Volver a la Iglesia sencilla de Jesús

REBELIÓN y liberación

Nuestra tarea no es ser fieles a una figura de Iglesia y un estilo de cristianismo desarrollados en otros tiempos y para otra cultura. Lo que nos ha de preocupar es hacer posible hoy el nacimiento humilde de una Iglesia, capaz de actualizar en la sociedad moderna el espíritu y el proyecto de Jesús.

El evangelio de Jesús es prácticamente desconocido por la mayoría de la gente. En la conciencia de muchos lo que queda es un mundo confuso de ideas religiosas captadas infantilmente durante la niñez, vividas luego de manera poco consciente y sin fuerza para tomar una decisión sobre la orientación de la propia vida. Incluso bastantes cristianos no sospechan la fuerza sanadora, el estímulo y el potencial de esperanza que se encierra en Jesús para enfrentarse a la aventura de la vida y al misterio de la muerte.

Ser cristiano es básicamente seguir a Jesucristo, identificándonos con su proyecto de vida más digna y justa para todos, y descubriendo en él a Dios acompañándonos hacia la salvación definitiva. Lo que sucede es que, muchas veces, se vive la religión cristiana de una manera distorsionada que hace olvidar la experiencia del seguimiento a Jesús. Con frecuencia, se inicia a los sacramentos, pero se descuida la iniciación al Evangelio; se alimenta la dimensión doctrinal de la fe, pero se olvida la adhesión vital a Jesús; se inculca la moral sistemática, pero no se enseña a vivir según el estilo de vida de Jesús… Leer más (José Antonio Pagola)