Domingo 2º de Cuaresma – Fray Marcos

El AT quedó superado por Jesús

(Gn 22,1-18) Por no haberte reservado tu hijo único, te bendeciré…

(Rom 8,31-34) Si Dios está con nosotros, ¿quién estará contra nosotros?

(Mc 9,1-9) Este es mi hijo amado; escuchadle a él solo.

El AT quedó superado por Jesús. Lo malo es que nos identificamos más con el Dios del AT que con el de Jesús.

En los tres ciclos litúrgicos leemos, el segundo domingo de cuaresma, el relato de la transfiguración. Hoy leemos el de Mc, que es el más breve, aunque hay muy pocas diferencias con los demás sinópticos. Lo difícil para nosotros es dar sentido a este relato. Marcos coloca este episodio entre el primer anuncio de la pasión y el segundo. Parece que hay una intención clara de contrarrestar ese lenguaje duro y difícil de la cruz.

Es muy complicado entender el significado de este relato. Para mí, es inaceptable que Jesús se dedicara hacer una puesta en escena particular. Mucho menos que tratara de dar un caramelo a los más íntimos para ayudarles a soportar el trago de la cruz (cosa que no consiguió). Con ello estaría fomentando lo que tanto critica Mc en todo su evangelio: El poner como objetivo último la gloria; aceptar que lo verdaderamente importante es el triunfo personal, aunque sea a través de la cruz.

La estructura del relato a base de símbolos del AT nos advierte de que no se trata de un hecho histórico, sino de una teofanía. No quiere decir que Dios en un momento determinado realice un espectáculo de luz y sonido. Son solo experiencias subjetivas que, en un momento determinado, atestiguan la presencia de lo divino en un individuo concreto. La presencia de lo divino es constante en toda la realidad creada, pero el hombre puede descubrir esa cercanía y vivirla de una manera experimental en un momento determinado de su vida.

A Dios nunca podemos acceder por los sentidos. Si en esa experiencia se dan percepciones aparentemente sensoriales, se trata de fenómenos paranormales o sicológicos. Dios está en cada ser acomodándose a lo que es como criatura, no cambiando o violentando nada de ese ser. Es más, la llegada a la existencia de todo ser, es la consecuencia de la presencia divina en él. Esto no quiere decir que la experiencia de Dios no sea real. Quiere decir que Dios no está nunca en el fenómeno, sino en el noúmeno. “Si te encuentras al Buda, mátalo”.

Jesús, plenamente humano, tuvo que luchar en la vida por descubrir su ser. El relato de hoy quiere decir que, aún siendo hombre, había en él algo de divino. Seguramente se trate de un relato pascual que, en un momento determinado, se consideró oportuno retrotraer a la vida de Jesús. En los relatos pascuales se insiste en que ese Jesús Vivo es el mismo que anduvo con ellos por las tierras de Galilea. En la trasfiguración se dice lo mismo, pero desde el punto de vista contrario. El Jesús que vive con ellos es el mismo Cristo glorificado.

La manera de construir el relato quiere demostrar que lo que descubrieron de Jesús después de su muerte ya estaba en él durante su vida, solo que no fueron capaces de apreciarlo. Jesús fue siempre lo que se quiere contar en este relato, antes de la muerte y después de ella. Lo que hay de divino en Jesús está en su humanidad, no añadido a ella en un momento determinado. Este mensaje es muy importante a la hora de superar visiones demasiado maniqueas de Jesús con el fin de manifestar de manera apodíctica su divinidad.

Pedro, Santiago y Juan, los únicos a los que Jesús cambió el nombre. Era buena gente, pero un poco duros de mollera. Necesitaron clases de apoyo para poder llegar al nivel de comprensión de los demás. Los tres acompañan a Jesús en el huerto. Los tres son testigos de la resurrección de la hija de Jairo. Pedro acaba de decir a Jesús que de pasión y muerte, ni hablar. Santiago y Juan van a pedir a Jesús, en el capítulo siguiente, que quieren ser los primeros en su reino. Los tres demuestran que no entendieron el mensaje de su Maestro.

La montaña alta, la nube, la luz, la voz, el miedo, son todos elementos que aparecen en las teofanías del AT. El monte es una clara referencia al Sinaí. La nube fue signo de que Dios les acompañaba, sobre todo en el desierto. La nube trae agua, sombra, vida. Los vestidos blancos son signo de la divinidad. El hecho de que todos sean símbolos no disminuye en nada la profundidad del mensaje que nos quieren transmitir, al contrario, el  lenguaje bíblico asegura la comprensión de los destinatarios, que eran todos judíos.

