«EN JESÚS SE MANIFIESTA DIOS-VIDA», Fray Marcos

FE ADULTA

Jn 14, 1-12

El contexto de este evangelio es el discurso de despedida después de la cena. En el capítulo 13, el centro es Jesús. Termina con la despedida, diciendo: a donde yo voy vosotros no podéis venir. En éste (14) el centro es el Padre. El ambiente es de inquietud. La traición de Judas, el anuncio de la negación de Pedro, el anuncio de la partida. Todo es inquietante. Está justificada la invitación a la confianza. La clave del mensaje en este capítulo es la relación de Jesús, y la de sus discípulos, con el Padre.

Aunque Jn pone en boca de Jesús todo el discurso, en realidad se trata de reflexiones de la comunidad a través de muchos años de andadura. Lo que se propone como futuro, es ya presente para el que escribe y para aquella comunidad para la que se escribe. Pero este presente deja entrever un nuevo futuro que el Espíritu irá realizando. Se percibe la dificultad que tiene la comunidad de expresar su experiencia. Esta vivencia pascual está anclada en la presencia viva de Jesús, del Espíritu y del Padre.

Creed en Dios y creed también en mí. “Pisteuete eis”, no significa creer, en el sentido que damos hoy a esa palabra. Sería “creer” en sentido bíblico, es decir, “poned vuestra confianza en…” Jn utiliza esta construcción 30 veces, aplicada a Jesús. Solo dos ocasiones, en 12,44 y aquí, pone como término a Dios, indicando claramente la identidad de ambas adhesiones. La confianza en Jesús y la confianza en Dios son la misma cosa. Si buscan a Dios, están en el buen camino, porque están con él. No tienen nada que temer.

En el hogar de mi Padre, hay muchas estancias. Jesús va al Padre, para procurarles un tipo de relación con Dios, similar a la suya. No hay diferencia entre unas moradas y otras. No se trata de un lugar, sino del ámbito del amor de Dios. En el corazón de Dios, todos tienen cabida. También podría traducirse: en la familia de Dios hay sitio para todos. Todos los seres humanos están llamados a formar parte de la familia del mismo Dios. Jesús está en el seno del Padre y todos pueden sentirse allí.

Todo el lenguaje es mítico-simbólico. Me voy, me quedo, vuelvo, etc. No se puede entender literalmente. Esta teología es clave para entender la marcha de Jesús y a la vez, su permanencia con ellos. Aunque la formulación es mítica, el mensaje sigue siendo válido. Hoy tendríamos que decir que la meta de todo está en Dios. Esa identificación con Dios es la que tenemos que descubrir y vivirla ya aquí. En Jesús, Dios ha manifestado su proyecto para el hombre, que se tiene que realizar en ellos.

Yo soy Camino. Yo soy Verdad. Yo soy Vida. Sin artículo ni determinado ni indeterminado, porque lo que se quiere decir está más allá de ambos. Se trata del texto más profundo de todo el evangelio. Camino, Verdad, Vida hacen referencia al Padre. No se pueden separar los conceptos. La Realidad a la que se refieren, está más allá de tiempo y espacio. Se han dado infinidad de interpretaciones desde los primero padres y siguen hoy los exegetas intentando desentrañar el significado del texto.

Jesús es Camino, que empieza y termina en Dios. En medio está Jesús, pero no significa  espacio ninguno. Desde Dios hasta Dios no puede haber ningún trecho. Jesús es, como todo ser humano, un proyecto ya realizado, porque recorrió el camino que le llevó a la plenitud humana. Ese camino es el amor total que abarca toda su vida. Los que le siguen deben recorrer también ese camino, es decir, ir de Dios que es el origen, hasta Dios que es la meta. En el AT el camino era la Ley. Jesús la sustituye por su persona.

Yo soy verdad, es decir, soy lo que tengo que ser. No se trata de la verdad lógica sino de la verdad ontológica que hace referencia al ser. Jesús es auténtico, hace presente a Dios, que es su verdadero ser. Es lo que tiene que ser. Lo contrario sería ser falso. “Yo soy” es el nombre que se dio a sí mismo Dios en la zarza. Jn repite hasta la saciedad el “yo soy”. El complemento puede ser cualquiera: puerta, pastor, camino, vida, verdad, vid. Si descubro y vivo que Dios está identificado conmigo, ya lo soy todo.

