Del botellín al botellón

Atrio

  En el diario El País de hoy leemos: “A cada zancada de los agentes en la arena, decenas de jóvenes cargados con cervezas abren el paso como aguas egipcias ante el profeta. En la Barceloneta, al igual que en la leyenda bíblica, en la noche de ayer los chavales no tardaron ni cinco minutos en volver a invadir el arenal en cuanto la policía se dio la vuelta.
Los argumentos de los que se saltaron la norma en el primer fin de semana de prohibición discurrían entre la ignorancia (“primera noticia; no tenía ni idea”) a la rebeldía (“si no hay discotecas, ¿dónde bebemos?”). Con todo, el número que se concentró para beber en la playa de la Barceloneta fue menor al que se acostumbra a ver en un fin de semana normal, coincidieron los más asiduos. Leer más… (Carlos Díaz)