La intolerancia ha llegado a la Ultzama

Herriko plaza 
DIARIO DE NOTICIAS

Esperando uno se murió, parte de los vecinos del valle de Ultzama estamos sumidos en una gran indignación y ante la no contestación al requerimiento de una reunión en el sr. obispo de Pamplona, Francisco Pérez, queremos explicar y hacer saber:

La historia viene de antiguo, desde hace ya más de un año, y se inició cuando se produjo el relevo de los tres párrocos que entonces ejercían su pastoral en el valle (tres verdaderas joyas a las que agradecemos su trabajo y dedicación).

A simple vista, el relevo fue realizado de manera muy natural y normal, sin embargo, a partir de este hecho se han prohibido llevar a cabo las celebraciones del perdón, muy arraigadas entre los ultzamarras.

A pesar de ello, habida cuenta del sentir favorable hacia estos actos de un sector mayoritario de fieles, y bajo la dirección de uno de los párrocos que fueron relevados, se llevó a cabo una celebración del perdón generando una reacción inaudita en el nuevo equipo de párrocos del valle; éstos, una vez ya comenzado el acto, irrumpieron en el mismo de manera prepotente e inhumana impidiendo el acto y advirtiendo simultáneamente de la prohibición de nuevas confesiones comunitarias en el valle.

 

La pasada Semana Santa, este mismo párroco ha sido amonestado y descalificado de malas maneras, como siempre, ya que en las eucaristías que ha celebrado los cinco domingos de Cuaresma realizaba un acto de perdón aun cuando en la introducción al mismo advertía con claridad que no se trataba del sacramento de la confesión.

Esta descalificación estaba amparada en informaciones sesgadas y no ciertas por parte de los informadores.

Ante estos hechos, los abajo firmantes queremos dar a conocer que:

1- Denunciamos las formas, maneras y el control irrespetuoso e improcedente con la actividad de servicio que sigue manteniendo el antiguo párroco, que es del agrado de muchos vecinos.

2- Pedimos respeto y consideración a la trayectoria y pastoral ejercida por el mismo párroco durante más de 45 años, primero en Larrainzar e Iraizotz y luego en todo el valle. No es admisible denostar su pastoral después de tantos años de buen hacer sin recibir ninguna objeción a su trabajo y dedicación.

3- Es claro y notorio que hay una división en la actual parroquia de la Ultzama con dos formas o maneras de entender la iglesia, que merecen ambas su respeto a la libre elección de las mismas.

4- Sentimos indignación y pena por las inadecuadas amonestaciones que recibe, ya que las supuestas denuncias carecen de fundamentos verídicos.

Por todo esto, pensamos que ante el injusto agravio que está recibiendo este párroco, es necesario, en primer lugar, una disculpa por parte de quien está ejerciendo esta humillación y, en segundo lugar, que le dejen poner en práctica su pastoral como lo ha hecho siempre.

Y para finalizar, por medio de esta nota, queremos mostrar nuestro apoyo a la persona más afectada en este asunto, rogándole que no cambie nunca. ¡Ánimo!

* Firman este artículo Cristina Balda, Juana Barberena, María Concepción Osácar, José María Goñi, María Josefa Berasain y 709 personas más.