Carta del antropólogo Mandianes al Papa

Ojalá el hermano papa Francisco mantenga siempre esta fresca y nueva libertad de ser que el sociólogo Manuel Mandianes, antes misionero en Colombia, descubre en él. Sería una pena que en sus viajes oficiales, pactados entre gobiernos y conferencia episcopales, oscurecieran la luz de este verdadero profeta. Reproducimos el texto completo de la carta, tal como aparece en Religión Digital, aunque añadimos unos apartados para facilitar la lectura. AD.

Querido Papa Francisco: el mundo actual es ciencia sin sabiduría, confort sin seguridad y creencias sin fe. La globalización se hizo sobre la nulidad, el vacío. El mundo actual nace en el vacío, no goza de la alegría que da estar en contacto con la certeza que nace de la verdad que mana en lo más profundo de la persona.  Leer más….

 

«NI EL PLACER NI EL DOLOR DEBEN CONDICIONAR MI PLENITUD», Fray Marcos

Mt. 16, 21-27

El texto es continuación del leído el domingo pasado. Hoy en Cesarea de Filipo, también fuera del territorio de Palestina. Lo que Mt pone hoy en boca de Jesús, ni siquiera es aceptable para los seguidores. Jesús acaba de felicitar a Pedro por expresar pensamientos divinos. Ahora le critica muy duramente por pensar como los hombres. La diferencia es abismal, solo a unas líneas de distancia en el mismo evangelio. Como Pedro, los cristianos en todas las épocas, nos hemos escandalizado de la cruz. Ninguno hubiera elegido para Jesús ese camino. ¿Dónde queda la imagen de Mesías victorioso, Señor o Hijo de Dios?

A pesar de las palabras de Pedro, la actitud ante el anuncio de la muerte demuestra que, ni él ni los demás, habían entendido lo que significaba Jesús. El mayor escollo para poder aceptar lo nuevo, fue su religión. Para entender a Jesús, hay que dejar de pensar como los hombres y empezar a pensar como Dios. Pensar como Dios, es dejar de ajustarse a este mundo; es transfor­marse por la renovación de la mente (Pablo). Para aceptar el mensaje de Jesús, tenemos que cambiar radicalmente nuestra imagen de Dios.

La muerte de Jesús fue para los primeros cristianos el punto más impactante de su vida. Seguramente el primer núcleo de los evangelios lo constituyó un relato de su pasión. No nos debe extrañar que, al redactar el resto de su vida se haga desde esa perspectiva. Hasta cuatro veces anuncia Jesús su muerte en el evangelio de Mt. No hacía falta ser profeta para darse cuenta de que la vida de Jesús corría serio peligro. Lo que decía y lo que hacía estaba en contra de la doctrina oficial, y los encargados de su custodia tenían el poder suficiente para eliminar a una persona tan peligrosa para sus intereses.

Pedro responde a Jesús con toda lógica. ¿Podía Pedro dejar de pensar como judío? Incluso el día que vinieron a prenderle, Pedro saca la espada y atizó un buen golpe a Malco, para evitar que se llevaran al Maestro. Era inconcebible para un judío, que al Mesías lo mataran los más altos representantes de Dios. El texto quiere transmitirnos que la idea falsa de Dios, que manejan, hacía a Jesús inaceptable como representante de Dios. La crítica de Jesús va dirigida a los de dentro, no a los de fuera.

La respuesta de Jesús a Pedro es la misma que dio al diablo en las tentaciones. Ni a los fariseos, ni a los letrados, ni a los sacerdotes dirige Jesús palabra tan duras. Quiere indicar que la propuesta de Pedro era la gran tentación, también para Jesús. La verdadera tentación no viene de fuera, sino de dentro. Lo difícil no es vencerla sino desenmascararla y tomar conciencia de que ella es la que puede arruinar nuestra Vida. Jesús no rechaza a Pedro, pero quiere que descubra su verdadero mesianismo, que no coincide ni con el del judaísmo oficial ni con lo que esperaban los discípulos.

