Pazkoaldiko 4. igandea – 4º de Pascua, José A. Pagola

C (Joan 10,27-30)

Evangelio del 17/abr/2016
por Coordinador Grupos de Jesús

HARI ENTZUN ETA HAREN URRATSEI JARRAITU – ESCUCHAR SU VOZ Y SEGUIR SUS PASOS

Pasadizoa tirabiratsua da eta gatazkatsua. Tenplu barruan harat honat dabil Jesus. Bat batean, judu-talde batek inguratu du mehatxuzko jarreraz aurka eginez. Jesus ez da beldurtu, baizik eta beren fede-falta aurpegiratu die agerian: «Zuek ez duzue sinesten, nire ardi ez zaretelako». Ebanjelariak dio, hitz egitea bukatzean, juduek harriak hartu zituztela hari harrika egiteko.

Beraren ardi ez direla frogatzeko, bereetakoa izateak zer esan nahi duen argitzera ausartu da Jesus. Soilik, bi ezaugarri azpimarratu ditu, funtsezkoenak eta ezinbestekoenak: «Nire ardiek entzuten dute nire ahotsa… eta jarraitzen didate». Hogei menderen buruan, kristauek gogoratu beharra dugu ezen, Jesusen Eliza izateko, gauzarik funtsezkoena haren ahotsa entzutea dela eta haren urratsei jarraitzea.

Lehenengo gauza, Jesusi entzuteko gaitasuna esnatzea da. Gure elkarteetan askoz gehiago garatzea sentiberatasun hori, Jesusengandik izerdi bizian datorren Hitza hautematen eta Hitz horrek Jainkoaz dakarren Berri Onarekin bat egiten dakiten kristau xume askok bizirik duen sentiberatasun hori. Joan XXIII.ak behin batean esan zuen: «Eliza herriko iturri zahar baten parekoa da, zeinen kanilak edo txorrotak beti ur freskoa ematen baitu». Hogei mendeko Eliza zahar honetan Jesusen ur freskoa jariarazi behar dugu.

Gure kontzientzia era guztietako mezuk, kontsignak, irudik, agirik eta erakargarrik inbaditzen duten gizarte honetan, gure fedea axaleko erlijiotasunaren molde galkorretan pixkana urtuz joan dadin nahi ez bada, ikasi beharra dugu geure elkarteen erdigunean Jesusen, geure Jaun bakar horren, Hitz bizia, zehatza eta nahastezina jartzen.

Alabaina, ez da aski haren ahotsa entzutea. Beharrezkoa da Jesusi jarraitzea. Iritsia da erabakia hartzeko ordua: barrua lasaitzen duen baina gure poza itotzen duen «erlijio burgesarekin» konformatu ala kristau-fedea bizitzen ikasi, Jesusi jarraitzeko abentura zirraragarri bezala.

Hark sinetsi zuena sinestean datza abentura hori, axola hark izan zionari izatean, gizakiaren arazoa hark bezala defenditzean, babesgabeengana eta ahulengana hura hurbildu ohi zen bezala hurbiltzean, on egiteko hura bezala libre izatean, Aitagan konfiantza izatean hark izan zuen bezala, bizitzari eta heriotzari aurre egitean hark egin zien bezalako esperantzaz.

Galdurik, bakarrik eta norabiderik gabe bizi direnek kristau elkartean leku bat aurkitzen badute, Jesusi jarraituz, elkarrekin era duinagoan, solidarioagoan eta askeagoan bizi ahal izateko, orduan bere zerbitzurik hoberenetakoa eskaintzen ariko da Eliza.

José Antonio Pagola
Itzultzailea: Dionisio Amundarain

4 Pascua – C (Juan 10,27-30)

Evangelio del 17/abr/2016

por Coordinador Grupos de Jesús

ESCUCHAR SU VOZ Y SEGUIR SUS PASOS

La escena es tensa y conflictiva. Jesús está paseando dentro del recinto del templo. De pronto, un grupo de judíos lo rodea acosándolo con aire amenazador. Jesús no se intimida, sino que les reprocha abiertamente su falta de fe: «Vosotros no creéis porque no sois ovejas mías». El evangelista dice que, al terminar de hablar, los judíos tomaron piedras para apedrearlo.

