Brasil podría tener pronto los sacerdotes casados, dice Leonardo Boff

Francisco pronto puede cumplir el pedido especial de los Obispos de Brasil para permitir que los sacerdotes casados para reanudar su ministerio sacerdotal, dijo teólogo de la liberación Leonardo Boff en una entrevista de diciembre 25 en el diario alemán Kölner Stadt-Anzeiger. “Los obispos brasileños, especialmente amigo cercano del Papa el cardenal Claudio Hummes, han solicitado expresamente Francisco para permitir a los sacerdotes casados en Brasil para volver a su ministerio pastoral”, dijo Boff. “Recientemente he oído que el Papa quiere cumplir esta petición – como una fase experimental, preliminarmente por el momento se limita a Brasil.”

 

Año nuevo, mirada nueva

José Sánchez Luque

Una mirada de arriba abajo.
Es necesario que nos indignemos frente a aquellos con los que Jesús se indignó: los ricos, los hipócritas y los orgullosos

Sin duda que el papa Francisco está realizando una auténtica revolución en la Iglesia. Hay algunos sectores empeñados en frenarla, pero su reforma sigue adelante. Si queremos cambiar el rostro de la Iglesia es preciso cambiar su mirada, su forma de mirar y de escuchar al mundo. Leer más

La religión como amenaza: lo “divino” a costa de lo “humano”

José M. Castillo, teólogo

Enviado a la página web de Redes Cristianas
Fuente: Teología sin censura

El miedo a los atentados terroristas de origen religioso (o reivindicados en nombre de la religión) va en aumento. Porque raro es el día que no tenemos noticias de nuevas y atroces matanzas de seres inocentes, ejecutados de forma criminal en nombre de la religión.

Obviamente, cuando se piensa en estas brutalidades, lo primero que a cualquiera le viene a la cabeza es el peligro que entraña el “hecho religioso”. Y la explicación de semejante peligro radica, según el criterio más generalizado, en que la “condición humana” nos empuja al odio, a la venganza, al egoísmo, la ambición y a todas las perversiones morales que convierten al “hombre en lobo para el hombre”. Leer más

Semana del 8 al 14 de enero de 2016 – Ciclo A – Epifanía del Señor, Koinonia

Mateo 2, 1-12

Venimos de Oriente para adorar al Rey

Jesús nació en Belén de Judá en tiempos del rey Herodes. Entonces, unos Magos de Oriente se presentaron en Jerusalén preguntando: «¿Dónde está el rey de los judíos que ha nacido? Porque hemos visto salir su estrella y venimos a adorarlo». Al enterarse el rey Herodes, se sobresaltó, y todo Jerusalén con él; convocó a los sumos pontífices y a los letrados del país, y les preguntó dónde tenía que nacer el Mesías. Ellos le contestaron: «En Belén de Judá, porque así lo ha escrito el profeta: «Y tú, Belén, tierra de Judá, no eres ni mucho menos la última de las ciudades de Judá; pues de ti saldrá un jefe que será el pastor de mi pueblo Israel»».

Entonces Herodes llamó en secreto a los Magos, para que le precisaran el tiempo en que había aparecido la estrella, y los mandó a Belén, diciéndoles: «Id y averiguad cuidadosamente qué hay del niño, y, cuando lo encontréis, avisadme, para ir yo también a adorarlo». Ellos, después de oír al rey, se pusieron en camino, y de pronto la estrella que habían visto salir comenzó a guiarlos hasta que vino a pararse encima de donde estaba el niño. Al ver la estrella, se llenaron de inmensa alegría. Entraron en la casa, vieron al niño con María, su madre, y cayendo de rodillas lo adoraron; después, abriendo sus cofres, le ofrecieron regalos: oro, incienso y mirra.

Y habiendo recibido en sueños un oráculo para que no volvieran a Herodes, se marcharon a su tierra por otro camino.

