Religión Digital.- La historia se repite. Como casi siempre, los «partidos» (cordadas) en la Iglesia están activos y se consolidan dos bloques. Uno, liderado por el partido romano o curial, que aglutina a los curiales. Al final, los italianos Sodano, Re y Bertone, enfrentado a muerte durante el papado de Ratzinger, se vuelven a unir. Para seguir controlando la Curia y, por lo tanto, el Gobierno de la Iglesia.
Por el otro, lado el bloque de los «pastoralistas». Este último bloque, capitaneado por los americanos y los alemanes, cobra cada vez mayor protagonismo. Y no agacha la cabeza ante la Curia. Entre otras cosas, porque la Curia está absolutamente desacreditada, después del Vatileaks y de todo lo que ha pasado.