(José Manuel Vidal).- ‘Veni, vidi, vici’. El Papa Francisco pasó menos de 24 horas en Fátima, pero consiguió, con creces, todos los objetivos que se había propuesto, para esta visita a un santuario anclado en la mentalidad popular y en la historia reciente del papado romano. No es fácil cambiar el simbolismo de un icono utilizado, en numerosas ocasiones, como azote apocalíptico de todas las cruzadas rigoristas contra el comunismo y contra los pecadores, amenazados con el infierno eterno. Leer mas….