COMENTARIO AL EVANGELIO:

El evangelio que leemos hoy, en la Fiesta de la «Epi-fanía» [manifestación], confirma este carácter universal de la salvación de Dios. Mateo expresa, por medio de este relato simbólico, el origen divino de Jesús y su tarea salvífica como Mesías, como rey de Israel, heredero del trono de David; para ello el evangelista no duda en ubicar con exactitud el lugar donde nació Jesús, Belén, para decirnos que con su presencia en la historia se estaría dando cumplimiento a las palabras de los profetas… Por otro lado, el rechazo de este nacimiento por parte de las autoridades políticas (Herodes) y religiosas (sumos sacerdotes y escribas) del pueblo judío y el gozo infinito de los magos, venidos de Oriente, anuncian desde ya ese carácter universal de la misión de Jesús, la apertura del Evangelio a los paganos y su llamado a formar parte de la comunidad cristiana. La Epifanía del Señor es la celebración precisa para confesar nuestra fe en un Dios que se manifiesta a toda la humanidad, que se hace presente en todas las culturas (religiones), que actúa en todos, y que invita a la comunidad creyente a abrir sus puertas a las necesidades y pluralidades del mundo actual.

En un tiempo como el que vivimos, marcado por la conciencia del pluralismo religioso, el sentido de lo «misionero» y de la «universalidad cristiana» han cambiado profundamente. Hasta ahora, en demasiados casos, lo misionero era sinónimo de proselitismo, o sea, de un esfuerzo por ir a «convertir» al cristianismo a los «gentiles» o «paganos». La «universalidad cristiana» era entendida desde la centralidad del cristianismo: éramos la religión central, la (única) querida por Dios, y por tanto, una religión que era el destino establecido por Dios para toda la raza humana… Todos los pueblos (universalidad, sí) estaban destinados a abandonar su religión ancestral y a hacerse cristianos… Tarde o temprano el mundo llegaría a su destino: ser «un sólo rebaño, con un solo pastor»… (y al decir esto, los católicos imaginábamos una Iglesia católico-romana felizmente extendida a todo el mundo, extendida incluso a las demás confesiones cristianas, que habrían aceptado finalmente al Papa como pastor supremo y único…). Es decir, se trataba de una universalidad, sí, pero cristianocéntrica: la universalidad se da en nosotros, en el cristianismo, y fuera del cristianismo, todos los valores religiosos son inferiores y están destinados a subsumirse o a desaparecer…

Hoy todo esto está cambiando, aunque muchos cristianos (incluidos no pocos de sus pastores y la teología más oficial) todavía siguen anclados, incluso inamovibles, en la visión tradicional. Buen día hoy, la fiesta de la Epifanía, para replantearse estos desafíos y para reflexionar sobre ellos en la homilía y en la comunidad cristiana. No desaprovechemos esta oportunidad para actualizar también personalmente nuestra visión en estos temas. En la RELaT (servicioskoinonia.org/relat) hay bastantes materiales para estudiar el tema, así como para debatirlo en grupos de estudio o de catequesis (véase por ejemplo los artículos nº 351, 419, 277, 366, 409, 363, 445…). El último de ellos nos resulta novedoso: nunca habíamos leído un texto teológico desde una visión de la misión misionera que no incluye la conversión del otro al cristianismo; merece la pena estudiarlo y debatirlo.

En el Nuevo Testamento, además de Juan 7,42, encontramos referencias a Belén en las narraciones de Mateo 2 y Lucas 2 acerca del nacimiento de Jesús. La tradición de que el Mesías debía nacer en Belén tiene su base en el texto de Miqueas 5,2, donde se señala que de Belén Efrata debería salir quien gobernaría Israel y sería pastor del pueblo. Hoy ya sabemos que Jesús nació probablemente en Nazaret, y que la afirmación de que nació en Belén es una afirmación simplemente teológica, no histórica.

El término “magos” procede del griego “magoi”, que significa matemáticos, astrólogos, es decir, estudiosos del cielo. Más tarde el teólogo y abogado cartaginés Tertuliano (160-220 d.C.) aseguró que los magos eran reyes y que procederían de Oriente. En los regalos de los magos a Jesús, los Padres de la Iglesia ven simbolizadas la realeza (oro), la divinidad (incienso) y la pasión (mirra) de Cristo. Por cierto, la mayor parte de nuestras celebraciones litúrgicas nunca hacen referencia a las religiones no cristianas; nos mantenemos en una esfera férreamente cerrada a todo lo ajeno: no dejamos entrar ninguno de los regalos magníficos que otras religiones nos hacen… Buen día hoy para referirnos a esos dones que Dios mismo nos hace a través de las demás reigiones, sus prácticas religiosas tan diferentes de las nuestras, sus métodos de oración, sus acentos éticos diversos… Como la familia de Jesús aceptó los dones que aquellos «paganos» le trajeron, así nosotros deberíamos abrirnos a ese intercambio de bienes…

El evangelio de hoy no es dramatizado en la serie «Un tal Jesús», de los hnos. López Vigil, pero puede utilizarse el episodio 135, «Fiesta con los pastores». En su página (http://radialistas.net/category/un-tal-jesus) pueden recogerse el guión, un comentario excelente de los autores, y el audio; o puede buscarse otro episodio si ya se utilizó este la semana pasada.

