El Gobierno Vasco pide abrir un debate sobre la clase de Religión

Uno de cada cuatro centros vascos no imparte la materia porque no hay peticiones. La asignatura de Religión también está en crisis. Y eso que los colegios públicos, en virtud de los acuerdos que España firmó con la Santa Sede hace más de tres décadas, están obligados a dar clases de esta materia sólo uno de los alumnos quiera cursarla. Pero en 78 centros vascos, ni eso: en el 23,5% de las 332 escuelas de la red pública de Euskadi ya no se imparten enseñanzas sobre la fe católica porque ningún padre lo ha pedido.

La sangría lleva años consumándose. La cuestión es que esta tendencia va a más. Según datos facilitados por la Consejería de Educación del Gobierno Vasco, otros 84 centros públicos (lo que supone otro 25% del total) únicamente imparten Religión en Primaria, pero no en Infantil. Es decir, a medida que transcurran los años y los pequeños vayan pasando de curso -siempre que sus padres mantengan el criterio de ignorar esta asignatura- la demanda seguirá menguando.