Para probar que no son ovejas suyas, Jesús se atreve a explicarles qué significa ser de los suyos. Solo subraya dos rasgos, los más esenciales e imprescindibles: «Mis ovejas escuchan mi voz… y me siguen». Después de veinte siglos, los cristianos necesitamos recordar de nuevo que lo esencial para ser la Iglesia de Jesús es escuchar su voz y seguir sus pasos.

Lo primero es despertar la capacidad de escuchar a Jesús. Desarrollar mucho más en nuestras comunidades esa sensibilidad, que está viva en muchos cristianos sencillos que saben captar la Palabra que viene de Jesús en toda su frescura y sintonizar con su Buena Noticia de Dios. Juan XXIII dijo en una ocasión que «la Iglesia es como una vieja fuente de pueblo de cuyo grifo ha de correr siempre agua fresca». En esta Iglesia vieja de veinte siglos hemos de hacer correr el agua fresca de Jesús.

Si no queremos que nuestra fe se vaya diluyendo progresivamente en formas decadentes de religiosidad superficial, en medio de una sociedad que invade nuestras conciencias con mensajes, consignas, imágenes, comunicados y reclamos de todo género, hemos de aprender a poner en el centro de nuestras comunidades la Palabra viva, concreta e inconfundible de Jesús, nuestro único Señor.

Pero no basta escuchar su voz. Es necesario seguir a Jesús. Ha llegado el momento de decidirnos entre contentarnos con una «religión burguesa» que tranquiliza las conciencias pero ahoga nuestra alegría, o aprender a vivir la fe cristiana como una aventura apasionante de seguir a Jesús.

La aventura consiste en creer lo que él creyó, dar importancia a lo que él dio, defender la causa del ser humano como él la defendió, acercarnos a los indefensos y desvalidos como él se acercó, ser libres para hacer el bien como él, confiar en el Padre como él confió y enfrentarnos a la vida y a la muerte con la esperanza con que él se enfrentó.

Si quienes viven perdidos, solos o desorientados pueden encontrar en la comunidad cristiana un lugar donde se aprende a vivir juntos de manera más digna, solidaria y liberada siguiendo a Jesús, la Iglesia estará ofreciendo a la sociedad uno de sus mejores servicios.

José Antonio Pagola

 

¿Es el Islam una religión fundamentalista y belicista?

Carlos F. Barberá,
Atrio

Este artículo es polémico, pero nosotros hemos respetado la libertad de nuestro colaborador. Sólo invitamos a que el diálogo que seguramente suscitará sea sereno, libre pero educado.

En una conferencia reproducida en internet, Juan José Tamayo afirmaba que hay algunos estereotipos muy divulgados en Occidente (más en Europa), que son los pilares que fomentan y sostienen las actitudes de islamofobia. Son, entre otros:

  • Que el Islam es una religión fundamentalista
  • El Islam es una religión belicista………………. Leer más

Amoris laetitia. Ninguna sorpresa, pero abriendo futuro

Editorial Redes Cristianas

La propuesta doctrinal de la Exhortación Apostólica Amoris Laetitia no nos ha sorprendido. Teníamos ya noticia de varios detalles importantes  que podían condicionarla sustancialmente. Conocíamos la aportación de las dos asambleas del Sínodo de la Familia, la del 2014 y el del 2015. Y conocíamos también la tensión dialéctica que anida en el Vaticano desde la llegada del papa Francisco: el inmovilismo de una gran parte de la Curia, en nada partidario de  novedades que alteren las tranquilas aguas del poder, y el equipo del actual obispo de Roma, tocado por la historia y la creatividad. Leer más

GUERRA

Aunque a poca gente parezca importarle el problema climático, y mucho menos a las enloquecidas autoridades que se cruzan de brazos ante las férreas directrices de los intereses económicos, las noticias que van apareciendo en los medios de comunicación sobre el cambio térmico en el planeta son sobrecogedoras. Los datos que circulan son sencillamente estremecedores. Y aunque caer en el milenarismo o catastrofismo es un absurdo lujo que no nos podemos permitir ya, tampoco parece razonable mantenerse impasibles o ajenos al problema.

 

Refugi@dos, los crucificados de hoy

Turismo, beneficios económicos, desfiles militares, procesiones, himnos patrios, autoridades civiles, militares, eclesiásticas… ¿Dónde quedan los pasos perdidos de las personas refugiadas? Esto sí que es un calvario, la verdadera pasión que dura más de una semana. Van descalzo al son de la lluvia y el frío. La saeta es el llanto de niñas y niños, su refugio es una tienda en una explanada y no una iglesia, sus pecados el haber nacido en Siria, las madres a sus hijas e hijos no las ven en una cruz, pero las ven en el mar sin vida, en la tierra con hambre. ¿Quiénes los condenas? El capitalismo financiero, los gobiernos y acólitos que están al servicio del dinero. En nombre del dinero deciden y matan.

