
HEMOS RECIBIDO UNA GRAN NOTICIA DESDE UGANDA
Los y las campesinas en muchos países de África se organizan y defienden sus intereses. Nos puede parecer que, como los medios de comunicación no dicen nada, la gente no se mueve, la realidad es que hay reivindicaciones colectivas, algunas veces con riesgo de la vida.
En abril 2012 Veterinarios Sin Fronteras publicó un Informe “Responsabilidad extraterritorial de los Estados. El expolio de recursos en África Subsahariana”. En él se demuestra cómo detrás de las crisis alimentarias que se viven en África, hay causas determinadas como el acaparamiento de tierras por multinacionales para los grandes monocultivos para exportación. Todo esto pone en riesgo la Soberanía Alimentaria y el Derecho a la Alimentación en muchos países y por ello en el Informe hacen propuestas para revertir la situación.
UGANDA: En agosto de 2001, un total de 401 familias fueron desalojadas de cuatro aldeas en la región de Mubende, a través de una acción militar del propio ejército de Uganda que destruyó sus viviendas y disparó contra la población. Tras reclamar sin éxito sus derechos por la vía política, la población campesina formuló una denuncia al gobierno ugandés y a la multinacional alemana Neuman Kaffee Gruppe, (NKG) con lo que se inició un proceso legal. Después de estos más de 12 años de reclamar sin éxito sus derechos, un juez ugandés se ha pronunciado finalmente dando la razón a las familias campesinas desplazadas a quienes se les había arrebatado sus tierras, (2.500 hectáreas). La multinacional ha sido condenada a devolver el terreno e indemnizar a las familias expulsadas con 12 millones de euros. Hasta ahora las familias afectadas no habían sido compensadas ni realojadas.
El activista ugandés Peter Baleke Kayiira, afectado por este acaparamiento de la empresa NKG, comenta cómo, “pese a la excelente legislación que existe en este país sobre el tema, el problema es la impunidad con la que actúan aquellas empresas que violan la Constitución y la regulación sobre posesión de la tierra en Uganda”. Y Janet Mary Akiteng Oliso, presidenta de TECLANET, red que integra 45 organizaciones comunitarias de base en Uganda recalca también cómo las prácticas de acaparamiento de tierras y recursos producen “una reducción de la oferta alimentaria, con el consiguiente riesgo de hambruna” y la vulnerabilidad de las poblaciones más débiles. “Estas prácticas nos están destruyendo, los propios mercados están desapareciendo porque no tenemos apenas productos locales, sino que salen para la exportación”. Entretanto, el mercado ugandés se ve saturado de productos y excedentes que provienen del extranjero, ya que Uganda es uno de los países más liberalizados de África en cuanto a comercio exterior. Esta situación afecta especialmente a las mujeres debido al elevado índice de analfabetismo femenino que sufre el país. “Una mujer analfabeta no puede acceder a un título de propiedad de la tierra ni defender sus derechos”. De esta manera, las mujeres ugandesas, “de quienes depende el bienestar y la supervivencia de las familias”, acaban convirtiéndose en mano de obra barata para las grandes empresas transnacionales que han irrumpido en el país.
En declaraciones internacionales vemos cómo los gobiernos se comprometen a luchar contra la pobreza y en la práctica sus empresas son generadoras de hambre.
VSF ha agradecido a todas las personas que firmaron esta petición, lo que motiva a seguir con estos pequeños gestos como es una firma.