Carta Abierta a Monseñor Ignacio Munilla, Obispo

Redes Cristianas

Hay silencios que rezan y palabras que, aun pronunciadas en nombre de Dios, suenan a destiempo. Esta carta nace de uno de esos desajustes: de la inquietud que provoca ver a pastores abandonar el cayado para empuñar la consigna, y hacerlo, además, en contradicción con el espíritu del Evangelio que dicen custodiar.

Muchos recordamos aún la estampa de su toma de posesión como obispo de Orihuela-Alicante. Como marcaba la tradición, entró usted en la ciudad montado en un sencillo asno, cruzando sus puertas con un gesto cargado de simbolismo evangélico. Aquel animal humilde, ajeno al poder y a la ostentación, remitía inevitablemente al Jesús que entra en Jerusalén sin escoltas ni armaduras.

No fue solo el cumplimiento de un rito antiguo; fue también —o así quisimos entenderlo muchos— una declaración silenciosa de cercanía, de sobriedad y de solidaridad con los pobres. Por eso hoy sorprende, y duele, el contraste entre aquella imagen inaugural y algunas de sus declaraciones recientes sobre las personas migrantes… Leer más (Antonio Amorós Sánchez)