 

 

“El Papa pide a los obispos que abran las puertas de la comunión, caso por caso, a los divorciados vueltos a casar”

Jesús Bastante
Religión Digital

“No todas las discusiones doctrinales o morales deben ser resueltas con intervenciones magisteriales”

– «Acompañar, discernir e integrar». Estas tres palabras son las claves de bóveda de «Amoris Laetitia», la esperada exhortación apostólica del Papa Francisco tras las dos asambleas del Sínodo de la Familia y que puede leer aquí. Un texto abierto a las interpretaciones, que muestra el «estilo Francisco» y ese «precioso poliedro» que supone la Iglesia, y en el que se da un mayor énfasis en la misericordia y en la persona, frente a la rigidez de la doctrina. Leer más

Sobre los papeles de Panamá

Redacción de Atrio
Análisis

Esta información nos ha llegado a través de nuestro conocido Piensachile que a su vez la ha recogido del verdaderamente interesante El Robot Pescador. Creemos que ayuda a abrir los ojos y hacernos más preguntas aún los “Papeles de Panamá“

¿Qué se esconde realmente tras los “Papeles de Panamá”?

por El Robot Pescador

Estas últimas horas, ha estallado el que promete ser uno de los grandes asuntos del año y uno de los mayores escándalos financieros de los últimos tiempos: los “Papeles de Panamá”. 370 periodistas de todo el mundo, han participado en una intensa investigación internacional sobre paraísos fiscales, que ha culminado con la liberación de 11,5 millones de documentos.Esta gran revelación sobre empresas en paraísos fiscales procede, según sus autores, de los datos del despacho de abogados panameño Mossack Fonseca, especializado en crear sociedades mercantiles ‘offshore’. Leer más

«LA VIDA, DIOS ESTABA EN JESÚS Y ESTÁ EN NOSOTROS», Fray Marcos


Fe Adulta

Jn 21, 1-19

Nuestro problema sigue siendo la experiencia pascual. Se trata de una experiencia interior que, o se tiene y entones no hay que explicar nada, o no se tiene y entonces no hay manera de explicarla. Esta simple constatación es la clave para afrontar los textos evangélicos que quieren transmitir dicha experiencia. No hay ni palabras ni conceptos para poder meter la realidad vivida, por eso lo primeros cristianos acudieron a los relatos simbólicos.

El objeto de esos textos no es explicar ni convencer, sino invitar a la misma experiencia que hizo posible la absoluta seguridad de que Jesús estaba vivo. Descubriremos la fuerza arrolladora de esa Vida y podremos intuir la profundidad del cambio operado en ellos. Las autoridades religiosas y romanas no solo pretendieron matar a Jesús, sino borrarle de la memoria de los vivos. La crucifixión llevaba implícita la absoluta degradación del condenado y la práctica imposibilidad de que esa persona pudiera ser rehabilitada de ninguna manera.

La probabilidad de que Pilato condenara a la cruz a Jesús por la mañana y por la tarde permitiera que fuera enterrado con aromas y ungüentos, en un sepulcro nueva, es mínima. Pero es lógico, que los primeros cristianos tratasen de eliminar las connotaciones aniquilantes de la muerte de Jesús. También es natural que, al contar lo sucedido a los que no conocieron lo hechos, tratasen de omitir todo aquello que había sido inaceptable para ellos mismos y los sustituyeran por relatos más de acuerdo con su deseo.

En el relato que hoy leemos, nada es lo que parece. Todo es mucho más de lo que parece. Responde a un esquema teológico definido, que se repite en todas las apariciones. No pretenden decirnos lo qué pasó en un lugar y momento determinado, sino transmitirnos una experiencia de una comunidad que está deseando que otros cristianos vivan la misma realidad que ellos estaban viviendo. En aquella cultura, la manera de transmitir ideas, era a través de relatos, que podían estar tomados de la vida real o construidos para el caso.

«Se manifestó» (ephanerôsen) tiene el significado de “surgir de la oscuridad”. Implica una manifestación de lo celeste en un marco terreno. “Al amanecer”, cuando se está pasando de la noche al día, los discípulos pasan de una visión terrena de Jesús a través de los sentidos, a una experiencia interna que les permite descubrir en él lo que no se puede ver ni oír ni tocar. Seguimos el esquema, de que hablábamos el domingo pasado.

