Fe en la humanidad

Unbrales de Luz

Hace unos días, mientras cenábamos, Malen nos regaló con la lectura de una de esas ocurrencias que tanto le gustan: “Los extraterrestres existen. La prueba es que no vienen”. Nos reímos, y luego yo comenté: “Desde luego, si hay extraterrestres, lo mejor ahora mismo es que no vengan a la Tierra”, y la conversación siguió por derroteros más serios. Tan serios como estas preguntas: ¿Podemos seguir creyendo en esta humanidad? ¿Hay solución para la vida de esta Tierra dominada por el Homo Sapiens? Confieso con desasosiego que mi fe en la humanidad se ha resentido seriamente en los últimos 20 años. ¿Será por la edad y la disminución de mi energía vital?…Leer más (José Arregi)

Frei Betto: «El reconocimiento de Francisco de las uniones homosexuales no cambia, sin embargo, la doctrina de la Iglesia»

Religión Digital

  • 2010, 2014, 2017 y ahora en el documental «Francisco». No es nueva la posición del Papa sobre las uniones civiles homosexuales. Pero una cosa es Francisco y otra la doctrina de la Iglesia católica
  • La Iglesia todavía tardará tiempo en adaptar su doble discurso, el exterior y el interno en la institución. Los sacerdotes y obispos no pueden hacer matrimonio religioso de gays, pero las bendiciones son cada vez más frecuentes
  • La manifestación del Papa, sin embargo, trae una contribución importante a Brasil: ahora es mucho más difícil para el poder judicial aprobar la obsesión de los bolsonaristas por despenalizar la homofobia

Este reconocimiento de Francisco, sin embargo, no cambia la doctrina de la Iglesia Católica.  Ella sigue sin bendecir sacramentalmente las uniones entre personas homosexuales. Esto es una contradicción obvia, especialmente proclamando, doctrinalmente, que el valor supremo entre una pareja no son los derechos derivados de la unión, sino el amor que despierta y alimenta la relación.

¿Quién lo diría? ¡La noticia señala que el Papa Francisco aprueba la unión civil de parejas gays! Ha pasado mucho tiempo desde que Francisco tomó tal posición. En 2014, en una entrevista con el periódico italiano Corriere della Sera, reconoció que las leyes estatales de la unión civil se aprobaron principalmente para proporcionar derechos legales a las parejas del mismo sexo…Leer más.(Frei Betto)

Ni el confinamiento ni la pandemia son la causa de la catástrofe

Juan Torres 
Rebelión

Los dirigentes empresariales vienen advirtiendo desde hace meses del peligro de que un nuevo confinamiento produzca una «catástrofe económica» y yo creo que se equivocan.

Sí estoy de acuerdo en que puede producirse un hundimiento catastrófico de las economías, pero no por esa razón.

El confinamiento es terrible para la economía. No cabe la menor duda. Pero no sería eso lo que nos puede llevar al mayor desastre económico no producido por guerras de la historia contemporánea.

Ya hemos podido comprobar que el primer confinamiento produjo un deterioro sin par en la actividad económica, la ruina de millones de empresas en todo el mundo, a pesar de que los gobiernos se han gastado en ayudas de todo tipo para mantener sus ingresos y también el de millones de hogares unos 12 billones de dólares, según las estimaciones de diversos organismos internacionales. En España, nunca había aumentado tan rápidamente la deuda del Estado porque nunca las empresas españolas habían recibido mayor cantidad de ayudas, en menos tiempo y en condiciones más generosas. Aunque, aun así, insuficientes.

No hay que ser muy perspicaz para entender que un segundo confinamiento, aunque fuese algo menos estricto que el anterior, sería todavía peor para todos, para las empresas, para las finanzas del Estado y para las familias, en todos los lugares del mundo.

Pero la catástrofe, como digo, no la produce el confinamiento y ni siquiera la pandemia.

