Por qué analizar el mundo desde los Derechos Humanos

                Vivimos un mundo lleno de información. La inmediatez de la noticia se valora por encima de la propia noticia y lo que hoy es motivo de atención mañana caerá en el olvido, aunque las causas que provocaron el interés permanezcan.

                 Muchas veces las noticias nos ocultan la información. Muchas veces lo inmediato impide el análisis sereno y profundo, la contextualización precisa para encontrar las claves necesarias de interpretación de los acontecimientos.

                 Hoy el enfoque adecuado para interpretar el mundo, sus conflictos, los procesos históricos que lo cambian y los retos que lo interpelan deben ser los Derechos Humanos. 

                En su contenido,  concepto y desarrollo son la propuesta ética que debe regir las relaciones entre países y personas, en el seno de la sociedad y sus instituciones sean estas formales o informales

              Siendo esto así ningún conflicto puede darse por resuelto sino se tienen en cuenta como elemento fundamental. Ningún disenso puede darse por resuelto si se ignoran los derechos humanos y aún más, si se desprecian categóricamente. La historia nos lo viene demostrando una y otra vez.

               La dignidad humana, la libertad, la igualdad y la solidaridad son los elementos fundamentales que deben estar presentes para legitimar o no las propuestas a futuro e interpretar los sucesos del pasado.

               Los derechos humanos nos permiten visualizar a los y las protagonistas, ocultos y ocultas tras los grandes nombres y los intereses geopolíticos y económicos dándoles el rango de protagonistas.

               Los derechos humanos, son una perspectiva para interpretar el mundo y su complejidad que aporta un compromiso de acción transformadora en aras a superar la injusticia, marginalidad, desigualdad y falta de libertad teniendo en cuenta a las grandes mayorías que soportan en el transcurso de la historia la situaciones más indignas de vida.

               Su carácter universal nos incorpora a la visión global del mundo hermanándonos con los hombres y mujeres que lo habitan, sujetos de derechos igual que nosotros. Cuando estos son violados en cualquier parte del mundo también los nuestros se violan. Nada humano nos es ajeno, nada inhumano nos resulta indiferente.

               Su naturaleza dinámica nos permite transitar por la historia y construir el futuro desde una perspectiva crítica vital que pone por encima de otras consideraciones su vigencia permanente y renovación continua.

               Son también los propios derechos humanos elementos de una necesaria observación crítica. Su origen eurocéncrico su necesaria universalización en armonía con otras concepciones culturales o la muy sana impaciencia por su aplicación e incorporación de nuevos tipos de derechos deben ocuparnos y preocuparnos.

               Observar el mundo desde los derechos humanos no supone la renuncia a nuestros puntos de vista: ideológicos, políticos o religiosos son más bien un refuerzo de estos en la medida en que sean capaces de servir para su aplicación y respeto.

Fernando Armendáriz