* ORAR CON EL EVANGELIO. (15.9-17)

  • DOMINGO 6º DE PASCUA –B- Mayo 10 de 2015
  • “PERMANECED EN MI AMOR”
  • El domingo pasado, se nos hablaba de “permanecer” unidos a la CEPA para dar frutos: “permaneced en mí,” Hoy se da un paso más y nos dice “Permaneced en mi Amor”.

Las lecturas de este Domingo se centran directamente en el núcleo del cristianismo.
EL AMOR.

Hasta nueve veces se repite en el evangelio de hoy “amar”, “amor.” La vivencia del amor según Jesús acaba en alegría. La experiencia de Jesús, es clara: si no hay amor no hay vida, no hay comunicación, no hay experiencia del Padre. La alegría de Jesús es la de quien vive en confianza con el Padre, la de quien sabe acoger la vida con agradecimiento, es la alegría de quien se esfuerza por dar vida, ayuda a crecer, crea condiciones para que la vida sea más humana.
Durante tres domingos Jesús nos ha ido mostrando el programa de vida:

El buen Pastor. Estar unidos a la cepa para llevar savia y dar frutos.
Entregarse totalmente a los amigos por Amor.

Jesús, en su largo discurso en la Última Cena que tiene con sus discípulos, les da las últimas recomendaciones y enseñanzas.

El mensaje es especialmente hermoso, porque todo él se centra en EL AMOR. Jesús nos dice que nos ama como el Padre lo amó a El. Y nos pide permanecer en el amor. Nos llama amigos.

Nos dice que el que vive en el amor debe dar vida y entregarse a los demás. Y añade que nos ha elegido para amarnos y para que amemos. Vivir sin egoísmo hasta  dar a cada uno de los que me rodean un poco de mi vida.

Esa es la forma en que Jesús quiere que entendamos nuestra propia existencia, la existencia cristiana.

Estamos rodeados de símbolos que nos llevan a conocer esta realidad del Amor, aunque no vemos palpablemente a Jesús, pero toda experiencia nos habla de El y siempre tenemos la Luz de la Fe. “Dios es amor» “Quien ama ya ha cumplido los mandamientos” Pero no nos olvidemos que LA TAREA DEL AMOR ES SER DON para los demás.

  • ORACIÓN
  • “Como el Padre me ha amado, así os he amado yo. Permaneced en mi amor”
  • Con estas palabras, Jesús de Nazaret, recogió Juan en su evangelio el deseo más profundo de tu corazón, Tú nos amas como el Padre nos amó, Tú nos brindas tu amistad y nos dices: “vosotros sois mis amigos”.

¿Qué Más podemos esperar? ¿Estamos convencidos de que así es? Si es que sí,

¿Qué respuesta te debemos dar?

Que la fuerza de tu Amor, Jesús de Nazaret, nos ayude a amarnos verdaderamente entre nosotros.

Ayúdanos a dar cada día un paso, por menor que sea, en el camino de ser tus seguidores y por eso llamarnos cristianos.

Que la corriente de tu savia corra por los sarmientos de nuestras vidas para que en nuestras relaciones nos comprendamos y perdonemos, nos  ayudemos, especialmente a los más necesitados así lograremos que crezca el
AMOR VERDADERO. AMÉN.

ORAMOS A MARÍA EN ESTE PRECIOSO MES DEDICADO A ELLA

María de Nazaret, mujer del “SÏ” al plan de Dios, ayúdanos a ser fieles en el seguimiento de tu Hijo Cristo, Jesús.

María, mujer en camino, en marcha, riesgo y refugio. Con Cristo queremos ser, silencio y voz, contemplación y acción. El es el guía en nuestro camino.
María de Caná, mujer de fe y de armonía. Con Cristo queremos ser enviados a lo esencial:
“Haced lo que el os diga”

Él es la solidaridad, la delicada amistad en nuestro camino.
María de la Resurrección, mujer del gozo y la esperanza. Con Cristo queremos ser: liberación, fraternidad, anuncio y fiesta. Él es el Perdón, el Tabor, la Llamada, el envío…, en nuestro camino.

María del Espíritu Santo, mujer de un mundo nuevo:

Con Cristo queremos ser paz con justicia, reconciliación, verdad.

María de nuestro mundo, renueva nuestros sentimientos, transforma nuestras vidas.

Reina en nuestras vidas. Mujer de la entrega en el Amor. Quédate con nosotros. AMÉN .  ZURIÑE

*ORAR CON EL EVANGELIO. (Jn.15.1-8)

DOMINGO V DE PASCUA –B– MAYO 3 de 2015.

“EL QUE PERMANECE EN MÍ Y YO EN ÉL,  ÉSE DA FRUTO ABUNDANTE”

* El evangelio de hoy, gira en torno a tres palabras: Jesús (“YO SOY…”), el Padre (“MÍ PADRE ES…”) y nosotros (“VOSOTROS SOIS…”).
El labrador es el que escoge y planta las vides. Así el Padre ha enviado o “plantado” a Jesús en el mundo como “verdadera vid” o persona verdaderamente humana.

La imagen de la viña y su fruto, por tanto, no es sólo la de un cultivo cualquiera; se trata del origen del vino, símbolo de la alegría y la fiesta en aquella cultura, y también todavía en la nuestra.