Yo soy Vida, es decir, lo esencial de mi ser está en la energía que hace que sea lo que soy. Recordad: «El Padre que vive, me ha enviado y yo vivo por el Padre; del mismo modo el que me coma, vivirá por mí.» Está hablando de la misma Vida que es Dios, que se le ha comunicado a él y que se nos comunica a nosotros. De la misma manera que no podemos encontrar la vida biológica independientemente de un ser que la posea, así no podemos encontrarnos con un Dios ahí fuera separado de un ser que lo manifieste.

Nadie va al Padre sino por mí. En c. 6 había dicho: “nadie viene a mí si el Padre no lo atrae”. Estas aparentes contradicciones deben hacernos pensar. Las dos ideas se complementan. Para el que nace del Espíritu, el Padre no es alguien lejano ni en espacio ni en tiempo, su presencia es inmediata. Hacerse hijo es hacer presente al Padre. La identificación con Jesús, hace al discípulo participar de la misma Vida-Dios.

“Si llegáis a conocerme del todo, conoceréis también a mi Padre”. Una vez más se refleja el “ya, pero todavía no” de la primera comunidad. El seguimiento de Jesús es un dinamismo constante. No se trata de progresar en el conocimiento, sino en la comunión por amor. El conocimiento vivencial de Jesús, hará que el Padre se manifieste en el discípulo. Lo que pide Felipe es una teofanía como las narradas en el AT. Piensa que Jesús es un representante de Dios, no la presencia misma de Dios.

¿Cómo dices tú, muéstranos al Padre? Esta queja es una clara reflexión pascual. En su vida pública, sus seguidores no entendieron ni jota de lo que era Jesús. Felipe sigue separando a Dios del hombre. No ha descubierto el alcance del amor-Dios ni su proyecto sobre el hombre. No se han enterado de que Dios sólo es visible en el hombre. Desde esta perspectiva, Jesús podía decir: quien me ve a mí, ve a mi Padre. Y: si me amarais os alegraríais de que vaya al Padre porque el Padre es más que yo.

“Las exigencias que os propongo no lo hablo por cuenta propia”. “Remata” no significa dicho o palabra sino propuesta, exigencia realizada y manifestada a través de la vida. Fíjate que a continuación habla de obras: “el Padre que permanece en mí, él mismo hace las obras”. Y a continuación: “si no me creéis a mí, creed a las obras”. Las obras son la manifestación de que Dios está en Jesús. El Padre ejerce su actividad creadora a través de Jesús. Él, a partir de su propia experiencia, propone las “exigencias” que Dios le pide a él. Jesús a través de sus obras realiza el designio creador.

 

Meditación

Jesús era uno con el Padre.
Ésta es la experiencia de los cristianos de finales del s. I.
En Jesús descubrieron la presencia de Dios.
Mi tarea hoy es descubrir en mí, ese Dios-Vida de Jesús.

Para encontrar ese Dios, tengo que abandonar mis ídolos.
Dioses que tengo muy arraigados en lo hondo de mí.
El Dios de Jesús, por ser amor, me exige amar.
Y eso es lo más contrario a mis deseos egoístas.

 

Fray Marcos

 

 

DE IDEAS, BANDERAS Y BANDERÍAS

José Manuel Vidal
Religión Digital

(Santiago Panizo).- Una idea es un fruto sazonado y propio de lo más noble de condición humana; su producto-estrella. A la hora de la verdad, podrá ser una joya o quedarse en una simple lentejuela o baratija.

Una bandera es una seña o signo -vestido de colores- para representar algo. Las banderas valen por lo que significan. Leer más

EL DESARME DE ETA

DESDE EUTSI BERRITUZ – BATZORDE ERAGILEA, que es una plataforma de coordinación de grupos parroquiales de Guipúzcoa nos envían este comunicado donde sitúan su posición ante las declaraciones de          su Obispo Dn. José Ignacio Munilla. Desde Herrieliza-Redes Cristianas nos parece que es una reflexión sobre el momento que estamos viviendo y que os la ofrecemos por su interés.  ETA DESARME

David López: «Hay que profesionalizar la Iglesia católica»

(J. Bastante/Agencias).- «Hay que profesionalizar la Iglesia católica«. El delegado episcopal de Fundaciones del Arzobispado de Madrid, David López Royo, aboga por una mayor presencia de los laicos en la gestión eclesial. «No podemos ser segundones», asegura, en una entrevista con Servimedia. David López, designado directamente por el cardenal Osoro para unificar las diferentes fundaciones dependientes de esta institución y, a su vez, mejorar la visibilidad de su papel en el tejido social, recalca que los laicos «tener que ser personas con la misma capacidad, por formación o experiencia, que cualquier sacerdote». Un rotundo no a la «clericalización» de las instituciones cristianas.  Leer mas….