1º Situación dada.- Los discípulos están pescando, es decir, habían vuelto a su tarea habitual. Nada más contrario a una búsqueda específica de algo espiritual. Ajenos a lo que les va a pasar, y por lo tanto, ni lo esperan ni lo buscan. Los discípulos están juntos, es decir, forman comunidad. No se hace alusión a los doce. Aparece el siete que es un número de plenitud, referido a todas las naciones paganas. Misión universal de la nueva comunidad.

La pesca es la imagen del resultado de la misión. «Aquella ‘noche’ no cogieron nada». Este dato es de vital importancia para comprender el mensaje. La noche significa la ausencia de Jesús. Sin él, la labor misionera es infructuosa y estéril. Veis como el relato distorsiona la realidad a favor del simbolismo. La pesca se hace siempre de noche, no de día. Sin embargo aquella a la que se refiere el relato, se consigue cuando se siguen las directrices de Jesús.

2º Jesús se hace presente.- Toma la iniciativa y, sin que ellos lo esperen, aparece. La primera luz de la mañana es señal de la presencia de Jesús. Continúa el lenguaje simbólico. Jesús es la luz que permite trabajar y dar fruto. Jesús no les acompaña; su acción en el mundo se ejerce por medio de los discípulos. Las palabras de Jesús son la clave para dar fruto. Cuando siguen sus instrucciones, encuen­tran pesca y le descubren a él mismo.

3º Saludo.- Una conversación que pretende acentuar la cercanía. “Muchachos» (paidion) diminutivo de (pais) = niño. Es el “chiquillo de la tienda”. Al darles ese nombre, está exigiéndoles una disponibilidad total. Por parte de Jesús, la obra está terminada. Él tiene ya pan y pescado. Ellos tienen que seguir buscando y compartiendo ese alimento. Jesús sigue en la comunidad, pero sin actuar directamente en la acción que ellos tienen que realizar.

4º Lo reconocen.- La dificultad de reconocimiento se manifiesta en que solo uno de los discípulos lo descubre. No el que mejor vista tiene, sino el que está más identificado con Jesús. Reconoce al Señor en la abundancia de peces, es decir, en el fruto de la misión. Sólo el que tiene experiencia del amor de Jesús, sabe leer las señales. El éxito, es señal de la presencia del Señor. El fracaso delataba la ausencia del mismo. Juan Comunica su intuición a Pedro. Así se centra la atención en éste para introducir lo siguiente.

Pedro no había percibido la presencia, pero al oír al otro discípulo comprendió enseguida. El cambio de actitud de Pedro, reflejado de un modo simbólico en la palabra «se ató». La misma que se utilizó Jn para designar la actitud de servicio cuando Jesús se ató el delantal en el relato de la última cena. Se tira al agua después de haberse ceñido el símbolo del servicio, dispuesto a la entrega. Solo Pedro se tira al agua, porque solo él necesita cambiar de actitud. Jesús no responde al gesto de Pedro; responderá un poco más tarde.

No ven primero a Jesús, sino fuego y la comida, expresión de su amor a ellos. Son los mismos alimentos que dio Jesús antes de hablar del pan de vida. Allí el pan lo identificó con su carne, dada para que el mundo viva. Es lo que ahora les ofrece. El alimento que les da él se distingue del que ellos logran por su indicación. Hay dos alimentos: uno es don gratuito, otro se consigue con el esfuerzo personal. El primero lo aporta Jesús. El segundo lo deben poner ellos. No tiene sentido comer con Jesús si no se aporta nada.

El don de sí mismo queda patente por la invitación a comer y es tan perceptible que no deja lugar a duda. Recuerda la multiplicación de los panes. Es el mismo alimento, pan y pescado. Jesús es ahora el centro de la comunidad, donde irradia la fuerza de vida y amor. Esa presencia hace a los suyos capaces de entregarse como él. Al decirnos que es la tercera vez que se aparece, significa que es la definitiva. No tiene sentido esperar nuevas apariciones.

