El Papa muestra su puño de hierro y se queda solo

Marco Politi  –  ROMA

Il Fatto Quotidiano  –  Reflexión y Liberación

Una atmósfera malsana envuelve toda la historia del escándalo Becciu, los fondos secretos de la Santa Sede, las inversiones especulativas imprudentes y descontroladas realizadas con el dinero de la Iglesia y el secuestro de fondos a personas del clan familiar.

Es un ambiente de Coliseo, de sangre y arena, de un público sediento de ver cómo los gladiadores se enfrentan a las fieras y se matan entre ellos. Los ojos se vuelven hacia el emperador que mostró los pulgares hacia abajo hacia un intocable, decapitado en el acto. Pero la emoción del anfiteatro está lejos de disminuir.

No cabe duda de que el escándalo llega en un momento difícil del pontificado de Bergoglio y más que el aplauso de los fieles honestos por su puño de hierro arriesga a pesar la imagen de un Hércules que no puede limpiar las cuadras sucias porque cada rincón descubre una nueva suciedad.

Ya ha comenzado la fase final del pontificado bergogliano. En diciembre, Francisco cumple ochenta y cuatro años. Se perfila una larga temporada pre-cónclave en la que tras bambalinas los distintos grupos se posicionan en busca del “hombre adecuado” para ser llamado a guiar el barco de Pedro tras Francisco. Son fenómenos concretos, propios de toda gran realidad histórica, social y política en un sentido amplio.Leer más…