Los mensajes de manifestaciones y acampadas, los titulares de algunos medios de comunicación en los últimos días de septiembre han sido contundentes: “Concentraciones en ciudades de todo el Estado para señalar el desahucio de Maricarmen de 87 años…”; “Una ley que permite desahucios a personas tan vulnerables y las desorbitadas subidas de precios llevan al límite a gran parte de la sociedad…”; “La vivienda hoy parasita los salarios de los trabajadores mientras nutre las rentas cada vez más lucrativas de los propietarios…”; “Los Sindicatos de Inquilinas apuntan a la falta de medidas políticas efectivas de los distintos gobiernos…”
León XIV lanza una pregunta a la opinión pública: “¿cuál es la causa sistémica de este problema y cómo ayudar?» Intentamos responder. Nos hubiera gustado que él también ofreciera alguna respuesta. Seguro que la tiene.
La crisis financiera de 2008 consolidó una fase en la que el capital financiero transnacional convirtió el colapso inmobiliario español en una nueva oportunidad de extracción de rentas. Se rescató a los bancos a costa de las familias, víctimas de la estafa hipotecaria que había sido promovida por las mismas entidades financieras.
Se facilitó la entrada de los fondos buitre, sin ningún tipo de regulación que garantizara los derechos sociales de los ciudadanos. Entre nosotros es conocido cómo, para amortizar la deuda del Ayuntamiento de Madrid, en 2013 la alcaldesa Ana Botella vendió 1.860 viviendas de protección oficial al fondo Blackstone a precio de ganga, en una operación que la misma Cámara de Cuentas calificó de contraria a las más elementales reglas de buena gestión. Asimismo, la Comunidad de Madrid despojó al IVIMA de 2.935 viviendas del Plan Joven, vendiéndolas al fondo Goldman-Sachs Azora a mitad de precio. Las familias que vivían en aquellas viviendas públicas llevan trece años pagando alquileres a precio de mercado libre… Leer más (Editorial de Redes Cristianas)
