Esos planes para un «nuevo Oriente Medio» sin pueblo palestino

Campamentos improvisados en Khan Younis, al sur de la Franja de Gaza  (REUTERS).VATICAN NEWS

Que se respete la obligación de proteger a la población civil, no al desplazamiento forzoso de la población
El conflicto entre Israel y Palestina siempre ha sido motivo de debate y polarización. El conflicto actual en Gaza y la polémica que lo acompaña han agravado aún más este fenómeno, si es que eso era posible. Gran parte de la sociedad civil de muchos países del mundo está viviendo una polarización acalorada, a veces incluso extrema. Como siempre, no faltan las instrumentalizaciones, las simplificaciones y las aproximaciones que, en un contexto tan complejo, corren el riesgo de confundir y hacer daño. Encontramos este fenómeno en el lenguaje utilizado, en el enfoque extremadamente emocional, en la incapacidad de intentar escuchar al otro.

Al horror de lo ocurrido hace ya dos años, el ataque perpetrado por Hamás, que sigue siendo un acto terrorista inhumano que hay que condenar sin reservas, siguió la previsible reacción israelí. Una reacción desproporcionada, que superó con creces cualquier límite éticamente aceptable, como reconocen no solo numerosas autoridades internacionales, sino también muchas voces dentro del propio Israel y, en general, del mundo judío.

Si analizamos la guerra desatada en Gaza teniendo en cuenta lo que está ocurriendo en el resto de Palestina, en lo que antes se llamaba Cisjordania, no podemos evitar pensar que, además de la reacción a la masacre del 7 de octubre, hay otros objetivos… Leer más (Andrea Tornielli)