El seguimiento es muy importante en todos los evangelios. Se trata de abandonar cualquier otra manera de relacionarse con Dios y entrar en la dinámica espiritual que Jesús manifiesta en su vida. Es identificarse con Jesús en su entrega a los demás, sin buscar para sí poder o gloria. Negarse a sí mismo supone renunciar a toda ambición personal. El individualismo, el egoísmo, quedan descartados de Jesús y del que quiera seguirlo. Cargar con la cruz es aceptar la oposición del mundo. Se trata de la cruz que nos infligen otras personas -sean amigas o enemigas- por ser fieles al evangelio.

En tiempo de Jesús, la cruz era la manera más denigrante de ejecutar a un reo. El carácter simbólico solo llegó para los cristianos después de comprender la muerte de Jesús. Como el relato habla de la cruz en sentido simbólico, es improbable que esas palabras las pronunciara Jesús. El condenado era obligado a cargar con la parte trasversal de la cruz (patibulum). No está hablando de la cruz aceptada voluntariamente, sino de la impuesta por haber sido fiel a sí mismo y Dios. Lo que debemos buscar es la fidelidad. La cruz será consecuencia inevitable de esa fidelidad.

Jesús nos muestra el camino que nos puede llevar más lejos hacia mayor humanidad. La propuesta de Jesús es la única manera de ser humano. Todo ser humano debe aspirar a ser más; incluso a ser como Dios. Pero debe encontrar el camino que le lleve a su plenitud. Los argumentos finales dejan claro que las exigencias, que parecen tan duras, son las únicas sensatas. Lo que Jesús exige a sus seguidores es que vayan por el camino del amor, por el camino del servicio a los demás, aunque ese camino nos cueste esfuerzo. Aquí está la esencia del mensaje cristiano. No se trata de renunciar a nada, sino de elegir en cada momento lo mejor para mí. Interpretarlo como renuncia es no haber entendido ni jota.

Jesús no pretende deshumanizarnos como se ha entendido con frecuencia sino llevarnos a la verdadera plenitud humana. No se trata de sacrificarse, creyendo que eso es lo que quiere Dios. Dios quiere nuestra felicidad en todos los sentidos. Dios no puede “querer” ninguna clase de sufrimiento; Él es amor y solo puede querer para nosotros lo mejor. Nuestra limitación es la causa de que, a veces, el conseguir lo mejor exige elegir entre distintas posibilidades, y el reclamo del gozo inmediato inclina la balanza hacia lo que es menos bueno e incluso malo; entonces mi verdadero ser queda sometido al falso yo.

La mayoría de nuestras oraciones pretenden poner a Dios de nuestra parte en un afán de salvar el ego y la individualidad, exigiéndole que supere con su poder nuestras limitaciones. Lo que Jesús nos propone es alcanzar la plenitud despegándonos de todo apego. Si descubrimos lo que nos hace más humanos, será fácil volcarnos hacia esa escala de valores. En la medida que disminuyo mi necesidad de seguridades materiales, más a gusto, más feliz y más humano me sentiré. Estaré más dispuesto a dar y a darme, aunque me duela, porque eso es lo que me hace crecer en mi verdadero ser.

Una perfecta vida biológica, no supone ninguna garantía de mayor humanidad. Todo lo contrario, ganar la Vida es perder la vida, yendo más allá del hedonismo. Lo biológico es necesario, pero no es lo importante. Sin dejar de dar la importancia que tiene a la parte sensible, debes descubrir tu verdadero ser y empezar a vivir en plenitud. La muerte afecta solo a tu ser biológico, pero se pierde siempre. Si accedes a la verdadera Vida, la muerte pierde su importancia. La plenitud se encuentra más allá de lo caduco: no más allá en tiempo, sino más allá en profundidad, pero aquí y ahora.

Para ser cristiano, hay que trasformarse. Hay que nacer de nuevo. Lo natural, lo cómodo, lo que me pide el cuerpo, es acomodarme a este mundo. Lo que pide mi verdadero ser es que vaya más allá de todo lo sensible y descubra lo que de verdad es mejor para la persona entera, no para una parte de ella. Los instintos no son malos; que los sentidos quieran conseguir su objeto no es malo. Sin embargo la plenitud del ser humano está más allá de los sentidos y de los instintos. La vida humana no se nos da para que la guardemos y preservemos, sino para que la consumamos en beneficio de los demás.