5º La misión.- Hoy se personaliza la misión en otro personaje, Pedro. Había reconocido a Jesús como Señor, pero no lo aceptaba como servidor a imitar. Con su pregunta, Jesús trata de enfrentar a Pedro con su actitud. Solo una entrega a los demás como la de Jesús, podrá manifestar su amor. La respuesta es afirmativa, pero evita toda comparación. Solo él lo había negado. Jesús usa el verbo “agapaô” =amar, amor. Pedro contesta con “phileô” =querer, amistad. Pedro empieza a comprender. Jesús no es el Señor, sino el amigo.

Al preguntarle por 3ª vez, pone en relación este episodio con las tres negaciones de Pedro. Espera de Pedro una rectificación definitiva y total. Ahora es Jesús el que usa el verbo “phileô” ¿me quieres?, que había utilizado Pedro. Le hace fijarse en ello y le pregunta si está seguro de lo que ha afirmado. Ser amigo significa renunciar al ideal de Mesías que él se había forjado. Jesús no pretende ser servido, sino que, como él, sirva a los demás. Pedro comprende que la pregunta resume su historia de oposición al designio de Jesús.

 

Meditación-contemplación

Jesús se manifestó de esta manera.
No hay nada espectacular en esa presencia.
Solo el discípulo más cercano a Jesús, lo reconoce.
Esta es la clave de todo el relato.
…………………

Si vivo la presencia de Jesús dentro de mí,
lo descubriré en los acontecimientos más sencillos de la vida.
Si no lo he descubierto en mí,
lo buscaré en personas o hechos espectaculares.
……………………..

Si pongo amor en las cosas que hago,
estaré haciendo presente al Dios manifestado en Jesús.
La clave no está en la realidad, sino en mi actitud ante esa realidad.
Descubrir esa presencia, es la tarea de todo cristiano.
…………………….

 

Fray Marcos

 

XXIV SEMANA DEL FORO RELIGIOSO POPULAR DE VITORIA – XXIV. GAZTEIZKO FORO ERLIJIOSO HERRITARRA

Y la Palabra se hizo carne y habitó entre nosotros (Jn 1,14)

8 y 9 de Abril en Vitoria-Gazteiz

Y esa humanidad habitada se llena de amor inagotable, de ternura, paz y libertad. Buena noticia para caminar en utopía, para construir evangelio.

Sin embargo, la realidad nos muestra una humanidad sumida en la mayor desigualdad de su historia por la imposición de determinados —nuestros— modos culturales, prejuicios religiosos, conveniencias particulares; del capitalismo salvaje como sistema económico hegemónico y del pensamiento único.

ENLACES: https://www.fororeligiosopopular.blogspot.com.es/

IR A PROGRAMA: http://fororeligiosopopular2016.blogspot.com.es/p/programa-2016.htm Leer más

Pazkoaldiko 3. igandea – 3º Domingo de Pascua, José A. Pagola

C (Joan 21,1-19)

Evangelio del 10/abr/2016

por Coordinador Grupos de Jesús

JESUS GABE EZIN-SIN JESÚS NO ES POSIBLE

Jesus berpiztuak Galileako aintzira ondoan ikasleekin topo egin izana katekesi-asmoarekin deskribatu du ebanjelariak, argi eta garbi. Kontakizunak, hondoan, itsasoan egindako arrantzaren sinbolismoa du erdigune. Haren mezua ezin gaurkoagoa da kristauentzat: soilik, Jesus berpiztuaren presentziak bihur dezake eraginkor haren ikasleen lan ebanjelizatzailea.

Kontakizunak, lehenik eta behin, ikasleak gau ilunean burutzen ari diren lana deskribatzen digu. Dena Simon Pedroren ekimenaz hasi da:«Arrantzura noa». Gainerako ikasleek bat egin dute harekin: «Zurekin goaz geu ere». Berriro elkarrekin dira, baina Jesus falta da. Arrantzura doaz, baina ez dira irten Jesusen deiari jarraituz, baizik Simon Pedroren ekimenari.

Kontalariak argi utzi du ezen lan hau gauez egin dela eta fruiturik gabeko gertatu dela: «gau hartan ez zuten ezer harrapatu». «Gauak» ebanjelariaren hizkuntzan Jesusen falta adierazten du, Argia den haren falta. Jesus berpiztuaren presentziarik gabe, haren arnasarik eta hitz orientagarririk gabe, ez da ebanjelizazio emankorrik.

Egunsentia iristearekin, presente egin da Jesus. Ertzetik, bereekin komunikatu da bere Hitzaz. Ikasleek ez dakite Jesus dela. Soilik, haren gomendioari leial jarraituz, harrapatze harrigarria lortuko dutenean ezagutuko dute. Soilik, Jesusen lana izan daiteke harrapatze hura, egun batean «giza arrantzale» izatera dei egin zien Profeta harena.