Jesús nos dice que Él es la vid verdadera, que nuestra unión con el favorece nuestro fruto. En nuestra vida podemos perdernos buscando  otras vides que nos prometen en la sociedad, mil frutos y felicidad, pero que si no prestamos atención, podemos perdernos. Sólo encontrando a Jesús, uniéndonos a Él, la auténtica savia del Amor de Dios correrá dentro de nosotros y se manifestará en frutos de fraternidad y solidaridad.
La misión del Padre es presentada como la del viñador, que corta los sarmientos que han decidido no dar fruto y poda y limpia a los que pueden dar más.  A veces, nos queremos conformar con dar los mínimos… Pero Jesús no ha venido a traernos tranquilidad, sino a impulsarnos para que lleguemos a la plenitud de nosotros mismos. Dios nos da los talentos  para que los hagamos fructificar, para convertirnos en regalos para los demás. Por eso el Padre nos poda, nos limpia de la comodidad…y nos posibilita una vida profunda y auténtica que, sin Él, no podríamos ni soñar.
Pero la clave del fruto, sin embargo, está en la unión con Jesús, en “estar en Él” Y, ¿Qué quiere decir eso?. En primer lugar tomar conciencia de que somos amados por Él. Todo lo que Jesús al venir, ha dicho y ha hecho ha sido expresión de su Amor total por nosotros. ¿Cuándo nos convenceremos de esto?…  Si nos ponemos a trabajar por el Reino sin sabernos queridos por Dios, llegarán pronto las dificultades, cansancios, limitaciones, y no tendremos ningún lugar donde agarrarnos.

Es Jesús la vid y nosotros las ramas. Y nos afirma que las ramas que no están unidas a la vid, se secan y no producen fruto. La oración, personal y comunitaria, debe intensificar esta unión con El. Cuando se rompe una rama de cualquier árbol o arbusto, rápidamente se seca. Lo mismo nos sucede a los cristianos cuando rompemos o nos separamos de Aquél que nos da la vida, la savia verdadera, para dar frutos de fe y abundantes frutos sociales tan necesarios: La vida, la justicia. La paz, la alegría, la solidaridad. Si rompemos la unión, nos secamos… Seguimos escuchando las palabras del evangelio:
“POR SUS FRUTOS LOS CONOCERÉIS”
* ORACIÓN

Te damos gracias Padre nuestro y de Jesucristo, porque has querido injertarnos en la Vid verdadera que es  Jesús de Nazaret; Y te pedimos que nos dejemos trabajar e incluso podar por Ti y por el Espíritu Santo, para que lleguemos a producir el fruto que esperas de cada uno de nosotros tus hijos y de toda la comunidad cristiana…

Ayúdanos para que no nos quedemos en sarmientos secos que dan uvas agrias.

Jesús de Nazaret, Tú mismo nos dices que eres la vid y nosotros, los sarmientos. Tú la cepa, la fuente de la vida plantada en nuestra tierra; el origen de la alegría verdadera; el manantial constante de salvación.
Jesús de la humanidad entera, todo esto nos compromete a vivir muy unidos a Ti y a dar frutos para los demás, de justicia, paz, alegría, escucha, solidaridad.

Que no se nos quede esto sólo en palabras, sino en vida fecunda. Así, nuestro mundo, sociedad, familia, grupos, amistades llegarán a ser campos y viñas fecundas. AMÉN – ZURIÑE

SEGUIMOS ORANDO

Señor Dios nuestro: en los tiempos antiguos, a tu pueblo lo comparaste con una vid o con una viña, pues expresaba la belleza de la planta y los cuidados del agricultor para que diera frutos abundantes.

Jesús de Nazaret, tú, utilizas la misma alegoría para decirnos en qué consiste la vida cristiana: en estar unidos a ti, ya que gracias a tu “savia” somos capaces de seguir tu camino. Con tu ejemplo, los discípulos  siguieron usando esta imagen para referirse a la Iglesia como el nuevo pueblo y continuadora de tu presencia en la Historia.

Gracias Jesús de Nazaret, porque tú eres el tronco cuyas raíces están en el corazón del Padre. Ayúdanos a que seamos siempre sarmientos unidos a Ti y así  podamos vivir de esa Vida que brota del corazón del Padre. Que no tengas necesidad de cortarnos por ser hojas secas e inútiles, sino que de nuestras vidas, unidas a Ti, broten racimos de uva, como frutos de vida en servicio y entrega a las necesidades urgentes de nuestro mundo. AMÉN . ZURIÑE

* ORAR CON EL EVANGELIO. (Jn.10.11-18)

*DOMINGO IV DE PASCUA –B. Abril 26 DE 2015.

*EL BUEN PASTOR.

Jesús se aplica a sí mismo la bella imagen bíblica de Dios, Pastor de su pueblo (Ez. 34, 11-31). “Conoce” personalmente a cada una de sus ovejas por su nombre y ellas le conocen.  Es un conocimiento interior, profundo, cordial y amoroso., muy alejado de un saber intelectual, frío. San Juan nos invita con su evangelio hoy a ahondar en esta experiencia de ser hijos de Dios.

A Jesús, Buen Pastor, “le importan las ovejas” Y por eso cuida y vela por su rebaño. El cuidado de la vida es el modo de ser humano y de relacionarnos con el otro, con la naturaleza, con nosotros mismos y con Dios. La palabra “cuidado” expresa, como bien sabemos, desvelo, atención, delicadeza y, también preocupación y responsabilidad ante alguien o algo que es importante para nosotros.

Cuatro veces aparece, en el evangelio de este día, la razón última en la que el Buen Pastor afirma su amor hasta el extremo”. La entrega de su vida por los suyos

Para Jesús, nosotros somos sus ovejas, su comunidad o familia. Pero la misión de Jesús es universal (“Tengo otras ovejas”).

El mensaje de este evangelio sólo tiene sentido en el contexto Pascual, cuando celebramos la Resurrección de Jesús. Si Jesús no hubiera resucitado, sería como mucho para nosotros una doctrina o un ejemplo a imitar, pero no el Buen Pastor que nos llama y nos conduce y al que nosotros sigamos. Y seguir a Jesús no es entrar en un refugio sino emprender un Camino. Para seguir hace falta coraje y confianza. Se trata de entrar y seguir los valores del Reino.

Jesús, nos indica no la “puerta” sino un itinerario y nos invita a recorrerlo para acercarnos a Él.

“Quien entre por mí se salvarános dice. Su “puerta” es la vida, la paz, la esperanza, la fuente… En el mundo hay otros caminos, y otras puertas posibles, pero algunas de ellas nos desvían del camino de la Verdad.