Meditación

Nacer de nuevo, nacer del Espíritu, es la propuesta de Jesús.
En lo biológico estamos siempre; es el punto de partida.
Lo espiritual hay que descubrirlo y vivirlo.
Si no entro en la dinámica del Espíritu,
permaneceré en el ámbito de lo sensible
y quedará frustrado lo humano en mí.

 

Fray Marcos

 

 

Urteko 22. igandea – 22 T. O. -A- José A. Pagola

(Mateo 16,21-27)

Evangelio del 03 / Sept / 2017
por Coordinador – Mario González Jurado

GALTZEN IKASI – APRENDER A PERDER

Esapide hori ebanjelio guztiek jaso dute eta sei aldiz errepikatu: «Norbaitek bere bizia salbatu nahi badu, galdu egingo du, baina nigatik galduko duenak aurkituko du». Jesus ez da mintzo gai erlijioso batez. Biziaren egiazko balioa zein den ari zaie planteatzen ikasleei.

Era paradoxikoan eta zirikatzailean adierazia da esapidea. Bizia orientatzeko bi era oso desberdin dira: batak salbaziora zarama, besteak hondamendira. Gogorrena eta gustagarritasun txikiena duela ematen duen bidea jarraitzera gonbidatzen gaitu Jesusek, hori baita gizakiarentzat behin betiko salbaziora iristeko bidea.

Lehenengo bidea biziari atxikitzean datza, nor beretzat bakarrik biziz: nork bere «neu» a bizitzaren azken arrazoi eta goreneko xede eginez. Bizitzeko era honek, beti norberaren irabazia edo probetsua bilatuz, hondamendira darama gizakia.

Bigarren bidea galtzen jakitean datza, Jesus bezala biziz, Aitaren egitasmo gizatartzailearen azken xedeari irekirik: norberaren segurtasunari edo irabaziari uko egiten jakinez; bilatuz, ez norberaren ongia bakarrik, baizik eta besteena ere bai. Bihotz zabaleko bizitzeko era honek salbaziora darama gizakia.

Jainko Salbatzaileagan duen fedetik mintzo da Jesus; haren hitzak oharpen zorrotz dira gizon-emakume guztientzat. Zer etorkizun izango du zatitua eta puska-puska egina den Gizadi honek?, non botere ekonomikoek beren onura bilatzen baitute; lurraldeek, zeinek bere ongizatea; gizabanakoek, zeinek bere probetxua.

Irrazionala da gaur egun munduaren ibilbidea gidatzen duen logika. Herriak eta gizabanakoak pixkana-pixkana «beti gehiago edukitzearen» esklabotzan erortzen ari gara. Gutxiegi da dena, geure burua aserik sentitu ahal izateko. Ondo bizitzeko, emankortasun handiagoa behar dugu beti, ongizate material handiagoa, botere handiagoa besteen gain.

Aseezinik irrikatzen dugu ongizatea; alabaina, ez al gara galtzen ari geure gizatasuna, beti zerbait gehiago? Gero eta «aurrerapen» handiagoa opa dugu; alabaina, zer aurrerapen da, milioika lagun miserian, goseak, elikatu gabe uztera garamatzan hau? Zenbat urtez gozatu ahal izango dugu geure ongizateaz, goseak direnei geure mugak ipiniz?

Lurralde pribilegiatuek geure ongizatearen maila «salbatzea» bakarrik gura badugu, ez badugu galdu nahi geure ahalbide ekonomikoa, ez dugu sekula joko mundu-mailako solidaritate baterantz. Baina ez gaitezen engaina. Munduak gero eta segurtasun eskasagoa izango du, eta bizigarritasun txikiagoa guztientzat, baita guretzat ere. Munduan giza bizitza salbatzeko, galtzen ikasi beharra dugu.

José Antonio Pagola
Itzultzailea: Dionisio Amundarain

APRENDER A PERDER 22 Tiempo ordinario

– A (Mateo 16,21-27)

Evangelio del 03 / Sept / 2017
por Coordinador – Mario González Jurado

APRENDER A PERDER

El dicho está recogido en todos los evangelios y se repite hasta seis veces: «El que quiera salvar su vida la perderá, pero el que pierda su vida por mí la encontrará». Jesús no está hablando de un tema religioso. Está planteando a sus discípulos cuál es el verdadero valor de la vida.