Moisés y Elías, además de ser los testigos de grandes teofanías, representan todo el AT, la Ley y los profetas. Me pregunto cómo supieron que se trataba de esos dos personajes. También me gustaría saber en qué lengua hablaban. Está claro que lo que se intenta es manifestar el traspaso del testigo a Jesús. Hasta ahora, La Ley y los profetas eran la clave para descubrir la voluntad de Dios. Desde ahora, la clave de acceso a Dios será Jesús.

¡Qué bien se está aquí! Para Pedro era mucho mejor lo que estaba viendo y disfrutando que la pasión y muerte, que les había anunciado unos versículos antes Jesús para dentro de muy poco. Cuando les anuncia por primera vez la pasión, Pedro había dicho a Jesús: ¡Ni hablar! Ahora se encuentra a sus anchas. El mismo afán de gloria que a todos nos acecha.

Vamos a hacer tres chozas. Pedro está en la “gloria”, y pretende retener el momento. Pedro, diciendo lo que piensa, manifestando su falta total de comprensión del mensaje de Jesús. Les ha costado subir pero ahora no quieren bajar, porque se habían acercado a Jesús con buena voluntad pero sin descartar la posibilidad de medrar. Al poner al mismo nivel a los tres personajes, Pedro niega la originalidad de Jesús. No acepta que la Ley y los profetas han cumplido su papel y están ya superados. La voz corrige esta visión de Pedro.

¡Escuchadlo! En griego, “akouete autou” significa escuchadle a él solo. A Moisés y Elías los habéis escuchado hasta ahora. Llega el momento de escucharle a él solo. El AT es el mayor obstáculo para escuchar a Jesús. Hoy lo son los prejuicios que nos han inculcado sobre Jesús. Escuchar es la actitud del discípulo. En el Éxodo escuchar a Dios no es aprender de Él, sino obedecerle. La Palabra que escuchamos nos compromete y nos arranca de nosotros mismos.

No contéis a nadie… Es la referencia más clara a la experiencia pascual. No tiene sentido hablar de lo que ellos ni estaban buscando ni habían descubierto. No sólo no contaron nada, sino que a ellos mismos se les olvidó. En el capítulo siguiente nos narra Mc la petición de los primeros puestos por parte de Santiago y Juan. Pedro termina negándolo ante una criada. Hechos que hubieran sido impensables después de una experiencia como la transfiguración.

Lo importante no es que Jesús sea el Hijo amado. Lo determinante es que cada uno de nosotros somos el hijo amado, como si fuéramos únicos. Dios nos está comunicando en cada instante su misma Vida y habla en lo hondo de nuestro ser en todo momento. Esa voz es la que tenemos que escuchar. No tenemos que aceptar la cruz como camino para la gloria. No llegamos a la vida a través de la muerte. En la “muerte” está ya la Vida.

Con relación al AT tenemos un mensaje muy claro en el relato de hoy: Hay que escuchar a Jesús para poder comprender La Ley y Los Profetas, no al revés. Seguimos demasiado apegados al Dios del AT. El mensaje de Jesús nos viene demasiado grande. Como Pedro, lo más que nos hemos atrevido a hacer es ponerlo al mismo nivel que la Ley y Los Profetas.

 

Meditación

En Mc, Jesús nos habla con sus hechos.

El mayor atractivo de Jesús es su coherencia.

En él, lo que pensaba, lo que decía y lo que hacía era todo uno.

Esa autenticidad es la clave de un verdadero ser humano.

Jesús era verdad, le miraras por donde le miraras.

Ahí tenemos el modelo de la divinidad.

 


Garizumako 2º igandea / Domingo 2º de Cuaresma – José A. Pagola

-B (Markos 9,2-10)

Evangelio del 25 /Feb /2018

por Coordinador – Mario González Jurado

ASKATU EBANJELIOAREN INDARRA

«Jesusen Antzaldatzearen» kontakizun hau oso herrikoi izan zen hasieratik beretik beraren jarraitzailean artean. Ez da pasadizo bat gehiago. Eszena, sinbolo-izaerako baliabidez berregina, handiosa da. Moisesekin eta Eliasekin hizketan ari dela, aurpegi dirdaitsuz aurkeztu dute Jesus ebanjelariek.

