Crispación endémica. Deontología política

La crispación es rasgo sobresaliente de la sociedad española, siempre tan convulsa y bullanguera. Cuesta creerlo, pues, siendo el nuestro un país de climatología tolerable, sin inviernos gélidos ni veranos tórridos, con primaveras deliciosas y otoños de ensueño, y, aunque no rico, sí de recursos suficientes para llevar una vida sin austeridades oprimentes, uno no ve razones objetivas para que los españoles tengamos que estar siempre tan encabronados y enfrentados. Leer más… ( Ramón Hernández Martín)