 

Kasper afirma que la ordenación de hombres casados ya depende de las conferencias episcopales

(Cameron Doody).- Las propuestas para ordenar sacerdotes a hombres casados -los viri probati-, y admitir a los sacramentos a las personas vueltas a casar van cobrando cada vez más fuerza. Ya solo dependen de las conferencias episcopales de que se pongan en marcha, según los cardenales Walter Kasper y Lorenzo Baldisseri. Purpurado este último que ha escrito una carta en nombre del Papa a los obispos malteses agradeciéndoles su directrices para la aplicación de Amoris laetitia. Leer mas….

 

Marciano Vidal: «Los divorciados vueltos a casar pueden comulgar»

(José M. Vidal).- «Es un gran sabio, misericordioso como persona y como moralista, y una persona libre, aunque tuvo que pagar por ello un precio alto». Así presentaba ayer Antonio Ávila, director del Instituto Superior de Pastoral, al teólogo redentorista Marciano Vidal (San Pedro de Trones, 1937), antes de que disertase sobre la ‘Amoris Laetitia’ en las II Conversaciones de PPC y del ISP, celebradas en Madrid. Y Marciano Vidal no defraudó,…..  Leer mas….

El que calla, otorga

Jesús Mª Urío Ruiz de Vergara
Enviado a la página web de Redes Cristianas

Ya traté el tema que voy a exponer hoy, o uno muy parecido, en la entrada “Los pastores no pueden abandonar, ni dejar pisotear, sin poner el grito en el cielo, a los más pobres y afligidos”, del 13/04/17, al que me remito como referencia. En él hacía una pequeña paráfrasis del tema de los pastores de Israel, de su estrecho compromiso con sus ovejas, los israelitas, y el respeto y obediencia que, en general, sobre todo cuando las cosas iban bien, los fieles judíos tenían y profesaban a sus profetas. Leer más

Jorge Costadoat sj: «La situación de la mujer en la Iglesia es una injusticia, una pérdida y un pecado»

RELIGIÓN DIGITAL
(José Manuel Vidal).-

El prestigioso teólogo jesuita chlileno, Jorge Costadoat, auna la profundidad intelectual con una clara capacidad crítica y de denuncia profética. En esta última clave, denuncia que la situación de la mujer en la Iglesia es «una injusticia, una pérdida y un pecado». Además cree que, a largo plazo, podríamos ir hacia un «cristianismo no clerical», que el futuro de la Teología está «en la teología de los signos de los tiempos», al tiempo que reconoce la inmensa labor reformista del Papa Francisco.

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Pazkoaldiko 5. igandea – 5º Domingo de Pascua, José M. Pagola

A (Joan 14,1-12)

Evangelio del 14 / May / 2017
por Coordinador – Mario González Jurado

BIDEA – EL CAMINO

Azken Afaria bukatzean, ikasleak sumatzen hasi dira, Jesus ez dutela jada berekin luzerako izango. Judas presaka irtetea, Pedrok laster ukatuko duela iragartzea, Jesusen hitzak laster joango dela esanez: horrek guztiek utzi ditu koloka eta larri. Zer izango da beraiez?

Jabetu da Jesus haien tristuraz eta nahasmenduaz. Bihotza hunkitu dio horrek. Bere buruaz eta datorkionaz ahazturik, ikasleei bihotz ematen ahalegindu da: «Ez dadila larritu zuen bihotza; sinetsi Jainkoagan eta sinetsi nigan ere». Geroago, hizketan ari direla, aitorpen hau egin die Jesusek: «Ni naiz bidea, egia eta bizia. Ezin joan da inor Aitagana, nire bidez ez bada». Ez dute ahaztu behar hori sekula.

«Ni naiz bidea»

Oso gutxi ez direnen arazoa, ez da bidea galdurik edo bide okerretik ibiltzea. Besterik gabe, biderik gabe bizi izatea dute arazoa, labirinto antzeko batean galdurik: aurrera eta atzera ibiliz mila bidetan, unean uneko esloganek eta modek kanpotik esaten dietenei jarraiki.

Eta, zer egin lezake gizon edo emakume batek biderik gabe dagoenean? Norengana jo lezake? Nora joan liteke? Jesusengana hurbiltzen bada, aurkituko duena, ez da izango erlijio bat, baizik bide bat. Batzuetan, fedez egingo du aurrera; beste batzuetan zailtasunekin egingo du topo; are gehiago, atzera ere egin lezake, baina bide zuzenean dabil, Aitagana daraman bidean. Horixe da Jesusen promesa.