Mendi-gailurrera lagundu dioten hiru ikasleak txunditurik gelditu dira. Zer pentsa ez dakitela. Handiegia da Jesus inguratzen duen misterio hori. Beldurrez zeudela dio Markosek.

Era bitxian amaitu da eszena: «Estali zituen hodei bat eratu zen eta ahots bat atera hodeitik: Hau da ene Seme maitea. Entzuiozue». Jesusen deia entzutetik sortu zen beraren mugimendua. Beraren Hitza, geroago lau idazki laburretan bildua, beste jarraitzaile batzuk eraginez joan zen. Jesusen Ebanjelioa entzutetik bizi da Eliza.

Jesusen mezu honek oztopo handirekin egiten du gaur topo, gure aldiko gizon-emakumeengana iristeko. Praktika erlijiosoa alde batera uztearekin, jende askok utzi dio betiko haren Hitza entzuteari. Jada ez dute entzungo Jesusez hitz egiten, kasu bakanen batean edo era zabarrean ez bada.

Kristau-elkarteetara hurbiltzen direnek berek ere ezin estimatu dute erraz Jesusen Hitza. Haren mezua beste jarduera, ohitura eta irakaspen batzuen artean galdurik gertatzen da. Nekez atzeman daiteke haren funtsezko garrantzia. Jesusen espirituaren araberako ez diren hizkerek eta iruzkinek blokeatzen dute batzuetan Ebanjelioaren indar askatzailea.

Halaz guztiz, gaur egun ere, kristauok gizarteari eskaintzen ahal diogun funtsezko gauza bakarra, Jesusek hots egindako Berri Ona da eta Jainkoaren erreinuaz hark agertu duen egitasmo gizatargarria. Ezin jarraitu dugu beraren Hitzaren indar gizatargarria galgatzen, frenatzen.

Geure elkarteetan garbi, bizi eta ugari korriarazi behar dugu. Iritsi dadila jendearen sukalderaino, ezagutu ahal dezatela beren bizitzarentzat zentzu berri bat bilatzen dutenek, ezagutu ahal dezatela esperantzarik gabe bizi direnek.

Ebanjelioa lagunartean irakurtzen ikasi behar dugu. Ebanjelioaren kontakizunak familiar bihurtzen saiatu behar dugu. Jesusen Berri Onarekin zuzeneko harremanak izan behar ditugu eta ondo-ondokoak. Honetan erabili behar dugu geure energia. Horrela hasiko da gaur Elizak behar duen eraberritzea.

Eliz erakundea mendetan izan duen erakartzeko indarra galtzen ari den honetan, Jesusek, Jainkoaren Seme maiteak, egiaren eta biziaren bila dabiltzanentzat duen erakartzeko indarra aurkitu behar dugu. Urte gutxi barru, konturako gara dena ari zaigula bultzaka, kristautasunaren erdigunean Jesusen Berri Ona leialtasun handiagoz jartzera.

José Antonio Pagola
Itzultzailea: Dionisio Amundarain

 

LIBERAR LA FUERZA DEL EVANGELIO

-B (Markos 9,2-10)

Evangelio del 25 /Feb /2018

Este relato de la «transfiguración de Jesús» fue desde el comienzo muy popular entre sus seguidores. No es un episodio más. La escena, recreada con diversos recursos de carácter simbólico, es grandiosa. Los evangelistas presentan a Jesús con el rostro resplandeciente mientras conversa con Moisés y Elías.

Los tres discípulos que lo han acompañado hasta la cumbre de la montaña quedan sobrecogidos. No saben qué pensar de todo aquello. El misterio que envuelve a Jesús es demasiado grande. Marcos dice que estaban asustados.

La escena culmina de forma extraña: «Se formó una nube que los cubrió y salió de la nube una voz: Este es mi Hijo amado; escuchadlo». El movimiento de Jesús nació escuchando su llamada. Su Palabra, recogida más tarde en cuatro pequeños escritos, fue engendrando nuevos seguidores. La Iglesia vive escuchando su Evangelio.

Este mensaje de Jesús encuentra hoy muchos obstáculos para llegar hasta los hombres y mujeres de nuestro tiempo. Al abandonar la práctica religiosa, muchos han dejado de escucharlo para siempre. Ya no oirán hablar de Jesús si no es de forma casual o distraída.