Las medidas que son inevitables tomar frente a la Covid-19, desde el distanciamiento más liviano al confinamiento más radical, no son el problema que hay que evitar, como creen los dirigentes empresariales, sino remedios frente al problema. Si la pandemia va seguida de una catástrofe económica, como es posible que ocurra si seguimos sin darle respuestas adecuadas, no será porque haya habido uno o más confinamientos sino porque nuestras sociedades no se han dotado de recursos para hacer frente a un tipo de daños que se sabe que pueden producirse en cualquier momento, como ha ocurrido con los generados por la difusión de un coronavirus, algo que se había advertido en multitud de ocasiones que se iba a dar…Leer más..(Juan Torres López)

Las cinco claves del informe McCarrick según el New York Times

Lucía López Alonso
Religión Digital

La caída en desgracia del cardenal McCarrick por abusos sexuales ha puesto a tambalearse a la Iglesia católica universal, debido a la relevancia que el cardenal acusado y finalmente apartado llegó a poseer en el Vaticano

En los noventa se empezaron a conocer las «malas conductas sexuales» que muchos observaban y O’Connor transmitió. «Lamento tener que recomendar muy fuertemente que no se realice tal promoción», decía la carta que el Papa Juan Pablo II desoyó

Benedicto, al fin, le destituyó de su cargo de arzobispo, pero siguió a su predecesor desestimando una investigación

La caída en desgracia del cardenal McCarrick por abusos sexuales ha puesto a tambalearse a la Iglesia católica universal, debido a la relevancia que el cardenal acusado y finalmente apartado llegó a poseer en el Vaticano. El New York Times repasa las cinco claves del caso del que fuera arzobispo de Washington, que ha pasado de ser poderoso y cercano al papado durante décadas, a un ex cardenal cascado...Leer más…

FRATELLI TUTTI”: ¿SUEÑOS PAPALES O DESVIACIÓN VATICANA?

Artículo original en Inglés publicado en National Catholic Reporter, traducido por Magdalena y Carmen de Espiritualidad Integradora Cristiana
Ilia Delio
Fe Adulta

El 3 de octubre, fiesta del transitus de San Francisco de Asís, el Papa Francisco firmó su nueva encíclica, Fratelli Tutti, sobre el orden social y la hermandad universal. Como en su encíclica anterior » Laudato Si ‘ , sobre el cuidado de nuestra casa común «, el Papa llama la atención sobre los problemas del mundo, la disparidad radical entre ricos y pobres, la cultura de consumo inflada que está afectando el calentamiento global y el individualismo desenfrenado, asociado con el exceso de riqueza. La encíclica tiene como objetivo promover un movimiento universal hacia la fraternidad y la amistad social basada en el amor compasivo, siguiendo la parábola del buen samaritano (Lucas 10: 29-37).

¿Quién podría argumentar contra los valientes esfuerzos de un líder mundial que intenta restaurar el sentido de bondad moral y justicia en el mundo? Leer más…

OPINIÓN: Elecciones EEUU-

Martin_Kettle
El Diario.es

Casi nadie lo esperaba pero no nos puede sorprender: EEUU es un país partido en dos

  • La queja visceral del que se siente dejado atrás, excluido, ignorado o despreciado como alguien desechable estuvo todo el tiempo ahí, profunda y definitoria. Trump supo responder a esa queja de formas que Biden no supo, aunque en algunos aspectos lo hizo mejor que Hillary Clinton

Pocos se imaginaban que estas elecciones estadounidenses estarían tan reñidas. Pero nadie puede decir que no estábamos advertidos. En términos generales, se parecen mucho a las que hace cuatro años tomaron a tanta gente por sorpresa. Creer que las de 2020 iban a ser radicalmente diferentes a las de 2016 es una muy humana (y muy ingenua) victoria de la esperanza sobre la experiencia. En política, como ahora se nos recuerda, no se obtiene el poder con esperanzas.

