La Iglesia eligió a sus víctimas. El Papa las escuchó. Y todos tan contentos.

Religión Digital

Cuando el Papa dice que los abusos son «una llaga abierta» y al mismo tiempo la Iglesia elige a quién entra en la reunión y a quién se queda en la puerta, no estás viendo hipocresía accidental. Estás viendo el sistema funcionando exactamente como está diseñado. La psicología social lo llama hipocresía organizada. Sirve para mantener el estatus, callar las conciencias y que todo siga igual. Esta semana, en Madrid, lo hemos visto en directo.

Imagina cualquier grupo humano medianamente serio: una gran empresa, una comunidad educativa, una orden religiosa. Todos tienen un «Código oficial»: lo que dicen que hay que hacer, el ideal, las reglas escritas.

Pero luego está la «norma real», la que se usa en el día a día. Esa no está escrita, pero todo el mundo la conoce. Y siempre es más cómoda y menos exigente que la oficial… Leer más (Ramón Fandos)