Tampoco quienes se acercan a las comunidades cristianas pueden apreciar fácilmente la Palabra de Jesús. Su mensaje se pierde entre otras prácticas, costumbres y doctrinas. Es difícil captar su importancia decisiva. La fuerza liberadora de su Evangelio queda a veces bloqueada por lenguajes y comentarios ajenos a su espíritu.

Sin embargo, también hoy lo único decisivo que puede ofrecer la Iglesia a la sociedad moderna es la Buena Noticia proclamada por Jesús y su proyecto humanizador del reino de Dios. No podemos seguir reteniendo la fuerza humanizadora de su Palabra.

Hemos de hacer que corra limpia, viva y abundante por nuestras comunidades. Que llegue hasta los hogares, que la puedan conocer quienes buscan un sentido nuevo a sus vidas, que la puedan escuchar quienes viven sin esperanza.

Hemos de aprender a leer juntos el Evangelio. Familiarizarnos con los relatos evangélicos. Ponernos en contacto directo e inmediato con la Buena Noticia de Jesús. En esto hemos de gastar las energías. De aquí empezará la renovación que necesita hoy la Iglesia.

Cuando la institución eclesiástica va perdiendo el poder de atracción que ha tenido durante siglos, hemos de descubrir la atracción que tiene Jesús, el Hijo amado de Dios, para quienes buscan verdad y vida. Dentro de pocos años nos daremos cuenta de que todo nos está empujando a poner con más fidelidad su Buena Noticia en el centro del cristianismo.

José Antonio Pagola

 

 

Domingo 2º de Cuaresma 15 de febrero de 2018 – Koinonia

Gn 22,1-2.9a.10-13.15-18: El sacrificio de nuestro padre Abrahán
Salmo 115: Caminaré en presencia del Señor, en el país de la vida
Rom 8,31b-34: Dios no perdonó a su propio Hijo
Mc 9,2-10: Este es mi Hijo muy amado

Éste es mi Hijo amado

En aquel tiempo, Jesús se llevó a Pedro, a Santiago y a Juan, subió con ellos solos a una montaña alta, y se transfiguró delante de ellos. Sus vestidos se volvieron de un blanco deslumbrador, como no puede dejarlos ningún batanero del mundo. Se les aparecieron Elías y Moisés, conversando con Jesús. Entonces Pedro tomó la palabra y le dijo a Jesús: «Maestro, ¡qué bien se está aquí! Vamos a hacer tres tiendas, una para ti, otra para Moisés y otra para Elías.» Estaban asustados, y no sabía lo que decía. Se formó una nube que los cubrió, y salió una voz de la nube: «Éste es mi Hijo amado; escuchadlo.» De pronto, al mirar alrededor, no vieron a nadie más que a Jesús, solo con ellos.

Cuando bajaban de la montaña, Jesús les mandó: «No contéis a nadie lo que habéis visto, hasta que el Hijo del hombre resucite de entre los muertos.» Esto se les quedó grabado, y discutían qué querría decir aquello de «resucitar de entre los muertos».

COMENTARIO A LOS TEXTOS BÍBLICOS:

Después del anuncio de la pasión y del llamado al seguimiento, Marcos introduce el relato de la transfiguración (Mc 9,2-8). Algo así como una “Pascua anticipada”, junto a una crucifixión igualmente “anticipada”. Después viene la discusión sobre la resurrección y el retorno de Elías (Mc 9,9-13) y la historia de la sanación del niño mudo (Mc 9,14-29). Según Xavier Pikaza, los tres relatos tejen un tríptico eclesial que vincula la experiencia de oración, la fe sanadora y el anuncio de la pasión y la resurrección. Así la experiencia pascual (transfiguración) está unida a la acción liberadora.

Veamos en primer lugar la fuerza simbólica del relato, y después “ataremos cabos” para resaltar el mensaje para nuestro HOY:

“Seis días” que evocan los “seis días” de la creación, o los “seis años” de trabajo antes del “año sabático”. Es pues, tiempo productivo, de siembra, de actividad, de preparación. En este ambiente sucede la transfiguración. Pudiéramos decir que la transfiguración pertenece a “otro tiempo”, que irrumpe en el “tiempo ordinario”, con el fin de producir un contraste, un desequilibrio, un llamado de atención, una corrección.

