi todos son galileos, mal vistos en Jerusalén. No será fácil encontrar alguien que los defienda si salen a la calle.

2. El saludo de Jesús: «paz a vosotros». Tras la referencia inicial al miedo a los judíos, el saludo más lógico, con honda raigambre bíblica, sería: «no temáis». Sin embargo, tres veces repite Jesús «paz a vosotros». Algún listillo podría presumir: «Normal; los judíos saludan shalom alekem, igual que los árabes saludan salam aleikun». Pero no es tan fácil como piensa. Este saludo, «paz a vosotros» sólo se encuentra también en la aparición a los discípulos en Lucas (24,36). Lo más frecuente es que Jesús no salude: ni a los once cuando se les aparece en Galilea (Mc y Mt), ni a los dos que marchan a Emaús (Lc 24), ni a los siete a los que se aparece en el lago (Jn 21). Y a las mujeres las saluda en Mt con una fórmula distinta: «alegraos». ¿Por qué repite tres veces «paz a vosotros» en este pasaje? Vienen a la mente las palabras pronunciadas por Jesús en la última cena: «La paz os dejo, os doy mi paz, y no como la da el mundo. No os turbéis ni os acobardéis» (Jn 14,27). En estos momentos tan duros para los discípulos, el saludo de Jesús les desea y comunica esa paz que él mantuvo durante toda su vida y especialmente durante su pasión.

3. Las manos, el costado, las pruebas y la fe. Los relatos de apariciones pretenden demostrar la realidad física de Jesús resucitado, y para ello usan recursos muy distintos. Las mujeres le abrazan los pies (Mt), María Magdalena intenta abrazarlo (Jn); los de Emaús caminan, charlan con él y lo ven partir el pan; según Lucas, cuando se aparece a los discípulos les muestra las manos y los pies, les ofrece la posibilidad de palparlo para dejar claro que no es un fantasma, y come delante de ellos un trozo de pescado. En la misma línea, aquí muestra las manos y el costado, y a Tomás le dice que meta en ellos el dedo y la mano. Es el argumento supremo para demostrar la realidad física de la resurrección. Curiosamente se encuentra en el evangelio de Jn, que es el mayor enemigo de las pruebas física y de los milagros para fundamentar la fe. Como si Juan se hubiera puesto al nivel de los evangelios sinópticos para terminar diciendo: «Dichosos los que crean sin haber visto».

4. La alegría de los discípulos. Es interesante el contraste con lo que cuenta Lucas: en este evangelio, cuando Jesús se aparece, los discípulos «se asustaron y, despavoridos, pensaban que era un fantasma»; más tarde, la alegría va acompañada de asombro. Son reacciones muy lógicas. En cambio, Juan sólo habla de alegría. Así se cumple la promesa de Jesús durante la última cena: «Vosotros ahora estáis tristes; pero os volveré a visitar y os llenaréis de alegría, y nadie os la quitará» (Jn 16,22). Todos los otros sentimientos no cuentan.

5. La misión. Con diferentes fórmulas, todos los evangelios hablan de la misión que Jesús resucitado encomienda a los discípulos. En este caso tiene una connotación especial: «Como el Padre me ha enviado, así os envío yo». No se trata simplemente de continuar la tarea. Lo que continúa es una cadena que se remonta hasta el Padre.

6. El don de Espíritu Santo y el perdón. Mc y Mt no dicen nada de este don y Lucas lo reserva para el día de Pentecostés. El cuarto evangelio lo sitúa en este  momento, vinculándolo con el poder de perdonar o retener los pecados. ¿Cómo debemos interpretar este poder? No parece que se refiera a la confesión sacramental, que es una práctica posterior. En todos los otros evangelios, la misión de los discípulos está estrechamente relacionada con el bautismo. Parece que en Juan el perdonar o retener los pecados tiene el sentido de admitir o no admitir al bautismo, dependiendo de la preparación y disposición del que lo solicita.

“Dichosos los que crean a pesar de lo que ven”

En este pasaje del evangelio se da un importante cambio en los destinatarios. En la primera parte, Jesús se dirige a los once: a ellos les saluda con la paz, a ellos los envía en misión. En la segunda se dirige a Tomás, invitándolo a no ser incrédulo. En la tercera se dirige a todos nosotros: “Dichosos los que crean sin haber visto”.

Podríamos añadir: “Dichosos los que crean a pesar de lo que ven”. Digo esto a propósito de lo ocurrido hace pocos días en el accidente de Tarragona, donde perdieron la vida siete muchachas italianas, estudiantes de Erasmus. El padre de una de ellas comentó, hablando de él y de su esposa: “Antes creíamos en Dios; ahora no podemos creer. No podemos creer que en un Dios que hace una cosa así”.