“Quien entre por mi se salvará”. Jesús es la Puerta. Quien entra por Él podrá entrar y salir y encontrará pastos abundantes. Algunas veces podemos pensar que Jesús con sus caminos impide nuestra libertad, cuando en realidad es la entrada a la verdadera Vida…Jesús es la “Puerta” que no tiene “cerrojos”.  Jesús es la “Puerta” que nos abre al misterio de Dios. Al encuentro con los otros.

Sólo la Puerta de la Verdad, que es Jesús Resucitado, nos abre el Camino a la verdadera Vida.

Seguir a Jesús, libre y amorosamente, es algo que nos dignifica, que nos introduce en la misma Vida de Dios. Porque Jesús es uno con el Padre: “Yo y el Padre somos uno”, nos dice. Es también lo que nos une lo tan deseado, formar un solo pueblo, lo que nos une con los otros para construir por Jesús y en Jesús una comunidad de Vida y Salvación, así seguir construyendo el Reino, aquí y ahora.

Nos podíamos hacer algunas preguntas, muchas. Hacemos alguna:

  • ¿Por qué seguimos a Cristo? ¿Lo seguimos de verdad?, ¿sólo hasta cierto punto?, ¿hasta la cruz?…
  • Jesús es la Puerta que no tiene cerrojos… Podemos acercarnos a Él o ignorarlo: ¿Qué hacemos?
  • ¿Tenemos claro que Jesús nos abre la puerta: nos sale al encuentro, nos acoge, nos perdona, busca la oveja perdida, abraza a la más débil…?

*                                                         ORACIÓN

Gracias, Cristo Jesús, por haberte hecho Pastor nuestro.

La imagen de pastor recuerda la vida pastoril antigua: vivían pegados al redil, en una choza pobre.

Conocían a cada uno de sus animales, les ponían nombres…

Por eso, Jesús Resucitado, entendemos esa imagen:
Jesús es el Buen Pastor que nos conoce, nos ama, y da su vida por nosotros.

Ayúdanos a dejarnos conocer, amar y guiar por ti, que siempre nos conduces a buenos pastos.

Ayúdanos a descubrir la riqueza de vida que has puesto en nosotros para, como el buen pastor acercarnos y estar junto a los que andan perdidos, necesitados, sin pastor; con necesidad de ayuda, acogida, luz, orientación, un hombro de amigo donde apoyarse

A que sepamos continuar tu obra del Reino nuevo entre nosotros.

Ayúdanos a descubrir nuestra vocación para que seamos buenos pastores.

Y que también, surjan en la Iglesia nuevas vocaciones sacerdotales y religiosas que por tu llamada se entreguen al servicio de los demás. AMÉN. ZURIÑE

*DOMINGO IV DE PASCUA –B. Abril 26 DE 2015.

*EL BUEN PASTOR.

Jesús se aplica a sí mismo la bella imagen bíblica de Dios, Pastor de su pueblo (Ez. 34, 11-31). “Conoce” personalmente a cada una de sus ovejas por su nombre y ellas le conocen.  Es un conocimiento interior, profundo, cordial y amoroso., muy alejado de un saber intelectual, frío. San Juan nos invita con su evangelio hoy a ahondar en esta experiencia de ser hijos de Dios.

A Jesús, Buen Pastor, “le importan las ovejas” Y por eso cuida y vela por su rebaño. El cuidado de la vida es el modo de ser humano y de relacionarnos con el otro, con la naturaleza, con nosotros mismos y con Dios. La palabra “cuidado” expresa, como bien sabemos, desvelo, atención, delicadeza y, también preocupación y responsabilidad ante alguien o algo que es importante para nosotros.

Cuatro veces aparece, en el evangelio de este día, la razón última en la que el Buen Pastor afirma su amor hasta el extremo”. La entrega de su vida por los suyos

Para Jesús, nosotros somos sus ovejas, su comunidad o familia. Pero la misión de Jesús es universal (“Tengo otras ovejas”).

El mensaje de este evangelio sólo tiene sentido en el contexto Pascual, cuando celebramos la Resurrección de Jesús. Si Jesús no hubiera resucitado, sería como mucho para nosotros una doctrina o un ejemplo a imitar, pero no el Buen Pastor que nos llama y nos conduce y al que nosotros sigamos. Y seguir a Jesús no es entrar en un refugio sino emprender un Camino. Para seguir hace falta coraje y confianza. Se trata de entrar y seguir los valores del Reino.

Jesús, nos indica no la “puerta” sino un itinerario y nos invita a recorrerlo para acercarnos a Él.

“Quien entre por mí se salvarános dice. Su “puerta” es la vida, la paz, la esperanza, la fuente… En el mundo hay otros caminos, y otras puertas posibles, pero algunas de ellas nos desvían del camino de la Verdad.

“Quien entre por mi se salvará”. Jesús es la Puerta. Quien entra por Él podrá entrar y salir y encontrará pastos abundantes. Algunas veces podemos pensar que Jesús con sus caminos impide nuestra libertad, cuando en realidad es la entrada a la verdadera Vida…Jesús es la “Puerta” que no tiene “cerrojos”.  Jesús es la “Puerta” que nos abre al misterio de Dios. Al encuentro con los otros.

Sólo la Puerta de la Verdad, que es Jesús Resucitado, nos abre el Camino a la verdadera Vida.

Seguir a Jesús, libre y amorosamente, es algo que nos dignifica, que nos introduce en la misma Vida de Dios. Porque Jesús es uno con el Padre: “Yo y el Padre somos uno”, nos dice. Es también lo que nos une lo tan deseado, formar un solo pueblo, lo que nos une con los otros para construir por Jesús y en Jesús una comunidad de Vida y Salvación, así seguir construyendo el Reino, aquí y ahora.