“Tres discípulos”: Pedro, Santiago y Juan, en representación de la comunidad discipular conducida por Jesús. La humanidad masculina en camino al encuentro transformador con la divinidad. Quizá por ello más necesitada de la corrección que va a desarrollarse en lo alto del monte.

“Vestidos resplandecientes” para resaltar la transformación, en donde el resplandor y la blancura expresan la profundidad y la integridad del cambio operado. Las primeras comunidades cristianas usaron vestidos blancos recién lavados para simbolizar la nueva vida que se proponían vivir. Los vestidos exteriores son expresión de los profundos cambios en el interior de las personas.

“Tres seres resplandecientes”: Jesús, Moisés y Elías, en representación de la “comunidad celestial” en comunión. También masculina. Quizá por ello, el encuentro de las dos comunidades sólo suman “seis”. La plenitud del “siete” tendrá lugar mediante la inclusión de la comunidad femenina.

“Tres tiendas”, simbolismo del éxodo y del Dios del éxodo, experiencia tribal originaria y fundacional de Israel. El tiempo de las tiendas es también tiempo de alianza tribal, de solidaridad, de igualdad. En la fiesta de las tiendas sukkot cada familia hacía una choza y habitaba en ella, recordando la salida de Egipto.

Tenemos un énfasis en el simbolismo trinitario: 3 seres celestiales (Jesús, Moisés, Elías), 3 discípulos (Pedro, Juan, Santiago), 3 chozas (éxodo); tres veces tres junto con la gloria de Dios. Tres significa comunidad, perfección, plenitud. Es la propuesta comunitaria de Dios para la humanidad a partir del mismo ser trinitario de Dios. Es el proyecto a construir una vez que se regrese a la llanura.

“Nube”, para los pueblos del desierto significa sombra, lluvia, vida, alegría, bendición. Por eso, siempre está relacionada con Dios. Es un signo visible de la presencia y la compañía gratificante de Dios. Así lo fue durante la travesía del pueblo por el desierto, Dios caminaba delante de él señalando el camino. La voz y la nube van junto al pueblo, cuando este decide construir el proyecto de Dios.

“Subir el monte alto”: evocando Horeb-Sión, lugar donde Moisés y Elías se vieron “cara-a-cara” con Dios. Epifanía que revela el proyecto de Dios y que da fuerza y sabiduría para llevarlo a cabo. Ascenso humanizador, en cuanto capacidad y decisión para realizar lo revelado por Dios.

“Descender del monte”: a la llanura, para el encuentro y la transformación humana y social. En el descenso, quienes experimentaron la resurrección, discuten sobre la “resurrección de los muertos”. El monte está relacionado con la resurrección y la llanura con la muerte. Evocación de los orígenes de Israel en las montañas tribales en contraste con las llanuras tributarias e idolátricas. Producir tal contraste es la tarea permanente de quienes “descienden del monte”. De ahí el imperativo a descender.

En el camino a Jerusalén era necesaria la transfiguración. Galilea había mostrado el “éxito” del reino de Dios. La comunidad discipular identificó allí la realización de los tiempos mesiánicos relacionados con los milagros de Jesús y con las multitudes necesitadas. La expectativa judía de un Mesías liberador de la opresión romana estaba siendo respondida. La comunidad discipular aún no salía de estos moldes mesiánicos. Cuando Jesús anuncia su pasión y crucifixión, hay alarma y desconcierto. No se entiende un mesianismo que pase por la cruz. Para “corregir” esta situación vivida por la comunidad post-pascual de Marcos, el relato introduce la transfiguración.

No sabemos cuál sea el contenido materialmente histórico de este relato teológico, ni es importante conocerlo; este relato, como todo el evangelio, no está escrito tanto “para que sepamos” un dato material de la vida de Jesús, sino “para que creamos”, para alimentar nuestra fe subrayando un aspecto de una verdad salvífica (no una verdad física). Para comunicarnos un mensaje espiritual (una verdad profunda), sin que importe la veracidad fáctica del hecho que sirve de símbolo-vehículo para la transmisión de ese mensaje (o sea, aunque como verdad superficial no fuera cierto tal hecho).