Las encuestas de opinión de hace cuatro años apuntaban continuamente en una dirección, igual que ahora. En aquel momento, como en este, esa confianza se vio frustrada cuando se empezaron a conocer los resultados. No hay duda de que la culpa, en parte, es de las encuestas. Pero las encuestas nunca se equivocan a propósito. Está en su propio interés hacerlo bien, igual que en el de los medios que las encargan. El problema que las empresas de sondeos no logran resolver es cómo llegar a la gente adecuada, cómo detectar si sus encuestados mienten o cómo interpretar cuando sencillamente se quedan callados. ¿Quién puede saberlo?…Leer más…

‘Islam, violencia y convivencia: las religiones, ¿factor de paz?’, a debate en RD

Isabel Romero, presidenta de la Junta Islámica de España: “Seguramente a alguien le viene muy bien que vivamos compartimentados”

“Matar en nombre de Dios es convertir a Dios en un asesino”, algo inaceptable que no puede confundirse con el islam, ha llamado la atención Juan José Tamayo

«El islam sale especialmente mal parado en Occidente”, cuando triunfan “los discursos de odio” y la ignorancia de un islam “que nos recuerda que, por encima del sexo, del credo… el ser humano es humano”, ha dicho la islamóloga Pilar Garrido

“Cada vez dudamos más de aquellas instituciones que nos han dado sentido, entre ellas las religiosas”, ha lamentado Jordi Moreras. Si todo se instrumentaliza en “guerras identitarias”, “pierde el sentido la vida en común” y preferimos acomodarnos “en el cajón de los ofendidos y de los que se quejan”—Leer más…

Urteko 32. igandea -A- (Mateo 25,1-13) J.A. Pagola

por Coordinador – Mario González Jurado

BERANDU IZAN BAINO LEHEN

Jesusen ikasleentzat oso kritikoa zen kinkan idatzi zuen Mateok bere ebanjelioa. Kristoren etorrera luzatzen ari zen. Jende ez gutxiren fedeak epeltzera joa zuen. Premiazko zen lehen konbertsio hura biziberritzea, Jesusen parabola gogoratuz.

Eztei-jai batez mintzo zaigu kontaera. Poz-pozik, neska-talde bat «senarraren zain egotera irten da». Ez doaz denak prestaturik. Batzuek berekin dute olioa, kriseiluentzat; besteei ez zaie otu ere horrelakorik. Uste dute, aski dutela kriseiluak eskuan eramatea. Senarrak etortzen luzatu egin baitu, «logura etorri zaie guztiei eta lokartu egin dira».

Arazoa, senarra badatorrela iragarri zaienean sortu da. Aurrikusle diren neska gazteek piztu dituzte beren kriseiluak eta sartu dira jai-otordurako. Ardura gabeak olioa erostera joan beharrean gertatu dira. Itzuli direnerako, «atea itxirik dago». Beranduegi da.

Ez da zuzena «olioaren» ezkutuko esanahiaren bila ibiltzea; alegoria bat ote da olio hori espiritu-berotasuna, barne-bizitza, egitate onak, maitasuna… adierazteko? Parabolaren deia soil-soila da: Kristorekiko atxikimendua erantzukizunez eta buru-argi bizitzeko deia, orain berean, berandu izan aurretik. Norberak jakingo du zertaz arduratu.

Erantzukizun-falta da, geure burua kristautzat eman eta erlijioa Kristoren antzeko izateko ahaleginik gabe bizi nahi izatea. Errore handia da, buru-atseginez Elizan bizi nahi izatea, ebanjelio-balioetara itzultzeko egiazko konbertsiorik egin gabe. Oharkabe bizi den jendearen okerra da: Jesusen «jarraitzaile dela» uste izan eta berak abian ipini duen Jainkoaren egitasmoan «sartu» gabe jarraitzea.

«Epeltzea», eszeptizismoan erortzea edo betiko bide seguruan arrastaka bizitzea hain erraza den garai honetan, modu bakarra dakusak Elizan egoteko: Jesu Kristogana bihurtuz.

José Antonio Pagola
Itzultzailea: Dionisio Amundarain

32 Tiempo ordinario – A (Mateo 25,1-13)

por Coordinador – Mario González Jurado

ANTES DE QUE SEA TARDE

Mateo escribió su evangelio en unos momentos críticos para los seguidores de Jesús. La venida de Cristo se iba retrasando. La fe de no pocos se relajaba. Era necesario reavivar de nuevo la conversión primera recordando una parábola de Jesús.