Nos podíamos hacer algunas preguntas, muchas. Hacemos alguna:

  • ¿Por qué seguimos a Cristo? ¿Lo seguimos de verdad?, ¿sólo hasta cierto punto?, ¿hasta la cruz?…
  • Jesús es la Puerta que no tiene cerrojos… Podemos acercarnos a Él o ignorarlo: ¿Qué hacemos?
  • ¿Tenemos claro que Jesús nos abre la puerta: nos sale al encuentro, nos acoge, nos perdona, busca la oveja perdida, abraza a la más débil…?

ORACIÓN

Gracias, Cristo Jesús, por haberte hecho Pastor nuestro.

La imagen de pastor recuerda la vida pastoril antigua: vivían pegados al redil, en una choza pobre.

Conocían a cada uno de sus animales, les ponían nombres…

Por eso, Jesús Resucitado, entendemos esa imagen:
Jesús es el Buen Pastor que nos conoce, nos ama, y da su vida por nosotros.

Ayúdanos a dejarnos conocer, amar y guiar por ti, que siempre nos conduces a buenos pastos.

Ayúdanos a descubrir la riqueza de vida que has puesto en nosotros para, como el buen pastor acercarnos y estar junto a los que andan perdidos, necesitados, sin pastor; con necesidad de ayuda, acogida, luz, orientación, un hombro de amigo donde apoyarse

A que sepamos continuar tu obra del Reino nuevo entre nosotros.

Ayúdanos a descubrir nuestra vocación para que seamos buenos pastores.

Y que también, surjan en la Iglesia nuevas vocaciones sacerdotales y religiosas que por tu llamada se entreguen al servicio de los demás. AMÉN. ZURIÑE

*ORAR CON EL EVANGELIO:(Lc. 24.35-48)

  • DOMINGO 3º de PASCUA. (ABRIL 19 de 2015)
  • AUNQUE NOS CUESTE RECONOCERLO, EL RESUCITADO ¡VIVE!
  • La aparición que nos cuenta el Evangelio de hoy según S. Lucas, sucede cuando los de

Emaus todavía estaban contando a sus compañeros reunidos, los hechos que les habían ocurrido en el camino y como “habían reconocido a Jesús al partir el pan”. Y todo ocurre en la comunidad reunida, lugar de la presencia de Jesús.  Y el texto nos dice también como se le reconoce si acogemos con fe la Palabra de Dios. Aquí podemos descubrir, la riqueza de la Celebración de  la Eucaristía el domingo.

  • Jesús no sólo les enseña sus manos y sus pies, sino que se sienta con ellos a comer, gesto de  cercanía y de hacerles superar la incredulidad.
    En este último y entrañable encuentro el evangelista como buen maestro nos muestra el significado de este encuentro para nuestro vivir presente:
    Aunque nos cueste reconocerlo, el Resucitado ¡VIVE! Se encuentra en el corazón de la comunidad y en la alegría de sus fiestas con la fuerza de la paz, que siempre le acompaña y otorga a quienes se dejan encontrar por Él. (En los encuentros son sus primeras palabras:

( La Paz con vosotros) Esta presencia del Resucitado se manifiesta plenamente en la celebración de la Eucaristía, centro de la vida comunitaria.
Lo reconocieron al partir el pan”

”Se llenaron de profunda alegría”
“Daban testimonio de Jesús con gran valor”

El mensaje de la Pascua es una llamada a la vida en plenitud, desde ahora, que es preciso hacerla realidad y extenderla por todo el mundo, allí donde estemos. Nunca acabaremos de descubrir la grandeza de la victoria de Dios en Jesús y su deseo del bien y de la vida.
La Resurrección de Jesús nos llama a la experiencia de la vida, al encuentro con la comunidad, con los otros, a dejarnos interpelar por el Señor para cambiar de actitudes negativas y pasar a una vida digna.
La paz, es un don del Resucitado, que hay que extender en el mundo. La Paz del Resucitado que se forja cada día y se contagia y la fuerza de la Palabra que nos da luz en el caminar. Y que así nos dice: Vosotros sois testigos de todo esto”. Y esta sigue siendo la tarea nuestra como comunidad y de cada uno y de la Iglesia: “SER TESTIGOS DE TODO ESTO”.

*ORACIÓN

Jesús Resucitado, llegaron al grupo los de Emaús contando lo que habían vivido en el camino.
“Les abres el entendimiento para comprender las Escrituras”.
Les dices: “vosotros sois testigos de esto”: Habéis visto mi trabajo por el Reino,
habéis compartido mi Espíritu: hecho confianza plena en el Padre “mío y vuestro”.

Jesús Resucitado y Viviente, como los primeros discípulos queremos reconocerte en la comunidad cuando nos reunimos en tu nombre; en la Palabra que escuchamos y que es luz para nuestro camino, en el Pan de Vida que partes y repartes en cada Eucaristía, en cada persona del mundo, especialmente en los pobres y marginados.
Es tiempo Pascual, todo florece con la primavera y nos invita a orar para que tu vida florezca renovada en la comunidad, en las personas en la Iglesia, en las familias, en el mundo; en todo servicio que realizamos  que en todo actuemos como testigos tuyos.

Porque VIVES Y caminas con nosotros, unidos podemos cantar

CRISTO ESTÁ CONMIGO

Junto a mí va el Señor, me acompaña siempre en la vida hasta el fin
Ya no temo, Señor, la tristeza. Ya no temo, Señor la soledad; porque eres, Señor mi alegría, tengo siempre tu amistad.

SEGUIMOS ORANDO

Jesús DE Nazaret, “andando por el camino de la vida en el día a día” te queremos encontrar.

Ábrenos el entendimiento para comprender las escrituras y dar sentido a la vida.

Queremos aprender a vivir  y relacionarnos desde el evangelio y como lo hiciste Tú, Jesús.

Ayúdanos, Jesús compañero de camino, a afrontar los problemas, a estar cerca de las víctimas de las injusticias, y que sintamos el apoyo y la fuerza tuya, Jesús Resucitado, como aquellas mujeres que te vieron vivo.