Kritikoa da parrokia eta kristau-elkarte ez gutxiren zoria. Indarrak gutxituz doaz. Kristau konprometituenak biderkatzen ari dira lan-mota askori eskua ezarriz: beti berak eta beti berak lan guztietarako. Geure ahaleginak biziagotzen eta emaitza edozein modutan bilatzen jarraitu behar ote dugu, ala pausatu beharra dugu geure lanean Berpiztuaren presentzia bizia hobeto zaintzeko?

Jesusen Berri Ona zabaltzeko eta haren egitasmoan lankide eginkor izateko, garrantzizkoena ez da «mila gauza egitea», baizik burutzen dugunaren kalitate gizatarra eta ebanjeliozkoa hobeto zaintzea. Gauza erabakigarria ez da ekinaren ekin beharra, baizik kristauek isla dezakegun bizi-testigutza.

Ezin geldi gintezke «fedearen azalean». Beste ezer baino gehiago, funtsezkoa zaintzeko garaiak dira. Geure elkarteak hitzez, testuz eta idazkiz aspertzen ditugu, baina gauza erabakigarria, gure artean, Jesusi entzutea da. Bilera asko egiten dugu, baina garrantzizkoena Jaunaren Afaria ospatzeko igandero elkartzen gaituena da. Hartan bakarrik elikatzen da gure ahalmen ebanjelizatzailea.

José Antonio Pagola
Itzultzailea: Dionisio Amundarain

3 Pascua – C (Juan 21,1-19)

Evangelio del 10/abr/2016

por Coordinador Grupos de Jesús

SIN JESÚS NO ES POSIBLE

El encuentro de Jesús resucitado con sus discípulos junto al lago de Galilea está descrito con clara intención catequética. En el relato subyace el simbolismo central de la pesca en medio de mar. Su mensaje no puede ser más actual para los cristianos: solo la presencia de Jesús resucitado puede dar eficacia al trabajo evangelizador de sus discípulos.

El relato nos describe, en primer lugar, el trabajo que los discípulos llevan a cabo en la oscuridad de la noche. Todo comienza con una decisión de Simón Pedro: «Me voy a pescar». Los demás discípulos se adhieren a él: «También nosotros nos vamos contigo». Están de nuevo juntos, pero falta Jesús. Salen a pescar, pero no se embarcan escuchando su llamada, sino siguiendo la iniciativa de Simón Pedro.

El narrador deja claro que este trabajo se realiza de noche y resulta infructuoso: «aquella noche no cogieron nada».La «noche» significa en el lenguaje del evangelista la ausencia de Jesús que es la Luz. Sin la presencia de Jesús resucitado, sin su aliento y su palabra orientadora, no hay evangelización fecunda.

Con la llegada del amanecer, se hace presente Jesús. Desde la orilla, se comunica con los suyos por medio de su Palabra. Los discípulos no saben que es Jesús, solo lo reconocerán cuando, siguiendo dócilmente sus indicaciones, logren una captura sorprendente. Aquello solo se puede deber a Jesús, el Profeta que un día los llamó a ser «pescadores de hombres».

La situación de no pocas parroquias y comunidades cristianas es crítica. Las fuerzas disminuyen. Los cristianos más comprometidos se multiplican para abarcar toda clase de tareas: siempre los mismos y los mismos para todo. ¿Hemos de seguir intensificando nuestros esfuerzos y buscando el rendimiento a cualquier precio, o hemos de detenernos a cuidar mejor la presencia viva del Resucitado en nuestro trabajo?

Para difundir la Buena Noticia de Jesús y colaborar eficazmente en su proyecto, lo más importante no es «hacer muchas cosas», sino cuidar mejor la calidad humana y evangélica de lo que hacemos. Lo decisivo no es el activismo sino el testimonio de vida que podamos irradiar los cristianos.

No podemos quedarnos en la «epidermis de la fe». Son momentos de cuidar, antes que nada, lo esencial. Llenamos nuestras comunidades de palabras, textos y escritos, pero lo decisivo es que, entre nosotros, se escuche a Jesús. Hacemos muchas reuniones, pero la más importante es la que nos congrega cada domingo para celebrar la Cena del Señor. Solo en él se alimenta nuestra fuerza evangelizadora.

José Antonio Pagola