Cambiar la concepción de la sexualidad en la Iglesia: este es el desafío de fondo

Javier Elzo y Claudio Ibáñez en Atrio

Seguimos asistiendo al chaparrón que cae sobre Francisco. Es el momento de tomar grandes decisiones. Pero no sobre quitarse la paja que ve el hipócrita Viganó de si sabía bastante sobre el arzobispo de Washington para haberle expulsado de cardenal meses o años antes. Sino para remover la viga más seria… que supone una verdadera conversión teórica y práctica sobre la manera con que la Iglesia ha entendido y orientado la sexualidad humana casi desde el inicio. De nuevo hoy publicamos dos artículos sobre esto. Uno del colaborador Javier Elzo y otro del psicólogo chileno Claudio Ibáñez que nos envía Oscar. Invito a todos a opinar, destapando el pastel, con libertad y autenticidad. (Redacción de Atrio).

Un apunte de urgencia tras el comunicado de Viganò

He leído íntegro el texto de Viganò en “Info Vaticana”. Me ha dejado profundamente dolido, abrumado ante tanta miseria. No me basta que me digan que forma parte de una guerra en el interior de la Iglesia, aunque hay guerra, obviamente. Pero no es cosa de nuestros días. Estas guerras las ha habido siempre. Desde los inicios de la cristiandad: el llamado Concilio de Jerusalén hacia el año 50 de nuestra era, hasta la renuncia de Benedicto XVI y, ahora, el acoso al papa Francisco.

La carta de Viganò rezuma rencor, revanchismo y todo lo que se quiera. Pero resulta muy difícil defender que todo lo que en ella se dice sea falso. Pero no quiero entrar en ese tema ahora que daría para mucho. Me limito, en estas líneas, urgidas por el dolor, a dos cosas. La primera, y muy breve, para decir que hay que separar la homosexualidad de la pederastia. Hay pederastas entre los homosexuales y entre los heterosexuales, entre los solteros y los casados, entre los jóvenes y los mayores. La Iglesia tiene aquí un frente que haría bien en abordar con determinación e inteligencia. Es labor de más de una generación.

La segunda cosa para recordar, cómo el papa Francisco, en la reciente carta al pueblo de Dios, habla de una cultura y creo que también de una civilización. Por ahí creo que debe ir la imprescindible investigación dentro de la Iglesia. Me limito, hoy, aquí, exclusivamente, al tema de la homosexualidad.

El fondo del problema, al menos uno de los fondos que exigen atención continuada, reside en una cultura en la Iglesia que, dicho escuetamente, magnifica el dolor y condena el placer, particularmente el placer sexual.     Leer más…

Javier Elzo en Atrio, 28 de agosto de 2018