Ayúdanos a vivir en familia y en comunidad, compartiendo comida, sentimientos, alegrías y penas, porque donde hay amor allí estás Tú, y necesitamos más que nunca, crear un clima fraterno y de amistad. AMÉN. ZURIÑE

* ORAR CON EL EVANGELIO: (Jn.20.19-31)

*DOMINGO II DE PASCUA. ABRIL 12 DE 2015.

* ¡FELICES PASCUA! ¡ZORIONAK!

Es Pascua. El paso de Jesús de Nazaret de la muerte a la vida.

¡ALEGRAOS!, así corrían unas “mujeres” gritando a los discípulos: ¡JESÚS HA RESUCITADO!

Esta Es la gran noticia que, desde esta noche pasada, corre por todo el mundo allá donde hay cristianos, seguidores de Jesús… ¡JESÚS VIVE! Dios lo ha resucitado. Esta gran verdad llena nuestras vidas de alegría. También nosotros resucitaremos con El.

Creer sin haber visto, se nos hace difícil como a Tomás. Pero Cristo vence el miedo, la cobardía y la incredulidad de los apóstoles y sin duda la nuestra.
La fe en Cristo Resucitado lleva a la primera comunidad cristiana a tener un solo corazón, viviendo en común. Jesús se aparece al grupo.
Hoy el evangelio  nos habla de los discípulos de jesús encerrados por miedo a los judíos y de la aparición de Jesús Resucitado que los llena de alegría y les envía, fortalecidos por el Espíritu, a llevar la Buena Noticia. Pero la fe no es fácil. Tomás, que no estaba con el grupo cuando se encontraron con Jesús, exige pruebas para creer. Y las tendrá cuando jesús se encuentre cara a cara con él y le diga

  • “Dichosos los que crean sin haber visto”. Sin duda, palabras para nosotros.

El resucitado se deja ver por los suyos, que no caben de gozo. Y Jesús les saluda con una buena noticia: La implantación de la Paz. Esta paz está llamada a adquirir tanta importancia, que Jesús la repite dos veces (vv. 19,20) y… ¿Qué nos está pasando? Cuando el Resucitado no está presente en la vida… pasa, lo que está con dolor, pasando.

*Las apariciones del Resucitado acaban con el encargo de la MISIÓN que comporta dos realidades:

Recibir el Espíritu y el perdón de los pecados. Y esta misión confiada, sólo se puede realizar con la fuerza de su Espíritu.
Creer hoy en Jesús exige defender la vida, la paz, defendiendo los intereses de los más necesitados tanto de personas como de pueblos.
La Pascua cristiana nos invita a compartir pan y vida, esa vida del Mensaje de Jesús construyendo el Reino en el día a día.
Que todos los vivamos con la fuerza del Resucitado que nos dice a todo el grupo, a toda la comunidad, a cada uno: “NO TENGÁIS MIEDO”. VOY CON VOSOTROS.
Y que como Tomás, brote de nosotros con agradecimiento: “SEÑOR MÍO Y DIOS MÍO”

ORACIÓN

Jesús de Nazaret, presente entre nosotros Resucitado. Tu presencia nos llena de alegría y es el fundamento de nuestra comunidad a la que nos ayudas a caminar y a superar los miedos, dudas y problemas que encontramos cada día. Ayúdanos jesús resucitado a reconocer la gran riqueza que tenemos en Ti, regalo tuyo y que la transformación que tuvieron tus discípulos después de pascua la conozca y tenga toda la Iglesia cada día.
Ayúdanos a ser dóciles al Espíritu y a tu Palabra que siempre nos invita a ir más allá de nuestras pobres realizaciones.

Queremos ser testigos tuyos.

Queremos compartir con todos la vida, la alegría, el amor, la esperanza que cada día recibimos de Ti.

SEGUIMOS ORANDO

Hoy ya es primavera, que es flor, que llena el aire con su fragancia; primavera que es verdor que alegra el horizonte de los campos; primavera que es vida.

Si, hoy es primavera para ti y para mí  porque la vida nueva está con nosotros:

CRISTO VIVE, CRISTO HA RESUCITADO, CRISTO CAMINA CON NOSOTROS,
EL VA A NUESTRO LADO.

Y renace en nosotros nueva ilusión, nueva canción, nuevo caminar.
Nace en nosotros el nuevo futuro por hacer.
Nace en nosotros el Reino para construir.

Es primavera, llena de flor y de ilusión a pesar de las dificultades, porque:

CRISTO HA RESUCITADO Y CAMINA A NUESTRO LADO.

Y nos dice:
NO TENGÁIS MIEDO. CAMINO A VUESTRO LADO.
AMÉN.  ZURIÑE

* ORAR CON EL EVANGELIO. (Jn.20,1-9)

  • DOMINGO DE PASCUA:-B- (Abril 5 de 2015)
  • CRISTO HA RESUCITADO. ¡ALELUYA! ¡ALELUYA!
  • ¿Por qué buscáis entre los muertos al que vive’
  • Nuestro Jesús de Nazaret ¡HA RESUCITADO! La Resurrección de Cristo, es el contenido central.

La Vigilia Pascual es la explosión de la LUZ y de la ALEGRÍA. Todo nos habla del triunfo de Jesús sobre la muerte, todo está lleno de su RESURRECCIÓN. Primero será la luz nueva de la Pascua, después la Palabra de Dios nos irá recordando como Dios se ha hecho presente en nuestra historia; el agua nos hablará de la vida nueva en el Bautismo, y por último, en esta eucaristía de pascua, el pan y vino, consagrados, serán para nosotros Cuerpo y Sangre de Jesús Resucitado.

La Pascua celebración de la Vida. Los símbolos: el fuego, la luz, el agua, nos hablan de vida.

