ATRIO
08-Junio-2009
Eloy Isorna
Si tuvimos que estar atentos a que la infecciosa propaganda pre-electoral no nos dañase el “coco”, debemos seguir estándolo para analizar con mesura los resultados y que la propaganda post-electoral no desvirtúe la realidad de los sucedido.
Entre los muchos aspectos destacables, me sorprendo a mi mismo “meditando” sobre lo siguiente:
Primero . Una breve frase entre líneas en la primera página de EL PAÍS del día siguiente (8–06-2009) lo expresa claramente: “La corrupción no ha afectado a la derecha”. En otros términos: los casos de corrupción aireados por unos y contrarrestados por las contundentes campañas mediáticas y de “unidades inquebrantables” de los otros, no hacen mella en el electorado. ¿Como se explica esto?. Sí. ¿Como puede explicarse que precisamente hayan sido las Comunidades de Valencia y Madrid los graneros de los votos del PP, con lo que hemos visto y oído estos últimos meses sobre la corrupción en ambas Comunidades Autónomas (dicho sea, lógicamente, al margen de la presunción de inocencia penal y del resultado de los procesos penales en marcha, que en modo alguno nos corresponde ni procede considerar a efectos de nuestro razonamiento).