Las muertes ocurridas al día siguiente en Bruselas pueden haber provocado la misma reacción en otras personas. A menudo creemos en un Dios cuya misión principal es resolver nuestros problemas. Olvidamos el mensaje de la Semana Santa: creemos en un Dios que nos entrega a su propio hijo, y en un hijo dispuesto a morir por nosotros. Como Tomás, debemos meter nuestros dedos en las llagas, en las huellas del sufrimiento humano, para terminar confesando: “Señor mío y Dios mío”.

 

José Luis Sicre

 

 

La religión de los corruptos

José Mª Castillo
Periodista Digital

Es un hecho que, en España y fuera de España, abundan los corruptos mucho más de cuanto podíamos imaginar. Como es un hecho igualmente que, en España y fuera de España, abundan también los ciudadanos que, no sólo son corruptos (comprobados y documentados), sino que, además y junto a su corrupción, son ostensiblemente religiosos. Yo me atrevería a decir que los corruptos religiosos son (o somos) legión. Lo estamos viendo todos los días. Leer más

PASCUA CRISTIANA: RESURRECCIÓN DE LA CARNE Y REENCARNACIÓN DEL ALMA

Xabier Pikaza
Fe Adulta

En esta semana pascual nos preparamos para celebrar la resurrección de Jesús, la gran fiesta cristiana, el principio de identidad del Evangelio. Todo se dirige hacia esa fiesta, todo se condensa en ella: Somos cristianos aquellos que creemos que Dios ha resucitado a Jesús, y que nosotros seremos resucitados con él, cada uno de nosotros, con nuestra propia «carne», es decir, con nuestra propia identidad histórica y personal. Pues bien, frente a la resurrección de la carne (es decir de los muertos), aunque no en contra de ella (al menos en sentido radical) se eleve la experiencia y dogma de la reencarnación de las almas, que de un modo u otro está en el fondo de las religiones de oriente (hinduísmo, budismo). Por eso es bueno marcar sus diferencias. Leer más

El arzobispo de Granada veta una conferencia del obispo de Bilbao en la Universidad pública

Jesús Bastante,
Religión Digital

  • Lamento comunicaros que el arzobispo de Granada, D. Javier Martínez Fernández, no ha concedido el plácet al obispo de Bilbao, D. Mario Iceta Gavicagogeascoa, para que pueda impartir en la Universidad de Granada la conferencia prevista.

«Incomprensible, extraña y que rompe con la comunión». Así definen algunos de los afectados la decisión del arzobispo de Granada, el siempre polémico Javier Martínez, de vetar la presencia del obispo de Bilbao, Mario Iceta, en la diócesis, para pronunciar una conferencia sobre las conclusiones del Sínodo de la Familia este jueves en la Universidad Pública de Granada. Leer más

Pazkoaldiko 2. Igandea-2º Domingo de Pascua. José A. Pagola

Pazkoaldiko 2. Igandea-2º Domingo de Pascua. José A. Pagola

C (Joan 20,19-31)

Evangelio del 03/abr/2016
por Coordinador Grupos de Jesús

EZ IZAN SINESGOGOR, BAIZIK SINESTEDUN – NO SEAS INCRÉDULO SINO CREYENTE

La figura de Tomás como discípulo que se resiste

Tomasen irudia, sinesteari gogor egin dion ikasle bezala, oso herrikoia izan da kristauen artean. Halaz guztiz, ebanjelioko kontakizunak hori baino askoz gehiago dakar ikasle eszeptiko honetaz. Aski dei estu diren hitzez mintzatu zaio Jesus berpiztua, baina aldi berean gonbit maitekor direnez: «Ez zaitez izan sinesgabe, sinestedun baizik». Tomasek, sinesteari gogor eginez astebete daraman horrek, ebanjelioetan irakur dezakegun fede-aitorpenik handienaz erantzun dio: «Ene Jaun eta ene Jainko».

Zer esperimentatu du ikasle honek Jesus berpiztuagan? Zerk aldarazi du ordu arte dudak eta zalantzak hartua izan den gizon hau? Zein barne-ibilbidek eraman du eszeptizismotik konfiantzara? Harrigarriena da, kontakizunaren arabera, Tomasek uko egin diola piztueraren benetakotasuna egiaztatzeari Jesusen zauriak ukituz. Federa ireki duena Jesus bera izan da, gonbita egitean.

Azken urte hauetan, asko aldatu gara geure barnean. Eszeptikoago bihurtu gara, baina hauskorrago ere bai. Kritikoago bilakatu gara, baina ez-ziurrago ere bai. Norberak erabaki behar du nola nahi duen bizi eta nola nahi duen hil. Norberak erantzun behar dio Jesusengandik, goiz ala berandu, ezusteko moduan, barne-prozesu baten ondorio gisa, iritsi ahal zaion gonbit horri: «Ez zaitez izan sinesgabe, sinestedun baizik».

