Te enseñan a no ir sola por sitios oscuros en vez de enseñar a los monstruos a no serlo

Éste es un mensaje que nos deja Laura Luelmo, asesinada por ir sola, por un sitio «oscuro», a campo abierto, junto a Campillo de Huelva.

Quiso ser ella misma, y no tener miedo, en contra de la enseñanza que le habían impartido, por libertad, por confianza en la vida, ella que era maestra, con el ideal de enseñar a los monstruos a no serlo. Pero salió del matorral uno de esos monstruos no enseñados, no educados, no humanizados.

El resto lo sabe y dice toda la prensa de España, entristecida por Laura, enfurecida con el monstruo de Campillo, este día de vísperas de Navidad. El tema es «enseñar a los monstruos a no serlo», es decir, educar en humanidad y respeto, mostrando que los «límites de la vida» (no matar, no violar, no robar…) son sus valores más grandes, los signos de su verdadera libertad, de un gozo más alto. Gracias, Laura, por haber vivido, por haber enseñado, por decirnos que hay que seguir «enseñando» a los monstruos.   Leer más (Xabier Pikaza)