Redes Cristianas
El mundo está en ebullición, más acelerado –si cabe– que siempre. Solo la inconsciencia o la resignación podrían justificar la indiferencia ante la situación humana y planetaria que estamos atravesando. Porque resulta casi imposible reposar en estos días una mirada complaciente sobre cualquier rincón del planeta sin que el sobresalto o la sorpresa lleguen a despertar nuestra inquietud.
Existe una forma amable, sin levantar grandes tormentas, de expresar lo que estamos viendo. Y mucha gente, es verdad, prefiere un relato sin alarmismos que puedan bloquear futuras soluciones. Como alecciona la historia de la evolución, la presencia de elementos nuevos que se solapan con los antiguos siempre ha sido inagotable fuente de tensiones que suelen acabar en conflictos y divisiones sociales y políticas. ¡Y ahora los desequilibrios llegan gravemente hasta el mismo planeta!… Leer más (Michael Lövy y otros, y todo el equipo de EXODO)