Beharbada, geure egia-gogoa gehiago iratzarri beharrean gara. Gehiago garatu beharrean geure barne-sentiberatasuna, ikusgarri eta ukigarri dena baino harago sumatzeko, gure biziaren sostengu den Misterioaren presentzia sumatzeko guztiok dugun sentiberatasuna. Ezin gara bizi jada dena jakingo bagenu bezala. Hori ez da egia. Guztiak, fededun eta fedegabe, ateo eta agnostiko, ilunak bildurik gabiltza bizitzan. Tartsoko Paulok dioen bezala, «haztamuka» gabiltza Jainkoaren bila.

Zergatik ez aurpegi eman biziaren eta herioaren misterioari Maitasunean konfiantza jarriz, ororen azken Errealitate denez? Hori da azken batean Jesusen gonbita. Fededun batek baino gehiagok sumatu du gaur egun ezen beraren fedea gero eta irrealago eta funsgabekoago bilakatuz joan dela. Ez dakit. Agian, geure fedearen sostengutzat sasi-segurtasunik ez dugun honetan, bihotz apalagoz eta egiazaleagoz gabiltza Jainkoaren bila.

Ez dezagun ahaztu ezen, nola sinetsiko eta sinetsi nahian benetan dabilena, jada sinestedun dela Jainkoarentzat. Askotan, ezin egin ahal da besterik. Eta Jainkoak, gure ezina eta ahuldadea ezagutzen duen hark, bere bideak ditu bakoitzarekin topo egin eta bere salbazioa eskaintzeko.

José Antonio Pagola
Itzultzailea: Dionisio Amundarain

2 Pascua – C (Juan 20,19-31)

Evangelio del 03/abr/2016
por Coordinador Grupos de Jesús

NO SEAS INCRÉDULO SINO CREYENTE

La figura de Tomás como discípulo que se resiste a creer ha sido muy popular entre los cristianos. Sin embargo, el relato evangélico dice mucho más de este discípulo escéptico. Jesús resucitado se dirige a él con unas palabras que tienen mucho de llamada apremiante, pero también de invitación amorosa: «No seas incrédulo, sino creyente». Tomás, que lleva una semana resistiéndose a creer, responde a Jesús con la confesión de fe más solemne que podemos leer en los evangelios: «Señor mío y Dios mío».

¿Qué ha experimentado este discípulo en Jesús resucitado? ¿Qué es lo que ha transformado al hombre hasta entonces dubitativo y vacilante? ¿Qué recorrido interior lo ha llevado del escepticismo hasta la confianza? Lo sorprendente es que, según el relato, Tomás renuncia a verificar la verdad de la resurrección tocando las heridas de Jesús. Lo que le abre a la fe es Jesús mismo con su invitación.

A lo largo de estos años, hemos cambiado mucho por dentro. Nos hemos hecho más escépticos, pero también más frágiles. Nos hemos hecho más críticos, pero también más inseguros. Cada uno hemos de decidir cómo queremos vivir y cómo queremos morir. Cada uno hemos de responder a esa llamada que, tarde o temprano, de forma inesperada o como fruto de un proceso interior, nos puede llegar de Jesús: «No seas incrédulo, sino creyente».

Tal vez necesitamos despertar más nuestro deseo de verdad. Desarrollar esa sensibilidad interior que todos tenemos para percibir, más allá de lo visible y lo tangible, la presencia del Misterio que sostiene nuestras vidas. Ya no es posible vivir como personas que lo saben todo. No es verdad. Todos, creyentes y no creyentes, ateos y agnósticos, caminamos por la vida envueltos en tinieblas. Como dice Pablo de Tarso, a Dios lo buscamos «a tientas».

¿Por qué no enfrentarnos al misterio de la vida y de la muerte confiando en el Amor como última Realidad de todo? Esta es la invitación decisiva de Jesús. Más de un creyente siente hoy que su fe se ha ido convirtiendo en algo cada vez más irreal y menos fundamentado. No lo sé. Tal vez, ahora que no podemos ya apoyar nuestra fe en falsas seguridades, estamos aprendiendo a buscar a Dios con un corazón más humilde y sincero.

No hemos de olvidar que una persona que busca y desea sinceramente creer, para Dios es ya creyente. Muchas veces, no es posible hacer mucho más. Y Dios, que comprende nuestra impotencia y debilidad, tiene sus caminos para encontrarse con cada uno y ofrecerle su salvación.

José Antonio Pagola