El relato nos habla de una fiesta de bodas. Llenas de alegría, un grupo de jóvenes «salen a esperar al esposo». No todas van bien preparadas. Unas llevan consigo aceite para encender sus antorchas; a las otras ni se les ha ocurrido pensar en ello. Creen que basta con llevar antorchas en sus manos.

Como el esposo tarda en llegar, «a todas les entra el sueño y se duermen». Los problemas comienzan cuando se anuncia la llegada del esposo. Las jóvenes previsoras encienden sus antorchas y entran con él en el banquete. Las inconscientes se ven obligadas a salir a comprarlo. Para cuando vuelven, «la puerta está cerrada». Es demasiado tarde.

Es un error andar buscando un significado secreto al «aceite»: ¿será una alegoría para hablar del fervor espiritual, de la vida interior, de las buenas obras, del amor…? La parábola es sencillamente una llamada a vivir la adhesión a Cristo de manera responsable y lúcida ahora mismo, antes de que sea tarde. Cada uno sabrá qué es lo que ha de cuidar.

Es una irresponsabilidad llamarnos cristianos y vivir la propia religión sin hacer más esfuerzos por parecernos a él. Es un error vivir con autocomplacencia en la propia Iglesia sin plantearnos una verdadera conversión a los valores evangélicos. Es propio de inconscientes sentirnos seguidores de Jesús sin «entrar» en el proyecto de Dios que él quiso poner en marcha.

En estos momentos en que es tan fácil «relajarse», caer en el escepticismo e «ir tirando» por los caminos seguros de siempre, solo encuentro una manera de estar en la Iglesia: convirtiéndonos a Jesucristo.

José Antonio Pagola

 

D O M I N G O 32 T.O. (A) – Fray Marcos

(Sab 6, 13-16) Ven la sabiduría los que la aman, la encuentran los que la buscan

(1 Tes 12-17) “No queremos que ignoréis la suerte de los difuntos”.

(Mt 25, 1-13) “Las que estaban preparadas entraron… y se cerró la puerta”.

¡Espabílate! ¡Rebosa de aceite! Lámpara apagada, cacharro inútil.

En los tres domingos que quedan vamos a leer todo el capítulo 25 de Mt (el último, antes del relato de la pasión). Los tres episodios que en él se narran (diez doncellas, los talentos y juicio definitivo) siguen siendo advertencias a su comunidad, con el fin de poner en guardia a los cristianos de las consecuencias definitivas de sus actitudes vitales. Dios no puede hacer ya nada. La pelota está en nuestro tejado y depende de nosotros que la juguemos o no, que la jugamos  bien o mal. En cualquier caso, pitarán el final del partido.

Los textos de estos últimos domingos de año litúrgico nos invitan a despertar, a estar preparados. Por fortuna, ya no pensamos en ese Dios vengativo que está al acecho para ver como puede cogernos en un renuncio y condenarnos. Ya no se oye la tremenda frase: “Dios te coja confesado”, que es un insulto a Dios y a todo el mensaje de Jesús.  Dios no nos espera al final del camino para someternos a un juicio. No, Dios es el principio y está en nosotros todos los instantes de nuestra vida para que podamos llevarla a plenitud.

Hoy no tiene sentido meter miedo: No sabéis el día ni la hora. ¡Temblad! Y eso que, en el ciclo (A) nos libramos de textos apocalípticos, que son todavía más terroríficos. No es la muerte la que tiene que dar sentido a nuestra vida, sino al revés, solo viviendo a tope, se aprende a morir. Aunque solo os quedara un segundo de vida, haríais mal en pensar en la muerte. Sería mucho más positivo el vivir plenamente  ese segundo. La muerte ni quita ni añade nada; el sentido debemos dárselo a la vida, mientras somos conscientes.

Recordad, Después de un año o más, de desposorios, se celebraba la boda, que consistía en conducir a la novia a la casa del novio, donde se celebraba el banquete. Esta ceremonia no tenía ningún carácter religioso. El novio, acompañado de sus amigos y parientes iba a casa de la novia para conducirla a casa de su propia familia. En su casa le esperaba  la novia con sus amigas, que la acompañarían. Todos estos rituales empezaban a la puesta del sol y tenían lugar de noche, de ahí la necesidad de las lámparas.