«Ni naiz egia»

Hitz hauek gonbit eskandalagarri dira belarri modernoentzat. Den guztia ez da mugatzen arrazoiaren mailara. Teoria zientifikoak ez du berekin egia osoa. Errealitatearen azken misterioa ezin atzeman daiteke analisi sofistikatuenen bidez. Errealitatearen azken misterioa begi aurrean duela bizi behar du gizakiak.

Azken Misterio horretara gidatzen eta hurbiltzen gaituen bide bezala aurkeztu zaigu Jesus. Jainkoak ez du inor derrigortzen. Inor ez du behartzen proben eta ebidentzien bidez. Azken Misterio hori isiltasun da eta errespetuzko erakarpen. Jesus da bere Ontasunera ireki gaitzakeen bidea.

«Ni naiz bizia»

Gure bizitza eraldatuz joan daiteke Jesus. Ez urruneko maisu bat bezala, gizadiari jakinduria miresgarriko altxor bat utzia dion maisu bat bezala, baizik eta bizi den norbait bezala, geure izatearen hondo-hondoan, bizi berri baten hazia ereiten digun norbait bezala.

Jesusen egintza hori, gure baitan, era lau eta isilean gauzatzen da ia beti. Fededunak berak ere sumatu bakarrik egiten du atzeman ezineko presentzia bat. Batzuetan, alabaina, ziurtasunak betetzen gaitu, gorde ezineko pozak, erabateko konfiantzak: bada Jainkoa, maite gaitu, dena da posible, baita betiko bizia ere. Ezin ulertuko dugu kristau-fedea, Jesus onartzen ez badugu bide, egia eta bizi bezala.

José Antonio Pagola
Itzultzailea: Dionisio Amundarain

Pascua – A (Juan 14,1-12)

Evangelio del 14 / May / 2017
por Coordinador – Mario González Jurado

EL CAMINO

Al final de la última cena, los discípulos comienzan a intuir que Jesús ya no estará mucho tiempo con ellos. La salida precipitada de Judas, el anuncio de que Pedro le negará muy pronto, las palabras de Jesús hablando de su próxima partida, han dejado a todos desconcertados y abatidos. ¿Qué va a ser de ellos?

Jesús capta su tristeza y su turbación. Su corazón se conmueve. Olvidándose de sí mismo y de lo que le espera, Jesús trata de animarlos: «No os inquietéis. Confiad en Dios y confiad también en mí». Más tarde, en el curso de la conversación, Jesús les hace esta confesión: «Yo soy el camino, la verdad y la vida. Nadie puede llegar hasta el Padre sino por mí». No lo hemos de olvidar nunca.

«Yo soy el camino»

El problema de muchos no es que vivan extraviados o descaminados. Sencillamente viven sin camino, perdidos en una especie de laberinto: andando y desandando los mil caminos que, desde fuera, les van indicando las consignas y modas del momento.

¿Y qué puede hacer un hombre o una mujer cuando se encuentra sin camino? ¿A quién se puede dirigir? ¿Adónde puede acudir? El que camina tras los pasos de Jesús podrá seguir encontrándose con problemas y dificultades, pero está en el camino acertado que conduce al Padre. Esta es la promesa de Jesús.

«Yo soy la verdad»

Estas palabras encierran una invitación escandalosa a los oídos modernos. Y, sin embargo, también hoy hemos de escuchar a Jesús. No todo se reduce a la razón. El desarrollo de la ciencia no contiene toda la verdad. El misterio último de la realidad no se deja atrapar por los análisis más sofisticados. El ser humano ha de vivir ante el misterio último de su existencia.

Jesús se presenta como camino que conduce y acerca a ese Misterio último. Dios no se impone. No fuerza a nadie con pruebas ni evidencias. El Misterio último es silencio y atracción respetuosa. Jesús es el camino que nos puede conducir a confiar en su bondad.

«Yo soy la vida»

Jesús puede ir transformando nuestra vida. No como el maestro lejano que ha dejado un legado de sabiduría admirable a la humanidad, sino como alguien vivo que, desde lo más profundo de nuestro ser, infunde en nosotros un germen de vida nueva.

Esta acción de Jesús en nosotros se produce casi siempre de forma discreta y callada. El mismo creyente solo intuye una presencia imperceptible. A veces, sin embargo, nos invade la certeza, la alegría incontenible, la confianza total: Dios existe, nos ama, todo es posible, incluso la vida eterna. Nunca entenderemos la fe cristiana si no acogemos a Jesús como el camino, la verdad y la vida.

José Antonio Pagola