Lo que en el sentido profundo se trasmite en el texto es una vivencia fundamental para toda persona humana, que lo fue sin duda también para Jesús: la necesidad de transcender la superficie de las cosas para captar su sentido profundo. En un momento privilegiado de gracia, los discípulos pudieron acceder a una visión más honda de lo que significaba aquél Jesús humilde que les acompañaba “como uno de tantos”. Y eso les dio ánimos y les fortaleció para continuar la “subida a Jerusalén”.

La fe es la que opera esa “transfiguración”; por ella la vida real, tantas veces chata y sin relieve, rutinaria o hasta decepcionante, se “trasfigura”, mostrándonos sus riquezas de sentido, su trasfondo de dimensiones transcendentes, hasta hacernos experimentar incluso que “todo es gracia”, como dijo Bernanos. Ante esa visión transfigurada de la realidad, uno se extasía, sentimos el deseo de detener el tiempo para contemplar y saborear… Pero esos momentos privilegiados, transfigurados, son excepciones; a lo largo del camino hacia Jerusalén hay pocos montes Tabor…

La fe es la que debe suplir y hacer posible en el fondo del corazón la fuerza para subir al monte Tabor, incluso cuando podamos estar más cerca del otro monte, el Calvario… La fe nos puede dar “una visión contemplativa de la realidad”, una visión mayor, penetrante, transfiguradora, anticipadamente escatológica incluso.

Este poema de Casaldáliga que les ofrecemos parece expresar algo semejante.

«Vi un cielo nuevo y una tierra nueva»
Entonces veré el sol con ojos nuevos
y la noche y su aldea reunida;
la garza blanca y sus ocultos huevos,
la piel del río y su secreta vida.

Veré el alma gemela de cada hombre
en la entera verdad de su querencia;
y cada cosa en su primero nombre
y cada nombre en su lograda esencia.

Confluyendo en la paz de Tu mirada,
veré, por fin, la cierta encrucijada
de todos los caminos de la Historia

y el reverso de fiesta de la muerte.
Y saciaré mis ojos en Tu gloria,
para ya siempre más ver, verme y verte.

El evangelio de hoy es dramatizado en el capítulo 68 de la serie «Un tal Jesús», de los hnos. López Vigil. El guión y su comentario pueden ser tomados de aquí:  http://www.untaljesus.net/texesp.php?id=1300068 Puede ser escuchado aquí:  http://www.untaljesus.net/audios/cap68b.mp3

 

El mejor cine espiritual que llegará a las pantallas este año

Migrantes, libertad, dolor, personajes bíblicos, el conflicto árabe-israelí…

(Peio Sánchez).- Ofrecemos el cine espiritual que viene durante el próximo año: 12 meses, 12 películas.

1) El instante más oscuro (2017, Reino Unido) de Joe Wright. Ya en el mes de enero se estrenará este film sobre Winston Churchill es el primer ministro británico en el momento en que las tropas nazis amenazan con una invasión a Inglaterra. La opción es retirarse y negociar con el enemigo o luchar por la liberación. La decisión se fragua entre los pasillos del parlamento, la vida cotidiana y un sorprendente viaje en el metro. El sentido del sacrificio por el valor de la libertad implicaba un compromiso de raíces espirituales de un pueblo.

2) Marea Humana (Human Flow, 2017, Alemania) de Ai Weiwei. En abril se estrenará este documental sobre la crisis global de refugiados de la mano del artista y activista chino Ai Weiwei. Filmado en 23 países, ofrece una impresionante cantidad de testigos y un impulso ético implacable. Más de 65 millones de migrantes que huyen del hambre, del cambio climático y de la guerra en sus países de origen hacen de este documental una llamada sincera a la empatía y en la alianza de la humanidad.

3) María Magdalena (2018, Reino Unido) de Garth Davis. El director de Lion (2016) entra en el cine bíblico en el personaje de María de Magdala. Una mujer en camino de transformación que se encuentra con el movimiento de Jesús que se convertirá en su nuevo hogar. Filmada como una superproducción y con el ágil estilo de Davis.

4) Tinker (2017, EEUU) de Sonny Marler. Un granjero solitario que se niega a tener familia por su triste pasado descubre un diario secreto que procede de su padre y que contiene los secretos de Nikola Tesla. En ellos se describe una máquina que ayuda a crecer rápidamente los cultivos y que puede revolucionar el mundo. Como fondo su mejor amigo es un indígena americano. Lo que se plantea es un problema de manipulación de la Creación. ¿Hasta dónde llegar?