La importancia del relato no la tiene el novio ni la novia, ni siquiera los acompañantes. Lo que el relato destaca es la luz. La luz es más importante que las mismas muchachas, porque lo que determina que entren o no entren en el banquete es que tengan o no tengan el candil encendido. Una acompañante sin luz no pintaba nada en el cortejo. Ahora bien, para que dé luz una lámpara, tiene que tener aceite. Aquí está la madre del cordero. Lo importante es la luz, pero lo que hay que procurar es el aceite.

El aceite y la luz son las obras que manifiestan una actitud adecuada. Jesús había dicho: Yo soy la luz del mundo. Y también: vosotros sois la luz del mundo. El ser humano es luz cuando ha desplegado su verdadero ser; es decir, cuando trasciende y va más allá de lo que le pide su simple animalidad. No es que nuestra condición de animales sea algo malo, al contrario, es la base para alcanzar nuestra plenitud, pero si no vamos más allá cercenamos nuestras posibilidades de humanidad.

La primera lectura nos puede ayudar a encontrar el sentido de la parábola. La verdadera Sabiduría es encontrar el sentido de la vida. Dar sentido a la vida es más importante que la vida misma. La vida tiene sentido, pero tenemos que descubrirlo. Esa es la tarea específicamente humana. Nuestra vida puede quedar malograda como vida humana. Esa es la advertencia de la parábola. Hay que estar alerta, porque el tiempo pasa. Hay que despertar, porque de lo contrario, perderás la oportunidad de ser tú.

¿Cuál es el aceite que arde en la lámpara? Si acertamos con la respuesta a esta pregunta, tenemos resuelto el significado de la parábola. En (Mt 7,24-27) se dice: Todo aquel que escucha estas palabras mías y las pone por obra, se parece al hombre sensato que edificó su casa sobre roca. Y todo aquel que no las pone por obra, se parece al necio que edificó sobre arena. La luz, son las obras. El aceite que alimenta la llama, es el amor. El ser sensato no depende de un conocimiento mayor sino de la plenitud de Vida.

Así se entiende que las sensatas no compartan el aceite con las necias. No es egoísmo. Es que resulta imposible amar en nombre de otro. Nuestra lámpara no puede arder con aceite prestado. Dar sentido a la vida no se puede improvisar en un instante. Solo con lo que hay de Dios en mí, descubierto, reconocido, desplegado, puede considerarse encendido nuestro ser. Ese despliegue constituye la Sabiduría de la que nos hablaba la primera lectura. Sin esa llama, seremos irreconocibles incluso para el mismo Dios.

Interpretar la parábola en el sentido de que debemos estar preparados para el día de la muerte, es tergiversar el evangelio. El esperar una venida futura de Jesús, es pura mitología que nos lleva a un callejón sin salida. La parábola no hace especial hincapié en el fin, sino en la inutilidad de una espera que no va acompañada de una actitud de amor y de servicio. Las lámparas deben estar encendidas siempre; si esperamos a prepararlas en el último momento, toda la vida transcurrirá carente de sentido.

Obsesionados por una “salvación eterna” y para el más allá, hemos interpretado esta parábola como una advertencia: ¡cuidado! Si a la hora de la muerte no estás preparado, irá al fuego eterno para toda la eternidad. Nada más lejos del sentido del relato. Si el aceite es el amor manifestado en obras, lo que cuenta es toda una vida consumida en favor de los demás. No podemos pensar en el último día para que tenga sentido. Hay que buscar una interpretación más de acuerdo a todo el mensaje de Jesús.

La venida de Jesús al final de los tiempos, es una imagen escatológica que no podemos tomar al pie de la letra; tiene un significado mucho más profundo. Jesús, con su muerte en la cruz, consumió todo su aceite en una llamarada que sigue iluminándonos. El don total de sí mismo trasformó todo lo humano en divino. Allí culminó su “historia humana” porque solo permanecerá de él lo que le identifica con Dios, y Dios está fuera del tiempo y del espacio. No nos cabe en la cabeza que el consumirnos sea nuestra meta.

