A finales de los años 70 conversando distendidamente con JL Aranguren me hizo esta observación, que aparece también en algunos de sus libros: la heterodoxia de hoy, sobre todo en la Iglesia, es la ortodoxia del mañana. No sé si eso ocurrirá con la llamada ideología de género, puesta en órbita por el Lexicón: Términos ambiguos y discutidos sobre la familia, vida y cuestiones éticas, publicado en el 2003 por el Pontificio Consejo Vaticano para la familia, teniendo como presidente al cardenal López Trujillo, y con el visto bueno del cardenal Ratzinger como Prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe. Lo cierto es que en torno a la ideología de género se está construyendo un rascacielos de enormes dimensiones; sus arquitectos y albañiles, en líneas generales, son el mundo clerical y creyentes conservadores y militantes de partidos ultraconservadores, cada vez con más arraigo en Europa y en España.
Los relatos son muy simples y sin originalidad alguna, los cuales se repiten a modo de argumentario. Uno de ellos es que la discriminación de género no existe; no hay discriminación contra las mujeres, como afirma sin rubor el cardenal López Trujillo en el prefacio al Lexicón. Según él esto puede provocar de entrada “una reacción de simpatía”, pero en realidad la defensa de la mujer en una sociedad patriarcal y de los colectivos LGT es un ataque a la familia, que se convierte así en un “lugar de esclavitud moderna”. Leer más…
