La unidad de España, bien moral. ¿Qué significa eso?

Jesús Mª Urío Ruiz de Vergara

Enviado a la página web de Redes Cristianas

El cardenal Cañizares, (Antonio Cañizares Llovera (Utiel, Valencia, 15 de octubre de 1945), suele afirmar frecuentemente ese aserto, y parece decirlo convencido, porque ha sido muy, ¡muchísimo!, reiterativo. A mí también me gusta que se mantenga la unidad de España, me parece algo bueno, provechosos para todos, mucho más positivo que lo contrario, que sería la división, más útil más barato, mas bonito, y mucho más sencillo y ventajoso: y, por todos esos motivos, mucho más lógico. Leer más

LA MENTE Y LA REALIDAD

I. EL MUNDO QUE TOMAMOS POR REAL ES UNA CREACIÓN DE LA MENTE

La mente no puede captar lo real, porque la trasciende por completo. Lo más que puede hacer es elaborar sistemas de creencias a partir de lo que constituye su primer postulado: la idea del propio yo.

El resultado es que todas las personas creen estar en la verdad. Y en cierto modo es así: cada una tiene la suya. Sin embargo, ninguna “verdad” sustentada por la mente es real. Es solo una construcción mental, que proyecta “fuera” lo que ella percibe. Y de esa manera crea un mundo acorde con sus propias creencias, juicios, preferencias…, para terminar concluyendo que eso es verdad. Y ciertamente lo es para quien se halla en ese nivel, pero no tiene nada que ver con lo real. Leer más

Urteko 32. igandea – 32 Tiempo ordinario, -A- José A. Pagola

– A (Mateo 25,1-13)

Evangelio del 12 / Nov / 2017
por Coordinador – Mario González Jurado

PIZTU FEDE AHITUA – ENCENDER UNA FE GASTADA

Lehen kristau-belaunaldia konbentziturik bizi izan zen Jesus, Jaun berpiztua, laster batean itzuliko zela biziaz blai. Ez zen, ordea, horrelakorik izan. Pixkana, Jesusen jarraitzaileek prestatu beharra izan zuten luzaro zain-zain bizitzeko.

Ez da zaila irudikatzea buruan sortuko zitzaizkien galderak. Nola eutsi bizirik hasiera hartako espirituari? Nola bizi esna Jauna etorri arte? Nola elikatu fedea itzaltzen utzi gabe? Eztei batean gertatuaz Jesusek esandako kontakizun batek erantzuna asmatzen lagundu zien.

Hamar neskatilak, andregaiaren adiskidek, beren argi-ontziak piztu zituzten eta senargaiari harrera egiteko prestatu ziren. Ilunabarrean, senargaia andregaia hartzera iritsiko denean, biei lagunduko diete senargaiaren etxera eramango dituen segizioan, han ospatuko baita eztei-otordua.

Bada xehetasun bat narratzaileak hasieratik nabarmendu nahi izan duena. Neskatilen artean bost zentzudunak dira eta oso begiratuak; berekin hartu dute olioa argiontziak elikatzeko su-lama beheratu ahala. Beste bostak tuntunak dira eta axolagabeak; ahaztu egin dira olioa hartzeaz, argi-ontziak itzaltzeko arriskuarekin.

Laster jabetuko dira beren okerraz. Senargaia atzeratu egin da eta ez da iritsi gauerdia arte. Harrera egitera joateko deia entzun dutenean, zentzudunek elikatu dute nork bere argi-ontziko su-lama olioz, eta lagun egin diote senargaiari jai-gelara sartuz. Tuntunek ez dakite zer egin, lantuka hasi baizik: «Itzaltzen ari zaizkigu argi-ontziak». Olio bila joan direlarik, eztei-gelara iritsi dira baina atea itxia dago. Beranduegi.

Iruzkingile askok olioaren sinboloari ezkutuko esanahi bat bilatu nahi izan dio. Berotasun espiritualaz mintzo ote da Jesus?, maitasunaz?, bataioko graziaz?… Agian, sinpleagoa da haren desira handia gogoratzea: «Lurrera sua ekartzera etorri naiz, eta zer nahi izan nezake erre dadin baizik?» Gure fedea gehiago esnatzeko, ba ote da ezer hoberik Jesusekin harreman biziak izatea baino?

Ez ote da zozokeria handia fede ahitua gorde nahi izatea, Jesusen suaz ez bada? Ez ote da kontraesan bat kristau garela uste izatea, haren egitasmoa ezagutu gabe eta haren bizierak erakartzen gaituela sentitu gabe?