Los primeros cristianos esperaron la segunda venida de Jesús de una manera temporal. Nosotros seguimos esperando esa venida en la que no se hablará de cruz, sino de gloria para todos. No nos gusta cómo terminó Jesús su paso por la tierra, por eso hemos inventado un futuro a nuestro gusto para él y para nosotros. Esperamos que vuelva glorioso y nos comunique esa misma gloria. Esta visión surge de nuestro falso yo, que nunca aceptará el desaparecer, mucho menos consumirse en beneficio de los demás.

Si queremos dejar de ser necios y empezar a ser sensatos, debemos desplegar nuestra vida desde otra perspectiva. Tenemos que abandonar todo proyecto de glorificación, sea en este mundo o sea en el otro, y entrar por el camino del servicio a los demás hasta la entrega total. El aceite solo da luz a costa de consumirse. Si aceptamos el programa del evangelio solo porque nos han prometido una “gloria”, la cosa no puede funcionar. Estamos completamente equivocados si pretendemos alzarnos con el santo y la limosna.

Meditación-contemplación

Su experiencia de Dios, fue su lámpara encendida.
Dentro de ti debes descubrir el aceite.
Si prende, dará luz que alumbrará tus pasos.
Tú eres la lámpara, el aceite y la luz.
Nadie te lo puede prestar, porque es tu propia vida.

32 Domingo 8 de Noviembre – Ciclo T.O. Koinonía

Sabiduría 6,12-16: Busquen y encontrarán sabiduría
Salmo 62:
 Mi alma está sedienta de ti, Señor, Dios mío
1 Tesalonicenses 4,13-17:
 Resucitarán los que murieron en Cristo
Mateo 25,1-13: 
Salgan a recibir al Esposo

 Mateo 25,1-13
¡Que llega el esposo, salid a recibirlo!

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos esta parábola: «Se parecerá el reino de los cielos a diez doncellas que tomaron sus lámparas y salieron a esperar al esposo. Cinco de ellas eran necias y cinco eran sensatas. Las necias, al tomar las lámparas, se dejaron el aceite; en cambio, las sensatas se llevaron alcuzas de aceite con las lámparas. El esposo tardaba, les entró sueño a todas y se durmieron. A medianoche se oyó una voz: «¡Que llega el esposo, salid a recibirlo!» Entonces se despertaron todas aquellas doncellas y se pusieron a preparar sus lámparas. Y las necias dijeron a las sensatas: «Dadnos un poco de vuestro aceite, que se nos apagan las lámparas.» Pero las sensatas contestaron: «Por si acaso no hay bastante para vosotras y nosotras, mejor es que vayáis a la tienda y os lo compréis.» Mientras iban a comprarlo, llegó el esposo, y las que estaban preparadas entraron con él al banquete de bodas, y se cerró la puerta. Más tarde llegaron también las otras doncellas, diciendo: «Señor, señor, ábrenos.» Pero él respondió: «Os lo aseguro: no os conozco.» Por tanto, velad, porque no sabéis el día ni la hora.»

En estos domingos «finales» del año litúrgico, los textos nos dirigen una invitación a reflexionar sobre el «final» de toda existencia. Este final es considerado no sólo como la meta en que la vida adquiere realización o acabamiento, sino también como la meta del caminar histórico colectivo del ser humano y de la realidad toda. Semanas para contemplar este aspecto ineludible de nuestras vidas.

La primera lectura, del Libro de la Sabiduría, es un himno que canta los maravillas de la Sabiduría. Ésta sale al encuentro de quienes la buscan, de quienes la aman, y ella misma se muestra. La sabiduría es una cualidad, una manera en que Dios se manifiesta a quienes realmente le buscan. La única condición para que este encuentro se llegue a dar, es estar abierto a la sabiduría, buscarla; como se busca a Dios. (Importante darse cuenta de que la Sabiduría es presentada en este libro como «personificada», pero no «hipostasiada»: la personificación es simplemente una figura literaria, una forma de hablar).