El dicho está expresado de manera paradójica y provocativa. Hay dos maneras muy diferentes de orientar la vida: una conduce a la salvación; la otra, a la perdición. Jesús invita a todos a seguir el camino que parece más duro y menos atractivo, pues conduce al ser humano a la salvación definitiva.

El primer camino consiste en aferrarse a la vida viviendo exclusivamente para uno mismo: hacer del propio «yo» la razón última y el objetivo supremo de la existencia. Este modo de vivir, buscando siempre la propia ganancia o ventaja, conduce al ser humano a la perdición.

El segundo camino consiste en saber perder viviendo como Jesús, abiertos al objetivo último del proyecto humanizador del Padre: saber renunciar a la propia seguridad o ganancia, buscando no solo el propio bien, sino también el de los demás. Este modo generoso de vivir conduce al ser humano a su salvación.

Jesús está hablando desde su fe en un Dios salvador, pero sus palabras son una grave advertencia para todos. ¿Qué futuro le espera a una humanidad dividida y fragmentada donde los poderes económicos buscan su propio beneficio; los países su propio bienestar; los individuos su propio interés?

La lógica que dirige en estos momentos la marcha del mundo es irracional. Los pueblos y los individuos estamos cayendo poco a poco en la esclavitud del «tener siempre más». Todo es poco para sentirnos satisfechos. Para vivir bien necesitamos siempre más productividad, más consumo, más bienestar material, más poder sobre los demás.

Buscamos insaciablemente bienestar, pero, ¿no nos estamos deshumanizando siempre un poco más? Queremos «progresar» cada vez más, pero, ¿qué progreso es este que nos lleva a abandonar a millones de seres humanos en la miseria, el hambre y la desnutrición? ¿Cuántos años podremos disfrutar de nuestro bienestar cerrando nuestras fronteras a los hambrientos y a quienes buscan entre nosotros refugio de tantas guerras?

Si los países privilegiados solo buscamos «salvar» nuestro nivel de bienestar, si no queremos perder nuestro potencial económico, jamás daremos pasos hacia una solidaridad a nivel mundial. Pero no nos engañemos. El mundo será cada vez más inseguro y más inhabitable para todos, también para nosotros. Para salvar la vida humana en el mundo hemos de aprender a perder.

José Antonio Pagola

 

 

Domingo 3 de septiembre de 2017. Domingo 22º Ordinario, Koinonía

Koinonía

Jer 20,7-9: La Palabra del Señor se volvió oprobio para mí
Salmo 62:
Mi alma está sedienta de ti, Dios mío
Rom 12,1-2:
Preséntense como sacrificio vivo
Mt 16,21-27:
El que quiera seguirme, tome su cruz

El que quiera venirse conmigo, que se niegue a sí mismo

En aquel tiempo, empezó Jesús a explicar a sus discípulos que tenía que ir a Jerusalén y padecer allí mucho por parte de los ancianos, sumos sacerdotes y escribas, y que tenía que ser ejecutado y resucitar al tercer día. Pedro se lo llevó aparte y se puso a increparlo: «¡No lo permita Dios, Señor! Eso no puede pasarte.» Jesús se volvió y dijo a Pedro: «Quítate de mi vista, Satanás, que me haces tropezar; tú piensas como los hombres, no como Dios.» Entonces dijo a sus discípulos: «El que quiera venirse conmigo, que se niegue a sí mismo, que cargue con su cruz y me siga. Si uno quiere salvar su vida, la perderá; pero el que la pierda por mí la encontrará. ¿De qué le sirve a un hombre ganar el mundo entero, si arruina su vida? ¿O qué podrá dar para recobrarla? Porque el Hijo del hombre vendrá entre sus ángeles, con la gloria de su Padre, y entonces pagará a cada uno según su conducta.»

La liturgia de hoy centra la atención sobre las consecuencias dolorosas del ministerio profético y del seguimiento de Jesús. Tanto Jeremías como Mateo, llaman la atención sobre el conflicto que tienen que afrontar tanto el profeta como Jesús.

La experiencia del exilio marcó la vida del pueblo de Israel. Fue un momento muy doloroso que le exigió replantear su fe en el Dios de la Alianza. En este marco histórico se ubica el Profeta Jeremías.

