¿Tiene salida la crisis de la Iglesia católica?


Willam Plata

Una explicación histórica necesaria para entender de veras lo que está pasando con los muchos escándalos de pedofilia y las conspiraciones contra el papa. ¿Una crisis terminal, u otra crisis de la cual volverá a surgir la iglesia? 

Problemas de siglos. Nuevas acusaciones de pedofilia se han añadido a la lista de graves escándalos que han sacudido a la Iglesia católica desde hace casi una década. Pero además se han destapado las cartas de las fuerzas que luchan por el poder dentro del Vaticano. Pocas veces en los últimos siglos había maniobras tan evidentes contra el papa por parte de cardenales y obispos. A pesar de haber perdido su poder temporal en el siglo XIX, el papado había ganado un halo de respeto, popularidad y cuasi sacralidad. Pero las conspiraciones, propias de tiempos de los Borgia o los Médici, parecen seguir vigentes.

En términos generales, estamos ante la crisis de un modelo. Pero esto no es nada nuevo. De hecho, las crisis son algo constante en la historia del catolicismo. Al revisar la trayectoria de esta religión, podemos notar que más o menos cada dos siglos se desata una gran crisis interna, motivada por distintas causas (poder, corrupción, dinero). A veces dichas crisis se originan en descontentos internos y otras en causas externas, y suelen surgir del agotamiento del modelo eclesial y del desgaste de la relación entre la Iglesia y la sociedad.

Por ejemplo, la crisis del siglo XVIII tuvo mucho que ver con la desaparición de los vínculos estrechos que por entonces existían entre la iglesia y las monarquías absolutas, que fueron derrumbadas a partir de la Revolución Francesa. Pero después de una crisis de este tipo (que puede durar varios años y espantar a una parte de los feligreses) suele venir un momento de reconstrucción y reposicionamiento.

Después de la crisis ocasionada por las invasiones “bárbaras” (germánicas) y el derrumbamiento del Imperio Romano de Occidente (siglos IV-V) vino la oportunidad de convertir a los invasores y extender el cristianismo.
Después de la crisis del papado en el siglo X (por corrupción interna) vinieron las reformas gregorianas, en el siglo XI, que estabilizaron la institución eclesiástica.
Después de la crisis causada por las cruzadas, las herejías cátaras y albigenses, en el siglo XII, vinieron la aparición de la universidad, un auge de la teología escolástica y nuevas maneras de vida religiosa (las órdenes mendicantes).

Después de la crisis ocasionada por la Reforma protestante en el siglo XVI (que significó la división de la cristiandad en Occidente) vinieron el Concilio de Trento y la Contrarreforma.

Después de la crisis de finales del siglo XVIII y comienzos del XIX, se dio el proceso de reestructuración interna del catolicismo en torno al papa.

Un nivel de virtud imposible

Estamos viendo el desmoronamiento del modelo clerical impuesto tras la Contrarreforma y que se afianzó a partir del siglo XIX.   Leer más

William Plata en Razón Pública, 8 de octubre de 2018