  • La Palabra proclamada nos anuncia la Vida. Una Vida nueva y para siempre. Una vida actual

Porque celebramos al que Vive para siempre: Jesús de Nazaret.
Vida pues, diferente, nueva, para siempre, por eso lleva consigo trabajar por todo lo que es vida en nuestro mundo: vida humana, vida digna de toda persona; vida natural cuidando el entorno humano.
La Pascua es la fiesta del compromiso cristiano con la Vida. En este día deberíamos pensar seriamente cuál es nuestra colaboración diaria en la tarea de repartir vida a nuestro alrededor para que quienes se acerquen a nosotros puedan encontrar al Resucitado, para que los que nos conozcan y nos traten y estén a nuestro lado comprendan que el Dios en el que creemos y con el que nos hemos comprometido es un Dios que reparte claridad, luz a tanto nubarrón y tanto hielo como muchas veces enturbian la relaciones humanas.
Ser testigos de la Resurrección, ésta es nuestra honrosa tarea y nuestra elevada Misión.
Dichosos los que crean, sin haber visto.

  • PREGÓN PASCUAL
    ¡Aleluya!, Hoy  es la fiesta mayor de los cristianos.
    El triunfo y el regalo de la Pascua.
    El mejor obsequio que Dios hace a sus hijos. A pequeños y mayores, a todos
    ¡RESUCITASTE, SEÑOR!

Por las personas que estaban perdidas.
Por los que no tienen ganas de vivir.
Por el que se alejó de los buenos caminos.

¡RESUCITASTE, SEÑOR!
Y nos trajiste felicidad. ALELUYA.
Y nos llenas de Paz.   ALELUYA.

Y nos hiciste más hermanos. ALELUYA.

¡RESUCITASTE, SEÑOR!

Para que nos amásemos más.
Para que sepamos ayudar al necesitado.

Para que no nos olvidemos de Dios nuestro Padre.

Para que llevemos tu nombre por toda la tierra.

Has resucitado. ¡ALELUYA!. Y, contigo, todos estamos llamados a la vida. Por eso cantamos. ALELUYA  ALELUYA  ES LA FIESTA DEL SEÑOR, ALELUYA  ALELUYA  EL SEÑOR RESUCITÓ.  (2)

¡ALEGRAOS!. JESÚS HA RESUCITADO. ZORIONAK. JESUS, BERPIZTU  DA.

  • Esta es la gran noticia que, desde esta noche pasada, corre por todo el mundo allá donde hay cristianos, seguidores de Jesús. ¡JESÚS VIVE!, Dios lo ha resucitado, esta gran verdad llena nuestras vidas de alegría:
    ¡TAMBIÉN NOSOTROS RESUCITAREMOS!.
    Vamos a poner en esta celebración nuestras voces, cantando la alegría de la Resurrección.
    Vamos a poner el corazón para dejar a Jesús que entre en Él y nos llene de una vida nueva.
    Miramos con alegría el cirio Pascual encendido que representa a Jesús resucitado. CAMINO,  VERDAD  Y  VIDA. ALELUYA.
    ¡FELICES PASCUAS!. ¡ZORIONAK!
    ZURIÑE
  • DAMOS GRACIAS AL RESUCITADO
  • Jesús de Nazaret Resucitado:
    Gracias porque, como escucharon  las mujeres la mañana de Pascua, Tú vas por delante de nosotros.
  • Gracias por tantos signos de esperanza y de vida auténtica que podemos ver cada día como fruto de tu Amor y de tu presencia y la del espíritu santo en el mundo:
  • Haz que los sepamos descubrir y valorar.
  • Gracias porque con la fuerza de tu Pascua renuevas nuestra vida, nos llenas de esperanza y nos dices que vale la pena dedicar la vida a ser discípulos y anunciadores de tu evangelio.
  • Gracias por los testigos que vemos cada día y que nos hablan de Ti: mujeres y hombres, ancianos, adultos, jóvenes y niños que viven la fe con alegría y coraje, que dan sentido a la propia existencia y contagian el gozo profundo del evangelio y la Resurrección.
  • Gracias porque tu Iglesia no se cansa de fijar en ti sus ojos y de encontrar en ti y en tu Palabra las razones de su existir y de estar presente en el mundo.
  • ¡GRACIAS, JESÚS RESUCITADO!
  • SEGUIMOS  REFLEXIONANDO
    SOLO DIOS
  • Sólo Dios puede dar la fe,

Pero tú puedes dar tu testimonio.

Sólo Dios puede dar la esperanza,
pero tú puedes entregar confianza a tus hermanos.
Sólo Dios puede entregar el Amor,
pero tú puedes enseñar a otros a amar.
Sólo Dios puede dar la paz,
pero tú puedes sembrar la unión.
Sólo Dios puede dar la fuerza.
pero tú puedes sostener a un desalentado.
Sólo Dios es el Camino,
pero tú puedes indicarlo a otros.
Sólo Dios es la Luz,
pero tú puedes hacerla brillar ante los ojos de todos.
Sólo Dios es la vida,
pero tú puedes dar a otros el gusto de vivir.
Sólo Dios se basta a sí mismo,
pero El prefiere que cuentes con Él.
*******

¡FELICES PASCUAS!. ¡ZORIONAK!

* ORAR CON EL EVANGELIO. (Mc.14,1-15.47)

  • DOMINGO DE RAMOS. MARZO 29 de 2015

*          No podemos hablar de entrada “triunfal”. La llegada de Jesús a Jerusalén no fue ni quiso ser triunfal. Este rey no llega montado a caballo, sino que viene en un asno. El animal del trabajo y de la vida diaria de la gente sencilla y de los pueblos pobres. Viene humildemente y “en son de Paz”.

* El triunfo vendrá después. El domingo de Ramos es el resumen anticipado  de lo que la liturgia en sus celebraciones irá desgranando en los días siguientes. Este es el sentido de la Pasión en el día de hoy. No hay victoria sin Pasión. Primero hay que entregar la vida.

*          Su Reino no es de este mundo, aunque muchos se confundieron. Su Reino es del servicio, del Amor, de la Bondad, de la Misericordia, de la justicia. La bandera de Jesús no es la de la prepotencia sino de la pobreza y la humillación. Es el que siendo de condición divina se despojó de su gloria y se hizo uno de tantos sometiéndose a la muerte de Cruz. (Fil.2.)