Este pasaje pone de relieve el clamor del profeta porque Dios le ha seducido y le ha forzado, ha sido objeto de burla de todos y la palabra ha sido motivo de dolor y desprecio. Por eso el profeta ha querido desentenderse de la misión pero la Palabra ha sido más fuerte y, prácticamente, lo ha vencido.

La mayoría de los profetas bíblicos han sufrido experiencias similares a las de Jeremías. Son rechazados por sus propios hermanos y por las autoridades correspondientes. Muchos de ellos tuvieron que sufrir la muerte o el destierro. Pero pudo más la fidelidad a Dios y a su Pueblo que su propia seguridad y bienestar. La Palabra de Dios actúa en el profeta como un fuego abrasador que no lo deja tranquilo y lo mantiene siempre alerta en el cumplimiento de su misión.

La segunda lectura de la carta de Pablo a los cristianos de Roma utiliza un lenguaje imperativo. Estos versículos sirve Domingo 3 de septiembre de 2017. Domingo 22º Ordinario, Koinonía

n de enlace entre la parte anterior de orden más indicativo. El lenguaje es exhortativo. Les habla no sólo como hermano en la fe sino con la autoridad del Apóstol. Les invita a hacer de su cuerpo una ofrenda permanente a Dios. El verdadero culto no se reduce a ritos externos sino que procede de una vida recta. El cuerpo, vehículo de la vida interior, debe ser un canto de alabanza y gratitud a Dios. En esto consiste la conversión para Pablo: en una vida totalmente transformada por el Espíritu de Dios, en el cambio de mentalidad, de valores, de horizonte. Sólo así se podrán tener los criterios de discernimiento para buscar, encontrar y realizar la voluntad de Dios.

En el evangelio nos encontramos con un bello esquema catequético «sobre el discipulado como seguimiento de Jesús hasta la cruz». Jesús pone de manifiesto a sus discípulos que el camino de la resurrección está estrechamente vinculado a la experiencia dolorosa de la cruz. El núcleo principal es el primer anuncio de la pasión. Pero los discípulos, simbolizados en la persona de Pedro, no han comprendido esta realidad. Ellos están convencidos del mesianismo glorioso de Jesús que se enmarca dentro de las expectativas mesiánicas del momento. Jesús rechaza enfáticamente esta propuesta, pues la voluntad del Padre no coincide con la expectativa de Pedro y los discípulos. Por eso Pedro aparece como instrumento de Satanás delante de Jesús para obstaculizar su misión.

El maestro invita al discípulo a continuar su camino detrás de él porque aún no ha alcanzado la madurez del discípulo. Luego Jesús se dirige a todos los discípulos para señalarles que el camino del seguimiento por parte del discípulo también comporta la cruz. No hay verdadero discipulado si no se asume el mismo camino del Maestro. El anuncio del evangelio trae consigo persecución y sufrimiento. Tomar la cruz significa participar en la muerte y resurrección de Jesús. La pérdida de la vida por la Causa de Jesús habilita al discípulo para alcanzarla en plenitud junto a Dios.

En el Bautismo hemos sido consagrados sacerdotes profetas y reyes. Por lo tanto la dimensión profética de nuestra fe es intrínseca a la consagración bautismal. Hoy no podemos prescindir del profetismo en el seguimiento de Jesús. Y sabemos que las consecuencias del profetismo, vinculado estrechamente a la misión evangelizadora, son la oposición, la persecución, el rechazo y el martirio. Muchos hombres y mujeres en distintas partes del mundo se han jugado la vida por la fe y la defensa de los valores evangélicos. Si se quiere seguir a Jesús en fidelidad tendremos que enfrentar muchas contradicciones, caminar a contravía de lo que propone el orden establecido, la cultura imperante y la globalización del mercado –que no es otra cosa que la globalización de la exclusión–.

Quisiéramos vivir un cristianismo cómodo, sin sobresaltos, sin conflictos. Pero Jesús es claro en su invitación: hay que tomar la cruz, hay que arriesgar la vida, hay que perder los privilegios y seguridades que nos ofrece la sociedad si queremos ser fieles al evangelio. ¿Cómo vivimos en la familia y en la comunidad cristiana la dimensión profética de nuestro bautismo? ¿Estamos dispuestos/as a correr los riesgos que implica el seguimiento de Jesús? ¿Conocemos personas que han vivido la experiencia del martirio por el evangelio? ¿Ya no es tiempo para mártires, o lo es para mártires de otra manera?