Por su parte Pablo, en la carta a los Tesalonicenses, intenta responder las dudas de algunos hermanos que han ingresado hace poco a la comunidad. Estos hermanos consideran desfavorecidos a los difuntos porque iban a estar ausentes de la cercana venida del Señor. Pablo reafirma la enseñanza que él recibió. Los que murieron en Jesús estarán presentes con él en el último día. Ellos resucitarán en primer lugar y los que quedemos seremos llevados al Señor. Por que si creemos que Jesús murió y resucitó, Dios llevará consigo a quienes murieron en Jesús, pues para Pablo en el bautismo, expresión de conversión, nos sumergimos en la muerte del Señor para resucitar con él; así mismo quienes murieron con Cristo resucitan con él porque han participado del camino, del seguimiento, y la alegría por continuar anunciando la Utopía de Dios, que llamamos Reino. Terreno difícil para distinguir lo que es sustancia de nuestra fe –o de nuestra esperanza- sin confundirla con una cosmología o mitología del tiempo y de la cultura helenista que no era la de Jesús… teniendo en cuenta que la cosmología o representación de la vida y la muerte en la cultura de la sociedad en que vivió Jesús tampoco son para nosotros «Palabra de Dios»…

El evangelio del día de hoy nos trae la parábola de las diez vírgenes, prudentes y necias, que estaban esperando al novio. Recordemos que el reino de Dios también es simbolizado con un banquete de bodas… «El novio» designa a Jesús mismo (Mt 9,15).

La parábola nos enseña que el final de cada persona depende del camino que haya escogido, y que de alguna manera, la muerte es consecuencia de la vida –prudente o necia– que se ha llevado. Muchachas necias son las que han escuchado el mensaje de Jesús pero no lo han llevado a la práctica. Muchachas prudentes son las que lo han traducido en su vida, por eso entran al banquete del Reino. De esta manera, la lectura del evangelio se enmarca en la preocupación de los cristianos recién convertidos de la comunidad de Tesalónica, Grecia, (los Tesalonicenses), la preocupación por el final de los tiempos.

La parábola es una seria llamada de atención para nosotros. «ustedes velen, porque no saben el día ni la hora«. No dejen que en ningún momento se apague la lámpara de la fe, porque cualquier momento puede ser el último. Estén atentos, porque la fiesta de la vida está teniendo lugar ya, ahora mismo. El Reino está ya aquí. Enciendan las lámparas con el aceite de la fe, con el aceite de la fraternidad, de la caridad mutua. Nuestros corazones llenos así de luz nos permitirán vivir la auténtica alegría aquí y ahora. Los demás, los que viven a nuestro alrededor se verán también iluminados, conocerán también el gozo de la presencia del Novio esperado. Jesús nos pide que nunca nos falte ese aceite en nuestras lámparas.

Ciertamente tenemos que aprovechar el momento presente, pero para construir fraternidad, no para buscar de manera egoísta nuestro propio bienestar. Las vírgenes necias pusieron otro aceite en sus lámparas: el que sólo sirve para alumbrar egoístamente nuestro camino. No pudieron entrar en la fiesta de la boda. Y si hubiesen entrado no hubiesen entendido absolutamente nada. En la fiesta de la hermandad los que sólo miran por su propio interés se aburren.

Sería bueno preguntarnos de qué tipo es el aceite que alimenta nuestras lámparas. Sería bueno examinar cómo trabajamos día a día para aumentar la intensidad de nuestro fuego, y de nuestras reservas. ¿O acaso desperdiciamos las ocasiones de crear fraternidad, de amar y servir a los hermanos?

El evangelio de hoy es dramatizado en el capítulo 70 de la serie «Un tal Jesús», de los hermanos LÓPEZ VIGIL, titulado «Con las lámparas encendidas». El audio, el guión y su comentario pueden ser tomados de aquí: https://radialistas.net/70-con-las-lamparas-encendidas/

Nota para los agentes pastorales: El tiempo fuerte de Adviento se está acercando; prepare con tiempo su programa. Koinonía le presenta en una página un elenco de materiales propios para Adviento y Navidad: pulse en «Uso pastoral de Koinonía», en el portal, arriba a la izquierda. Buen trabajo.