* DOMINGO XXIX – T.O. – C – ( Octubre 17 de 2010)
* El tema principal del Evangelio de hoy es el de la ORACIÓN y su relación con la fe. Para ello Jesús se vale de nuevo de una parábola.
La narración quiere subrayar como Dios “ESCUCHA” siempre nuestras plegarias.
El Dios que nos presenta Jesús es un Padre todo AMOR, BONDAD, MISERICORDIA. Pero el relato también señala la necesidad de la fe.
La pregunta final de la narración:“ ¿ENCONTRARÉ ESTA FE EN LA TIERRA?”
Es quizá un toque de atención a la comunidad creyente, a cada un@ de nosotr@s.
* Nuestra oración tiene que nacer de la fe, de la confianza en un Padre Amoroso
* La Oración es buscar a Dios, es ponernos en contacto con Dios, es encontrarnos con Dios. Orar es llamar y responder. Es un diálogo de amor. Es ESCUCHAR A DIOS.
* La Oración podemos decir que es: el signo que manifiesta el trato que el creyente tiene con Dios, con Jesús de nazaret. Necesita de la Luz de la Palabra, de la luz de la comunidad y esto me lleva al COMPROMISO.
* Es un tema tan apasionante que seguiría y sin duda, vosotr@s los que leéis esto, lo sabéis mejor que yo. Por eso voy a tratar de orar con sencillez:
· O R A C I Ó N
* Jesús de Nazaret, hoy nos invitas a la Oración constante. Nos invitas a pedir la “Justicia de dios”, Dios es JUSTO, no hace falta que se lo pidamos, no quiere que nos encerremos en nuestro egoísmo.
* Jesús Maestro y Amigo, ayúdanos a comprender ese Amor comprometido de nuestro Dios que hace salir el sol sobre malos y buenos, sobre justos e injustos. (Mt.5, 45).
* Que descubramos que la Oración es tan necesaria en nuestra vida espiritual como la respiración para la vida del cuerpo.
* Ayúdanos a descubrir que Orar es “ESCUCHAR A DIOS”, “ESCUCHARTE A TI” que como nos muestra el Evangelio, oras continuamente y enseñas a Orar.
* Que es ponerse disponible ante Dios que nos habla.
* Que es abrirnos al perdón que Dios nos propone.
* Que es descubrir que dios nos ama.
* Que es, aprender a escuchar.
* Que es, encontrar tiempo de silencio.
* Que orar es a veces, un grito de angustia o
contemplación serena.
* Que orar es encontrar un tiempo para detenerse, para
pensar, para ordenar ante el Señor los días, las horas,
los acontecimientos.
* Por eso con gran CONFIANZA, te decimos a ti Jesús orante.
“SEÑOR, ENSÉÑANOS A ORAR”
Z U R I Ñ E