Zorrotz, kalitate berri bat ezarri beharra dugu harekiko harremanei. Zaindu beharra gure bizitzaren erdigunean hura bera jartzen lagunduko digun guztia. Energiarik ez galtzea haren Ebanjeliotik zabartzen eta urruntzen gaituen ezertan. Igandero geure fedea harrotzea Jesusen hitzak hausnartuz eta biziro harekin bat eginez. Ezin eraldatu ditu inork ere gure kristau-elkarteak Jesusek bezala.

José Antonio Pagola
Itzultzailea: Dionisio Amundarain

32 Tiempo ordinario – A (Mateo 25,1-13)

Evangelio del 12 / Nov / 2017

por Coordinador – Mario González Jurado

ENCENDER
UNA FE GASTADA

La primera generación cristiana vivió convencida de que Jesús, el Señor resucitado, volvería muy pronto lleno de vida. No fue así. Poco a poco, los seguidores de Jesús se tuvieron que preparar para una larga espera.

No es difícil imaginar las preguntas que se despertaron entre ellos. ¿Cómo mantener vivo el espíritu de los comienzos? ¿Cómo vivir despiertos mientras llega el Señor? ¿Cómo alimentar la fe sin dejar que se apague? Un relato de Jesús sobre lo sucedido en una boda les ayudaba a pensar la respuesta.

Diez jóvenes, amigas de la novia, encienden sus lámparas y se preparan para recibir al esposo. Cuando, al caer el sol, llegue el novio a tomar consigo a la esposa, los acompañarán a ambos en el cortejo que los llevará hasta la casa del esposo, donde se celebrará el banquete nupcial.

Hay un detalle que el narrador quiere destacar desde el comienzo. Entre las jóvenes hay cinco «sensatas» y previsoras que toman consigo aceite para alimentar sus lámparas a medida que se vaya consumiendo la llama. Las otras cinco son unas «necias» y descuidadas que se olvidan de tomar aceite, con el riesgo de que se les apaguen las lámparas.

Pronto descubrirán su error. El esposo se retrasa y no llega hasta medianoche. Cuando se oye la llamada a recibirlo, las sensatas alimentan con su aceite la llama de sus lámparas y acompañan al esposo hasta entrar con él en la fiesta. Las necias no saben sino lamentarse: «Que se nos apagan las lámparas». Ocupadas en adquirir aceite, llegan al banquete cuando la puerta está cerrada. Demasiado tarde.

Muchos comentaristas tratan de buscar un significado secreto al símbolo del aceite. ¿Está Jesús hablando del fervor espiritual, del amor, de la gracia bautismal…? Tal vez es más sencillo recordar su gran deseo: «Yo he venido a traer fuego a la tierra, ¿y qué he de querer sino que se encienda?». ¿Hay algo que pueda encender más nuestra fe que el contacto vivo con Jesús?

¿No es una insensatez pretender conservar una fe gastada sin reavivarla con el fuego de Jesús? ¿No es una contradicción creernos cristianos sin conocer su proyecto ni sentirnos atraídos por su estilo de vida?

Necesitamos urgentemente una calidad nueva en nuestra relación con él. Cuidar todo lo que nos ayude a centrar nuestra vida en su persona. No gastar energías en lo que nos distrae o desvía de su Evangelio. Encender cada domingo nuestra fe rumiando sus palabras y comulgando vitalmente con él. Nadie puede transformar nuestras comunidades como Jesús.

José Antonio Pagola

 

 

Domingo 12 de noviembre de 2017, 32º Ordinario, Koinonía

Sab 6,12-16: Encuentran la sabiduría quiénes la buscan
Salmo 62:
Mi alma está sedienta de ti, Señor, Dios mío
1Tes 4,13-17:
A los que han muerto en Jesús, Dios los llevará con él

Mateo 25,1-13

¡Que llega el esposo, salid a recibirlo!

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos esta parábola: «Se parecerá el reino de los cielos a diez doncellas que tomaron sus lámparas y salieron a esperar al esposo. Cinco de ellas eran necias y cinco eran sensatas. Las necias, al tomar las lámparas, se dejaron el aceite; en cambio, las sensatas se llevaron alcuzas de aceite con las lámparas. El esposo tardaba, les entró sueño a todas y se durmieron. A medianoche se oyó una voz: «¡Que llega el esposo, salid a recibirlo!» Entonces se despertaron todas aquellas doncellas y se pusieron a preparar sus lámparas. Y las necias dijeron a las sensatas: «Dadnos un poco de vuestro aceite, que se nos apagan las lámparas.» Pero las sensatas contestaron: «Por si acaso no hay bastante para vosotras y nosotras, mejor es que vayáis a la tienda y os lo compréis.» Mientras iban a comprarlo, llegó el esposo, y las que estaban preparadas entraron con él al banquete de bodas, y se cerró la puerta. Más tarde llegaron también las otras doncellas, diciendo: «Señor, señor, ábrenos.» Pero él respondió: «Os lo aseguro: no os conozco.» Por tanto, velad, porque no sabéis el día ni la hora.»