El evangelio de hoy es dramatizado en el capítulo 67 de la serie «Un tal Jesús», de los hermanos LÓPEZ VIGIL, titulado «El bastón del Mesías». El guión y su comentario pueden ser tomados de aquí:http://radialistas.net/article/67-e1-baston-del-mesias/ Puede ser escuchado aquí: http://radioteca.net/media//uploads/audios/%25Y_%25m/067.mp3 Es el mismo episodio que correspondió el domingo pasado, porque la perícopa evangélica coincide parcialmente. Si se utilizó el domingo pasado, se puede cambiar por un episodio semejante.

 

 

Victor Manuel Fernández: «El Capítulo VIII de la Amoris Laetitia, lo que queda después de la tormenta»

(Víctor Manuel Fernández, arzobispo y rector de la UCA).- Después de varios meses de intensa actividad de los sectores que se oponen a las novedades del capítulo octavo de Amoris laetitia -minoritarios pero hiperactivos- o de fuertes intentos para disimularlas, la guerra parece haber llegado a un punto muerto. Ahora conviene detenerse a reconocer qué es concretamente lo que nos deja Francisco como novedad irreversible.  Leer más….

 

La Iglesia en Brasil, contra «la explotación sin escrúpulos» del Gobierno

(Luis Miguel Modino, Brasil).- Los atropellos que el actual gobierno brasileño está llevando a cabo contra el patrimonio público se han convertido en tónica general. El último capítulo de esta triste novela se ha producido en esta semana con la promulgación, este último jueves, de un decreto que libera la explotación mineral en una área de casi 47.000 kilómetros cuadrados entre los estados de Macapá y Pará, en plena selva amazónica, en aras de una recuperación económica cada vez más distante.  Leer más….

 

Las confusas causas del terrorismo del Daesh

Redacción de Atrio

Hoy es el sábado de la gran manifestación en Barcelona. Me parece muy bien que se manifiesten todos unidos, incluso que vaya el rey y el gobierno español junto al president y al govern. Recuerdo cómo me adherí en 1982 a la manifestación tras el 23F, contra el golpismo o a las grandes manifestaciones de 2003 contra  contra la inminente guerra de Irak. Pero es que esta vez no veo unidad en determinar por qué y contra quiénes se hace la manifestación. Tras esto de Barcelona estoy muy perplejo. Este artículo que hoy publicamos y que a Manolo Santos le ha parecido “contundente, con verdades, comprobables y comprobadas, grandes como catedrales”, podría tal vez servir para ver más claro. AD.

Otra vez quieren que olvidemos el origen de este terrorismo Leer más

ESPIRITUALIDAD Y NO-DUALIDAD (II)

Enrique Martínez Lozano
Fe Adulta

Los sabios han hablado de dos modos de conocer: conocimiento-representación versus reconocimiento; conocimiento por análisis y reflexión versus conocimiento por identidad. En el primer caso hablaríamos de modelo mental de conocer; en el segundo, de modelo no-dual.

El primero de esos modelos funciona admirablemente en el mundo de los objetos, pero, aun reconociendo que nos dota de una imprescindible razón crítica, se muestra radicalmente incapaz de acceder a la verdad. Leer más

HOMENAJE VÍCTIMAS ATENTADOS

Ocho religiones contra el terrorismo
CARLES BELLSOLÀ – Público

«Paz», «unidad» y «convivencia». Este ha sido el principal mensaje que ha querido transmitir el acto multirreligioso que se ha celebrado este jueves a las seis de la tarde en recuerdo de las víctimas de los atentados de Barcelona y Cambrils hace justamente una semana. El acto, en el Museo Marítimo de Barcelona, ??no muy lejos del escenario del atentado de La Rambla, ha unido a representantes de ocho religiones diferentes con presencia en Cataluña, además de laicos y ateos, y políticos de todas las administraciones, encabezados por el presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, y la alcaldesa de Barcelona, ??Ada Colau.  Leer más….