Iglesia: carisma y poder. 40 años

Redes Cristianas

El Centro de Estudios Bíblicos (CEBI) de Sergipe organizó del 25 al 28 de octubre una serie de charlas sobre el libro Iglesia: carisma y poder, que celebra 40 años desde su publicación en 1981. El CEBI es una organización nacional de grupos populares y ecuménicos que estudian la Biblia en profundidad, como inspiración de prácticas innovadoras dentro de la Iglesia y también libertarias en la sociedad. El propósito era mostrar la actualidad de los temas tratados en el libro, que articulan la Iglesia con la sociedad y los modelos de Iglesia vigentes.

Este libro fue enjuiciado en 1984 por la Congregación para la Doctrina de la Fe, llevando a su autor, a mí en este caso, a un verdadero proceso judicial. Este culminó en 1985 con una “notificación” y no un decreto condenatorio, prohibiendo la reedición del libro y la imposición al autor de un tiempo de “silencio obsequioso”. En ella no se hace ninguna condenación doctrinal, solo se dice como conclusión: “Esta Congregación se siente en la obligación de declarar que las opciones aquí analizadas de Fray Leonardo Boff son de tal naturaleza que ponen en peligro la sana doctrina de la fe, que esta Congregación tiene el deber de promover y tutelar”.

Obsérvese que no se trata de doctrinas (campo de los dogmas) sino de “opciones” (campo de la moral) que pueden significar un “peligro”. Evitado ese peligro, no hay por qué no seguir adelante con las opciones que eran y siguen siendo: la centralidad de los pobres y de su liberación, el poder como servicio y no como centralización, y la constitución legítima de comunidades eclesiales de base, como una reinvención de la Iglesia en los medios populares (eclesiogénesis)

Al leer todo el texto del Card. Joseph Ratzinger exponiendo los tales “peligros” se nota un error de lectura. Se leyó no Iglesia: carisma y poder, sino Iglesia: carisma o poder. Esta alternativa no se encuentra en ninguna página del libro, que afirma la legitimidad de un poder en la Iglesia junto con el carisma.

Seguramente el punto central que la Congregación vio como “peligro” fue la confrontación entre un modelo de Iglesia, sociedad jerarquizada de poder sagrado y otro modelo de Iglesia, comunidad fraterna de iguales con funciones diferentes. El primer modelo, dominante, es el de la Iglesia-gran-institución compuesta de clérigos, portadores del poder sagrado, y de laicos y laicas sin ningún poder de decisión…Leer más…(Leonardo Boff)