*ORACIÓN

Jesús De la Semana Santa, de la Pasión y Resurrección:
Prepara nuestro corazón a contemplar tu fidelidad hasta la muerte.

Danos tu espíritu de confianza en el Dios de vida para todos.
Ábrenos a la solidaridad con los que más sufren la limitación de la naturaleza.
Ponnos al lado de los que sufren por cualquier causa de injusticia.
Danos tu Luz y tu fuerza:

Para descubrir nuestra vocación en tu Reino.
Para “velar y orar”  ante las dificultades.
Para confesar y comunicar tu Amor  a otros con valentía.

Para aprender de ti y vivirlo: el servicio, la bondad, la misericordia, la justicia, la paz el Amor. AMÉN

 

  • JUEVES  SANTO. (Jn. 13.1.15)   (Abril 2 de 2015)

*     Jesús celebra con sus discípulos una cena en el contexto de las fiestas de Pascua. Era una cena donde se recordaba el paso del Señor por la liberación de Egipto. (Ex.12).
*     El ambiente es de unión. Pero esta cena de Jesús es algo más que un memorial de la Pascua. Es una Cena de DESPEDIDA de los suyos… Jesús sabía que “HABÍA LLEGADO SU HORA” de llegar al Padre. Y por eso, como en toda despedida, la atmósfera se vuelve tensa y solemne y las palabras no bastan. Es necesario hacer gestos, símbolos proféticos, que expresen todo lo que bulle en el corazón del que se va, como resumen y expresión de su vida.:
*    JESÚS LAVA LOS PIES A SUS DISCÍPULOS (Jn. 13). Es un símbolo de lo que ha sido toda su vida: vida al servicio de los demás, de los pobres y pecadores  Los discípulos quedan aturdidos  y desconcertados.
*     “El símbolo del pan y el vino, junto con el símbolo del lavatorio de los pies, son partes indisolubles del mismo y único sacramento”. La eucaristía está unida a la opción de lavar los pies, de amar hasta el final, como  Él  AMA.
*     Y Jesús toma el pan, el vino y les dice, nos dice ESTE SOY YO, haced esto en memoria mía.
La Eucaristía tiene que ver con la vida, con el hambre, con los pobres, con la solidaridad, con el compartir, con la justicia, con la paz. La eucaristía simboliza el banquete del reino que celebramos anticipadamente. Pero esto supone que la Liturgia se vuelve vida, que pasamos del templo a la calle, de la Celebración a la vida de cada día.
*     En el silencio orante, nos podíamos preguntar: ¿Hemos hecho, hacemos de nuestras vidas una Eucaristía de servicio a los demás?
Lo que importa es que las brasas de esta Caridad no se apaguen y sigan siendo fermento de un mundo nuevo en el que reine el amor. Y el amor, tiene que ver con lo cotidiano, como el pan y el vino que llevamos a la mesa del Señor, o el agua sencilla del lavatorio de los pies. La caridad es la savia de la vida cristiana cotidiana: de nuestras relaciones familiares, vecinales, comunitarias, sociales. Que Jesús de Nazaret nos siga dando fuerza para hacer de nuestras vidas una Eucaristía.

  • ORACIÓN
    Tú Cristo, fuente de toda caridad, te hiciste pobre con los pobres de toda pobreza, hermano de todos, y consuelo de los afligidos. 

        • Tú Cristo, fuente de toda caridad, entra en nuestras vidas con todo tu Amor, y haz de nosotros instrumentos humildes de tu Paz para ayudar a quien lo necesite.
          Tú Cristo, fuente de toda caridad, despierta en nosotros un corazón tan grande que sintamos los problemas de los demás como nuestros y que nuestras manos se tiendan para ayudar al que lo necesite, al que se siente solo, al que no tienen fuerza para caminar, al que no te ha descubierto a Ti, Cristo nuestro, como PAN DE VIDA.
        • Cristo Bueno, haz que comprendamos y pongamos en práctica lo que Tú hiciste y nos dejaste como herencia.

Que de nuestro silencio de ADORACIÓN Y GRATITUD brote un deseo cada vez mayor de ser discípulos tuyos más fieles. AMÉN.

* * *  *  * *
* VIERNES SANTO. (Jn. 18.1.19-42) (Abril 3 de 2015)

  • PASIÓN Y MUERTE DE JESÚS: “MIRAD AL ÁRBOL DE LA CRUZ”
  • Este día, centrado en torno a la muerte de Jesús, volvemos a encontrarnos con el relato de la Pasión.
    Cuando uno se adentra en la narración de Juan, lo que más llama la atención es la presentación que hace de Jesús. Su grandeza, su libertad, su dominio y serenidad ante todo lo que acontece, hacen que el camino hacia la Cruz, no parezca el final de un ajusticiado que ha fracasado, sino la victoria del que ha llevado a término la obra que su Padre le ha confiado.
  • La  Cruz  no es sólo pasión en el sentido de pasividad, contemplación, sino también opción personal y libre de una vida entregada a favor de una salvación para todos. Esto es lo que nos reúne a los cristianos. El Crucificado nos revela la profundidad del mal en el mundo:
    “ESTE ES EL HOMBRE; AQUÍ LO TENÉIS. ÉSTE ES EL HIJO”
  • En este viernes santo, ante nosotros se levanta la Cruz para que la contemplemos, la honremos, la besemos y participemos de su poder redentor. Nos colocamos a los pies de la Cruz como testigos y discípulos, como parte de la familia de Dios, unidos unos a otros en el sufrimiento compartido y en especial de los más solos.
  • Celebramos y vivimos en el Viernes Santo la entrega de Jesús, la muerte de Jesús, en la Cruz.
    Hagamos un pequeño silencio y… pongámonos junto a María su Madre…  Dejemos que ella, nos hable al corazón…
  • Podríamos pensar que todo termina aquí. Pero no es así: en la Cruz está la muerte, pero también está la vida, la victoria y la gloria. La Cruz del viernes Santo no es el final de la vida de Jesús, sino una etapa que nos lleva llenos de Esperanza al
    TRIUNFO DE LA RESURRECCIÓN”.
  • ORACIÓN
  • Jesús de Nazaret, Jesús crucificado, en actitud de silencio y adoración queremos contemplarte clavado en la Cruz y te agradecemos porque quisiste ser probado en todo como nosotros menos en el pecado, y especialmente te damos gracias porque no te echaste atrás cuando el egoísmo humano te clavó en la Cruz.
    Te pedimos nos ayudes a ser como tú en la capacidad de Amar y perdonar y saber vivir a fondo la fe y la entrega.
    Que al besar hoy la Cruz, tu Cruz, aprendamos a llevar las nuestras y a saber ayudar a otros a llevar la suya con la esperanza de saber que un día nos resucitarás en el gozo y la gloria para siempre. AMÉN. ZURIÑE 

