En las últimas semanas se han publicado en la prensa local varias aportaciones sobre el conflicto generado por la decisión del Arzobispado de registrar a su nombre bienes eclesiales locales.
La primera aportación es un interesante y matizado escrito de Pedro Iturriarte y Joseba Susperri, titulado "El arzobispado y la Plataforma de ayuntamientos", en que ponen de manifiesto las contradicciones de unos y otros.
A este artículo le siguieron dos respuestas, una de José Javier Jaurrieta, alcalde de Unzué, titulado "La inmatriculación de los bienes públicos por el Arzobispado", y otra, "Inmatriculación y Constitución", de Josefa Goñi.