Contrapunto a ciertos temores sobre la sinodalidad y tres posibles malentendidos

Religión Digital

«Si se escucha al Espíritu Santo de manera sinodal no se puede retroceder en el momento de la toma de decisiones, porque eso significaría ignorar su voz e, incluso, pecar muy gravemente. Por el contrario, hay que aceptar que, al final de un proceso de discernimiento comunitario, el pastor debe tomar decisiones necesariamente discutibles»

«La lógica de la sinodalidad exige renunciar a predecir el desarrollo del camino de reflexión eclesial y estar dispuestos a cambiar las preguntas de partida o a buscar, encontrar, dejarse decir por respuestas inesperadas»

Después de unos cuantos años de servicio en funciones de gobierno… provincial y general… hay ciertas palabras que pueden despertar inmediatamente una sensación de precaución (no voy a decir ‘malestar’). Una de ellas es la palabra ‘sinodalidad’.

La Comisión Teológica Internacional decía, al referirse a la sinodalidad en la vida de la Iglesia, que este término en griego eclesiástico expresaba el ser convocado a una asamblea de discípulos de Jesús y, en algunos casos, era sinónimo de comunidad eclesial. Con un significado específico, desde los primeros siglos, la palabra ‘sínodo’ se utilizaba para designar las asambleas eclesiales convocadas a diversos niveles para discernir, a la luz de la Palabra de Dios y a la escucha del Espíritu Santo, las cuestiones doctrinales, litúrgicas, canónicas y pastorales que se planteaban. También se mencionaba que el sustantivo sinodalidad se refería a la implicación y participación de todo el Pueblo de Dios en este discernimiento de la voz del Espíritu sobre la vida y la misión de la Iglesia…Leer más (Joseba Kamiruaga Mieza CMF )