En estos domingos «finales» del año litúrgico, los textos nos dirigen una invitación a reflexionar sobre el «final» de toda existencia. Éste final es considerado no sólo como la meta en que la vida adquiere realización o acabamiento, sino también como la meta del caminar histórico colectivo del ser humano y de la realidad toda. Semanas para contemplar este aspecto ineludible de nuestras vidas.

La primera lectura, del Libro de la Sabiduría, es un himno que canta los maravillas de la Sabiduría. Ésta sale al encuentro de quienes la buscan, de quienes la aman, y ella misma se muestra. La sabiduría es una cualidad, una manera en que Dios se manifiesta a quienes realmente le buscan. La única condición para que este encuentro se llegue a dar, es estar abierto a la sabiduría, buscarla; como se busca a Dios. (Importante darse cuenta de que la Sabiduría es presentada en este libro como «personificada», pero no «hipostasiada»: la personificación es simplemente una figura literaria, una forma de hablar).

Por su parte Pablo, en la carta a los Tesalonicenses, intenta responder las dudas de algunos hermanos que han ingresado hace poco a la comunidad. Estos hermanos consideran desfavorecidos a los difuntos porque iban a estar ausentes de la cercana venida del Señor. Pablo reafirma la enseñanza que él recibió. Los que murieron en Jesús estarán presentes con él en el último día. Ellos resucitarán en primer lugar y los que quedemos seremos llevados al Señor. Por que si creemos que Jesús murió y resucitó, Dios llevará consigo a quienes murieron en Jesús, pues para Pablo en el bautismo, expresión de conversión, nos sumergimos en la muerte del Señor para resucitar con él; así mismo quienes murieron con Cristo resucitan con él porque han participado del camino, del seguimiento, y la alegría por continuar anunciando la Utopía de Dios, que llamamos Reino. Terreno difícil para distinguir lo que es sustancia de nuestra fe –o de nuestra esperanza- sin confundirla con una cosmología o mitología del tiempo y de la cultura helenista que no era la de Jesús… teniendo en cuenta que la cosmología o representación de la vida y la muerte en la cultura de la sociedad en que vivió Jesús tampoco son para nosotros «Palabra de Dios»…

El evangelio del día de hoy nos trae la parábola de las diez vírgenes, prudentes y necias, que estaban esperando al novio. Recordemos que el reino de Dios también es simbolizado con un banquete de bodas… «El novio» designa a Jesús mismo (Mateo 9,15).

La parábola nos enseña que el final de cada persona depende del camino que ella escoja, y que de alguna manera, la muerte es consecuencia de la vida –prudente o necia– que se ha llevado. Muchachas necias son las que han escuchado el mensaje de Jesús pero no lo han llevado a la práctica. Muchachas prudentes son las que lo han traducido en su vida, por eso entran al banquete del Reino. De esta manera, la lectura del evangelio se enmarca en la preocupación de los cristianos recién convertidos de la comunidad de Tesalónica, Grecia, (los Tesalonicenses), la preocupación por el final de los tiempos.

La parábola es una seria llamada de atención para nosotros. «ustedes velen, porque no saben el día ni la hora«. No dejen que en ningún momento se apague la lámpara de la fe, porque cualquier momento puede ser el último. Estén atentos, porque la fiesta de la vida está teniendo lugar ya, ahora mismo. El Reino está ya aquí. Enciendan las lámparas con el aceite de la fe, con el aceite de la fraternidad, de la caridad mutua. Nuestros corazones llenos así de luz nos permitirán vivir la auténtica alegría aquí y ahora. Los demás, los que viven a nuestro alrededor se verán también iluminados, conocerán también el gozo de la presencia del Novio esperado. Jesús nos pide que nunca nos falte ese aceite en nuestras lámparas.

Ciertamente tenemos que aprovechar el momento presente, pero para construir fraternidad, no para buscar de manera egoísta nuestro propio bienestar. Las vírgenes necias pusieron otro aceite en sus lámparas: el que sólo sirve para alumbrar egoístamente nuestro camino. No pudieron entrar en la fiesta de la boda. Y si hubiesen entrado no hubiesen entendido absolutamente nada. En la fiesta de la hermandad los que sólo miran por su propio interés se aburren.

Sería bueno preguntarnos de qué tipo es el aceite que alimenta nuestras lámparas. Sería bueno examinar cómo trabajamos día a día para aumentar la intensidad de nuestro fuego, y de nuestras reservas. ¿O acaso desperdiciamos las ocasiones de crear fraternidad, de amar y servir a los hermanos?