La serie «Otro Dios es posible», de los mismos autores, tiene un capítulo, el 06, titulado «¿Ángeles, Reyes y estrellas?», que puede ser útil para suscitar un diálogo-debate sobre la simbología mítica de la fiesta de la Epifanía. Su guión y su audio puede recogerse en http://radialistas.net/category/otro-dios-es-posible/ Es importante consultar la información complementaria que la serie ofrece al final de la entrevista.

 

 

 

 

Llegar a ser

Redacción de Atrio, 01-enero-2017

Una felicitación recibida de José Mª García Mauriño, que ATRIO hace suya.

Un año que se va, Feliz año que viene, 2017

La felicidad que nos deseamos consiste en llegar a ser. No muerte lenta, sino procesos de vida, de una existencia con mucha felicidad. Leer más

Jaunaren Epifania – A (Mateo 2,1-12), José A. Pagola

Evangelio del 06/Ene/2017
por Coordinador Grupos de Jesús

ARGIARI ERANTZUN – RESPONDER A LA LUZ

Paul Tillich teologo handiaren arabera, gizaki modernoaren tragedia handia sakontasunaren alderdia galdu izanean datza. Gizakia jada ez da gai nondik datorren eta nora doan galdetzeko. Ez daki galdetzen zer egiten duen eta bere buruaz zer egin behar duen, bere jaiotzaren eta bere heriotzaren arteko tarte labur honetan.

Galdera hauei gaur egungo gizon-emakume askok ez die jada erantzunik ematen. Are gehiago, planteatu ere ez ditu egiten «sakontasunaren alderdi hori» jada galdua duelako. Gaur egungo belaunaldiek ez dute jada adorerik arazo hauek planteatzeko, iraganeko belaunaldiek planteatu izan dituzten seriotasun eta sakontasunez. Nahiago dute ilunpean ibiltzen segi.

Horregatik, geure garai honetan berriro gogora ekarri beharra dugu hau: fededun izatea, beste ezer baino lehen, sutsuki galdera egitea dela geure bizitzaren zentzuaz eta erantzunari irekirik egotea, nahiz ez ikusi artean argi eta zehatz.

Magoen kontakizuna, Eliz Gurasoen ustetan, pertsona batzuek eman diguten etsenplu handia izan da; hain zuzen, paganismoaren lainopean bizirik ere, federa dei egiten zien argiari leial erantzuteko gai izan ziren. Beren jardueraz, Kristoganako bideari leial ekiteko deia entzutera estu gonbidatzen gaituzten pertsonak dira.

Geure bizitza eskuarki existentziaren azalean gauzatu ohi dugu. Zeregin, harreman, arazo, topaketa, askotariko betebeharrek harat-honat garabiltzate, eta bizitza aurrera doakigu une bakoitza egin, esan, ikusi edo antolatu beharreko zerbaitez betez.

Horrela, arriskua izan ohi dugu geure nortasuna bera ere galtzeko, beste gauza askoren arten gauza bat gehiago izateko eta norantz jo jakin gabe bide eginez bizitzeko. Ba ote da gure bizitza norabidetzeko gai den argirik? Ba ote da gure gurari eta ametsik sakon-sakonentzako erantzunik? Kristau-fedea bizitzetik, bada erantzun bat. Argi horrek distira dagi jada Betleemen jaiotako Haur horrengan.

Garrantzizko gauza, ilunpean bizi garela konturatzea da, galdua dugula bizitzaren oinarrizko zentzua. Hau aitortzen duena ez dagoke jada urrun bide zuzenaren bila hastetik.

Oxala, geure egunerokotasunean galdua ez bagenu irekirik bizitzeko gaitasuna, dela gure bizitza argitzen ahal lukeen edozein argiri, dela gure bizitzari sakontasuna ematen ahal liokeen edozein deiri.

