El futuro depende ahora de nosotros

ATRIO

La COP26 en Glasgow decepcionó en el punto central: en el consenso sobre la mitigación del calentamiento global, pues todavía admitió el uso del carbón, aunque para ser abolido gradualmente como fuente energética. Pero tuvo el mérito que nunca habían tenido las sesiones de las 25 COPs anteriores. Esta vez, sin excepción, se admitió la existencia antropogénica de los disturbios climáticos. Se han producido eventos extremos, la irrupción del metano, debido al deshielo del permafrost y de los cascos polares, 20 veces más dañino que el CO2, la erosión creciente de la biodiversidad, la gama de virus como el de la Covid-19, la Sobrecarga de la Tierra (Earth Overhoot) que nos llena de temor cada año, pues el consumo actual necesita más de una Tierra y media (1,75), lo que impide su biocapacidad y la superación de algunas de las Nueve Barreras Planetarias (9 Planetarian Bounderies) que pueden poner en peligro nuestro ensayo civilizatorio. Tdo ello ha duplicado los negacionistas, que preferían defender sus fortunas y su capital antes que la vida del planeta y nuestro futuro común… Leer más (Leonardo Boff)