Los jóvenes y la Iglesia: una relación en peligro de extinción

El Diario.es
La estampa de ir a misa los domingos está en crisis. Tanto es así que la Conferencia Episcopal se veía obligada hace unas semanas a admitir que los «pastores» de la Iglesia, habían contribuido a «a la desafección y desconfianza», reconociendo el «desapego actual» que la población europea está sufriendo con esta institución, mucho más intensificado entre los jóvenes. Juan José Omella, presidente de la Conferencia Episcopal, pidió entonces perdón y asumió, en nombre de la Iglesia, la responsabilidad de los escándalos de abusos y corrupción. 

La Iglesia católica se enfrenta al creciente descenso en el número de personas que se declaran creyentes. Según datos del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS), en julio de 2021, los jóvenes de 18 a 24 años son en su mayoría no creyentes y conforman el grupo que más porcentaje de católicos ha perdido: del 78,1% de 1990 al 28,2% en octubre de 2021, casi 50 puntos menos. En total, casi un 40% de la población se define como atea, agnóstica o no creyente. Del 60% que sí admite tener creencias religiosas, un 2,2% profesa otro credo diferente al católico, y el 37,9% se declara «no practicante». Es decir, cree en Dios pero no va a la iglesia o no sigue sus preceptos. De este modo, tan solo el 18,9% de los encuestados se describe como católico practicante.

Joaquín Sánchez (59 años), capellán de la cárcel y del psiquiátrico de Murcia, lamenta esta situación pero ve algunas razones evidentes para explicarla: «La gente ve a la Iglesia en Europa como una institución antigua, decadente y muy retrógrada, que no cumple lo que predica». Este sacerdote aboga por una Iglesia «más cerca de la realidad», feminista y ecologista, pero ante todo, «samaritana y misionera». «Creo que hay modernizar muchos aspectos si queremos seguir adelante. Si no, su futuro está muy negro», advierte…Leer más…(Gema Andreu)