José Antonio Pagola
Itzultzailea: Dionisio Amundarain

 

 

Epifanía del Señor – A (Mateo 2,1-12)

Evangelio del 06/Ene/2017

por Coordinador Grupos de Jesús

RESPONDER A LA LUZ

Según el gran teólogo Paul Tillich, la gran tragedia del hombre moderno es haber perdido la dimensión de profundidad. Ya no es capaz de preguntar de dónde viene y adónde va. No sabe interrogarse por lo que hace y debe hacer de sí mismo en este breve lapso de tiempo entre su nacimiento y su muerte.

Estas preguntas no encuentran ya respuesta alguna en muchos hombres y mujeres de hoy. Más aún, ni siquiera son planteadas cuando se ha perdido esa «dimensión de profundidad». Las generaciones actuales no tienen ya el coraje de plantearse estas cuestiones con la seriedad y la hondura con que lo han hecho las generaciones pasadas. Prefieren seguir caminando en tinieblas.

Por eso, en estos tiempos hemos de volver a recordar que ser creyente es, antes que nada, preguntar apasionadamente por el sentido de nuestra vida y estar abiertos a una respuesta, aun cuando no la veamos de manera clara y precisa.

El relato de los magos ha sido visto por los Padres de la Iglesia como ejemplo de unos hombres que, aun viviendo en las tinieblas del paganismo, han sido capaces de responder fielmente a la luz que los llamaba a la fe. Son hombres que, con su actuación, nos invitan a escuchar toda llamada que nos urge a caminar de manera fiel hacia Cristo.

Nuestra vida transcurre con frecuencia en la corteza de la existencia. Trabajos, contactos, problemas, encuentros, ocupaciones diversas, nos llevan y traen, y la vida se nos va pasando llenando cada instante con algo que hemos de hacer, decir, ver o planear.

Corremos así el riesgo de perder nuestra propia identidad, convertirnos en una cosa más entre otras y vivir sin saber ya en qué dirección caminar. ¿Hay una luz capaz de orientar nuestra existencia? ¿Hay una respuesta a nuestros anhelos y aspiraciones más profundas? Desde la fe cristiana, esa respuesta existe. Esa luz brilla ya en ese Niño nacido en Belén.

Lo importante es tomar conciencia de que vivimos en tinieblas, de que hemos perdido el sentido fundamental de la vida. Quien reconoce esto no se encuentra lejos de iniciar la búsqueda del camino acertado.

Ojalá en medio de nuestro vivir diario no perdamos nunca la capacidad de estar abiertos a toda luz que pueda iluminar nuestra existencia, a toda llamada que pueda dar profundidad a nuestra vida.

José Antonio Pagola

 

 

La pretendida crisis de las pensiones públicas

CARLES BELLSOLÀ
Público
Redes Cristianas

Voces críticas interpretan el discurso del miedo sobre la sostenibilidad del sistema público de pensiones como un intento de favorecer los planes privados.

¿Está en crisis el sistema público de pensiones del Estado? El discurso oficial -y las actuaciones del Gobierno español en los últimos años- sugiere exactamente esto, cuando no lo proclama directamente. Y recientemente han vuelto a saltar todas las alarmas, cuando el ejecutivo rompió por enésima vez la hucha de las pensiones. Leer más

«TRES ACTITUDES PARA EL NUEVO AÑO», José Luís Sicre

José Luis Sicre
Fe adulta

Un extraño cambio en 1970

Cualquier judío sabe que a un niño hay que circuncidarlo a los ocho días de nacer. Así lo ordenó Dios a Abrahán: “A los ocho días de nacer, todos vuestros varones de cada generación serán circuncidados” (Génesis 17,12). Por consiguiente, cuando la iglesia adoptó el 25 de diciembre como fecha del nacimiento, el 1 de enero pasó a celebrarse la fiesta de la circuncisión e imposición del nombre de Jesús. Leer más

José María Castillo: «Los gobernantes que tenemos no pueden creer en Dios por mucho que vayan a misa»

«La economía no arregla esto. La política tampoco». El teólogo José María Castillo se refiere a las múltiples crisis que sufrimos hoy día. No solo de la falta de solidaridad, o de democracia, sino sobre todo del déficit de misericordia con el sufrimiento. Situación frente a la cual, señala, «tiene que haber otro sistema». El del Evangelio, precisamente, cuya fuerza explora en su libro La humanidad de Jesús. «Lo determinante de Dios es la misericordia. No la misericordia con el pecado, sino con el sufrimiento»