     

     

 

 

ORAR CON EL EVANGELIO: (Jn.12.20.33)

  • *DOMINGO 5º CUARESMA –B– MARZO 22 de 2015
  • “HA LLEGADO LA HORASI EL GRANO DE TRIGO NO MUERE, QUEDA INFECUNDO.

  • Con esta brevísima parábola Jesús nos presenta una vez más la lección fundamental del

Evangelio: “Ha llegado la hora”. La fecundad de su Misión y la de sus discípulos (la nuestra) no depende de la transmisión de unas verdades ni de unas normas morales, sino de la práctica de un AMOR que se entrega sin reservas y sin condiciones hasta dar la propia vida por los demás. El amor es la vida, el mensaje, la verdad, la justicia, el perdón. Por eso la muerte de la que nos habla Jesús, no es un suceso aislado, sino el fin de un proceso de entrega de sí mismo por dar vida, libertad, amor, dignidad.

  • Jesús declara que la “HORA” anunciada desde el principio ha llegado, su Amor fiel hasta entregar totalmente su vida en la Cruz,  por los hombres y mujeres
  • Para Jesús lo más importante, lo central es la persona humana con sus problemas, y esto lo hace desde la contemplación del rostro de su Padre, y para un padre lo más importante son los hijos. Este es el camino que debemos seguir los discípulos de Jesús.

La Misión nuestra como seguidores de Jesús, es, en primer lugar, no ser obstáculo que dificulte el paso de la Luz, sino ser transparentes, y esto no solo con las palabras, sino fundamentalmente por el testimonio de sus vidas de nuestras vidas.

*          A Dios, lo podemos encontrar ya lo hemos dicho, en su Palabra, en la Eucaristía, Oración, y en los sacramentos vivos que son las personas, pero hay lugares teológicos especialmente intensos de esa presencia del Señor. A estos lugares hace referencia cuando Jesús nos dice
“HA LLEGADO LA HORA”.
Es la “hora” más oscura y cruel de toda la historia, en la que aparece el rostro del Hijo Cristo, desfigurado por el dolor y la tortura tanto físico como moral.

*          Por eso hoy la liturgia nos invita a  adentrarnos en ese misterio doloroso de Cristo, en sus hermanos excluidos, marginados, enfermos, y también en esas zonas de nuestra vida, oscuras y dolorosas que no queremos reconocer. Podemos escuchar las ricas experiencias de muchos cristianos que trabajan con marginados aquí o en el Tercer Mundo. Todos expresan una experiencia, cuando se acercan a los lugares deshumanizados, ellos se humanizan… La gloria de Dios, la “hora de Jesús” su Amor, se nos revela con todo su esplendor en los rostros humanos desfigurados, olvidados, rechazados, víctimas de la injusticia. Pero Dios Padre, en Jesús se nos revela ahí con entrañas de Misericordia.

  • Estamos ya, cerca de Semana Santa. Jesús abre el corazón para expresar cómo entiende  y por lo que se entrega a la muerte: Él es el grano de trigo que no teme morir o desvivirse por los demás y producir fruto. Los que le condenan y matan no son vencedores, sino vencidos y derrotados porque, a fin de cuentas, lo único que prevalece es el AMOR. A  Él, también lo machacaron y crucificaron, pero DIOS PADRE LO RESUCITÓ. Esa es nuestra Esperanza.
  • ORACIÓN
    Tu Palabra, Jesús de Nazaret, nos da vida.
    Pasaste treinta años sembrando en el silencio de la familia y tres años sin cansarte entre las personas que tanto amabas. Y…tres días para mostrarnos que:
    “Ha llegado tu hora”.

Y les dices, nos dices: “Si el grano de trigo no cae en tierra y muere no puede dar frutos” (Jn.12,24).

Sólo nos gusta triunfar. Pero hoy, mirando un Cristo, grande, como este que preside nuestro altar, queremos decirte:

Que queremos seguirte, queremos renacer a la sencillez, a la escucha atenta, a la entrega a los otros, a que nos duela el dolor de los demás, a mostrarnos pequeños y frágiles, como somos.
A compartir con sencillez nuestras dudas, miedos y fracasos.

Queremos con tu ayuda, buscar el bien y la vida para todos, como Tú lo hiciste.

Ayúdanos, Jesús de Nazaret, a ser grano que muere para dar fruto, a dar nuestra vida, nuestro tiempo, nuestra escucha. En tus manos nos ponemos… que podamos decir contigo:
“Ha llegado nuestra hora de cambiar  y ser cristianos de verdad”

Contigo a nuestro lado, todo lo podemos. Que te sepamos seguir. AMÉN. ZURIÑE

Celebración del aniversario de Romero

El proximo 21 de marzo, sábado, a las 20h00, en la Parroquia de San Alberto de Pamplona, el Comité de Solidaridad con Ámerica Latina de Nafarroa os invita a la Celebración del 35 Aniversario de Romero, bajo el lema «En un mundo en conflicto: En marcha hacia la convivencia/Gure munduan gatazkatik elkarbizitarantz martxan».