ATRIO
Ya hemos publicado noticias, incluso testimonio autobiografico de Enrique aquí. Pero tal vez faltaba una interpretación teológica como la que presenta Juanjo Tamayo. Sin canonizar a nadie, pero Enrique sí que era para muchos un referente profético que nos interpelaba. AD.
“El espíritu del Señor está sobre mí, porque me ha ungido para anunciar a los pobres la Buena Noticia, me ha enviado a proclamar la liberación de los cautivos y la vista a los ciegos, para dar la libertad a los oprimidos y proclamar un año de gracia del Señor”.
Este texto, del profeta Isaías, que Jesús hizo suyo al comienzo de su ministerio público en la sinagoga de Nazaret, fue el programa de Enrique de Castro, el “cura rojo” de la Parroquia de San Carlos Borromeo de Entrevías, que tuvo como referente de la opción por las personas y los colectivos empobrecidos al padre José María Llanos en el Pozo del Tío Raimundo y que fue su más fiel continuador. Un programa que, veinticinco siglos después de su proclamación, suena a revolucionario y que Enrique de Castro hizo realidad durante medio siglo de manera ininterrumpida en la mejor tradición ética de las religiones y en el espíritu utópico-profético del cristianismo. Creo que leerlo de nuevo y aplicárselo a Enrique es la mejor despedida a mi entrañable amigo, que nos ha dejado en Madrid recién cumplidos los 80 años… Leer más (Juan José Tamayo)