El evangelio de hoy es dramatizado en el capítulo 70 de la serie «Un tal Jesús», de los hermanos LÓPEZ VIGIL, titulado «Con las lámparas encendidas». El audio, el guión y su comentario pueden ser tomados de aquí: https://radialistas.net/article/70-con-las-lamparas-encendidas/

 

3 DE CADA 10 JÓVENES ESPAÑOLES AFIRMAN QUE LA IGLESIA ES LA INSTITUCIÓN EN LA QUE MENOS CONFÍAN

Jesús Bastante.- La confianza de los jóvenes españoles en las instituciones religiosas está bajo mínimos. Según el último Barómetro 2017 de ProyectoScopio elaborado por el Centro Reina Sofía sobre Adolescencia y Juventud de la FAD, un 32,8% de los jóvenes de nuestro país de entre 15 y 29 años consideran que las religiosas son las instituciones en las que menos confían. La Iglesia es, según esta encuesta, la segunda institución que genera menos confianza entre los jóvenes españoles.   Leer más….

 

Siete pistas sobre el incierto futuro de Catalunya y España

Iñigo Sáenz de Ugarte
El Diario.es

La independencia como estado de ánimo

Hay dos requisitos necesarios para conseguir la independencia y separarse de un Estado. La primera es controlar un territorio, ser capaz de dictar el funcionamiento de la actividad social con independencia de lo que dicte la ley anterior. La segunda es obtener un reconocimiento internacional significativo, contar con aliados exteriores potentes con los que equilibrar las fuerzas. Ese segundo requisito sirve sobre todo para compensar las carencias del primero en el caso muy probable de que el Estado se decida a contraatacar. Leer más

Luteranos y católicos firman una declaración conjunta a los 500 años de la Reforma

(Jesús Bastante).- «Pedimos perdón por nuestros fracasos, las formas en que los cristianos han herido el Cuerpo del Señor y se han ofendido unos a otros durante los 500 años transcurridos desde el inicio de la Reforma hasta hoy». Así reza la ‘Declaración conjunta’ que la Federación Luterana Mundial y el Pontificio Consejo para la Promoción de la Unidad de los Cristianos han suscrito hoy «al finalizar el 31 de octubre de 2017, el año de conmemoración. Leer más…. común de la Reforma».

 

José Ignacio Calleja: «No es fácil para la Iglesia ‘mediar’ en Catalunya, pero, en todo lo que pueda, debe»

(José Ignacio Calleja*).- El encuentro de la política con la religión provoca todavía un mar de dudas sobre de qué se habla en cada situación. Cuando la convivencia social discurre por caminos de concordia, las sociedades modernas resuelven con soltura la legítima autonomía de cada uno de estos ámbitos. Cuando estalla, sin embargo, el conflicto político, más pronto que tarde aparece la religión como razón añadida al derecho de cada parte y, a la vez, como Iglesias donde buscar una mediación que facilite el encuentro de los adversarios-enemigos para evitar la barbarie. Los casos son innumerables y el último, más insinuado que articulado, entre los gobiernos de España y Cataluña, ahora mismo. Leer más….

 

Cataluña como problema de conciencia (I)

Román Díaz Ayala.- Leer más….Los actuales problemas que estamos sufriendo en toda España a causa del conflicto político  catalán se ha ido reconduciendo por los medios de comunicación como un conflicto de dos distintas identidades. Se ha de reconocer el éxito de quienes lideran la causa independentista. Y  tal problema identitario,  como un choque de dos culturas diferenciadas que no han podido convivir, sino por el sometimiento de la identidad catalana a la española centralista. Lo que empezó siendo un eslogan político-mediático: “España nos roba” nacido del pujolismo ha ido creando un imaginario colectivo de “España nos oprime” en todos los órdenes de la vida social y política por lo que para ser enteramente libres debe el pueblo de Cataluña, en base a su soberanía individual, única e indivisible organizarse en un Estado independiente que mediante una nueva legalidad apruebe una “Ley de Desconexión” con el Estado español.

 

CURAS DONOSTIARRAS DENUNCIAN POR ENÉSIMA VEZ LOS «DESMANES PASTORALES» DE SU OBISPO

(José Manuel Vidal).- Llegó, hace siete años a San Sebastián, donde fue recibido con la repulsa pública del 90% de su clero. Pero el obispo impuesto, José Ignacio Munilla, decidió responder a sus curas críticos con una política de «tierra pastoral quemada», en la que sólo tienen cabida los «suyos», curas y colaboradores en su mayoría «importados», que responden a su estilo de Iglesia piramidal. Pero, a pesar del paso del tiempo y del poder ejercido sin miramientos por parte del prelado, los curas críticos no tiran la toalla y vuelven a denunciar, una vez más, los «desmanes pastorales» de monseñor Munilla. «Por si alguien en Roma nos escucha», dicen entre esperanzados y desconfiados. Leer más….