Las mujeres llaman a las puertas de la Sixtina, donde se encierran en cónclave los herederos de Ottaviani

Religión Digital

Desde una colina cercana, un grupo de mujeres de la WOC les recuerdan con una fumata rosa que les vayan haciendo sitio en la Sixtina. Es su particular intra mulieres
Una farola acoge una pegatina reivindicativa sobre la apertura del papado a la mujer. Ni en las más enconadas diatribas conciliares ninguno de los cardenales que hacían historia -y muchos menos Ottaviani- se hubiesen imaginado semejante afiche a unos metros de donde aposentaban sus reales
La Iglesia es mujer, y por la vía que lleva un apellido como el del cardenal de la inmutabilidad discurre el futuro de la Iglesia que ya no quiere no sólo regresar al pasado, sino ni siquiera retroceder una década… Leer más (José Lorenzo)