5) Lady Bird (2017, EEUU) de Greta Gerwig. El combate entre una hija y su madre. Ella quiere volar y la progenitora le quiere hacer pisar tierra. Las peleas son constantes aunque el padre se coloca, secretamente, del lado de su hija. Pero la huida de la joven no es suficiente ya que las heridas le acompañan. ¿Dónde sanar el dolor?

6) Pablo, Apóstol de Cristo (2018, EEUU) Andrew Hyaat. Dentro del cine bíblico de EEUU, ya Hyaat nos ofreció «Llena de gracia» (2015) sobre María de Nazaret. Ahora enfrenta el momento de formación de las primeras comunidades cristianas desde la figura de Pablo de Tarso interpretado por James Faulkner. Junto a él y como contraparte, su amigo el evangelista Lucas, interpretado por un asiduo a las producciones cristianas Jim Caviezel, que tratará de escribir la historia del Camino en dos partes. Pablo, prisionero, revive su vida y trata también de afrontar los pecados de juventud mientras Lucas recopila datos para sus escritos.   Leer mas…



 

Un papa falible

Sí, falible, es decir, que se equivoca y que, por ello, tiene que rectificar porque ha realizado un comentario improcedente o ha tomado una decisión errónea. Es lo que acabamos de constatar, no hace muchos días, en el transcurso de su visita a Chile y Perú. A preguntas de una periodista, sobre qué tenía que decir acerca del obispo J. Barros (acusado de encubrir los abusos del cura F. Karadima), Francisco declaró, de manera contundente y enojado, que hablaría el día que le trajeran “una prueba” porque lo aportado hasta el presente era “todo calumnia”. Para sorpresa de propios y extraños, el cardenal de Boston y máximo responsable de la lucha contra la pederastia, Sean O’Malley, le criticó en púbico porque sus palabras habían sido “fuente de gran dolor” para las víctimas de abusos sexuales

Pero, una vez más, en la rueda de prensa que el papa Bergoglio mantuvo con los periodistas en el avión de regreso, volvió a dar la campanada al pedir perdón si había “herido a las víctimas de abusos”. “Mi expresión, reconoció, no fue feliz”. Y, ya en Roma, ha enviado a Chile al arzobispo Charles J. Scicluna, encargándole “escuchar a quienes han manifestado su voluntad de dar a conocer elementos que poseen en torno a la posición del obispo de Osorno, Mons. J. Barros”. La investigación realizada en su día por este arzobispo maltés con las víctimas de Marcial Maciel, fundador de los Legionarios de Cristo, fue determinante en la condena del pederasta mejicano. Como también lo fue en la de F. Karadima por “abuso de menores” y por crear “súbditos psicológicos suyos”, tal y como se ha podido mostrar “de modo inequívoco” -sostuvieron los jueces de la Santa Sede- en los testimonios aportados en “la investigación previa”.

Ante esta rectificación, han sido numerosas las reacciones. Están, en primer lugar, las de quienes han disfrutado -y mucho- por esta “metedura de pata” de Francisco. Es, se les ha oído decir, una clara señal de que empieza estar acartonado y de que comienza a pagar, ¡ya era hora!, el precio del populismo al que se ha abonado desde el primer día en que fue elegido. Están, en segundo lugar, quienes, católicos o laicistas, se encuentran desconcertados. Los católicos, porque echan de menos en el actual papa algo de la seguridad e, incluso, obstinación que les fascinaba de sus antecesores en la silla de Pedro. Los laicistas, porque les molesta ver cómo se derrumba el estereotipo de un papa “sabe-lo-todo-por-ciencia-infusa” al que, cargados de razones y con buen humor, “daban estopa”. Unos y otros están asociados (por diferentes razones y motivos) a lo que, desde hace décadas, se tipifica como “papolatría” e “infalibilismo”; dos extrapolaciones puestas en circulación por la “Civiltà Cattolica” (la revista de los jesuitas) finalizando el siglo XIX: cuando “habla el sucesor de Pedro, sostenían los hijos de S. Ignacio en aquellos años, es Dios quien lo hace por medio de él”.

Es cierto, recuerdan los críticos de esta inaceptable extrapolación, que en 1870 (Vaticano I) se reconoció al papa la capacidad para tomar decisiones por sí mismo (“ex sese”) y sin necesidad de consenso alguno por parte de la Iglesia en situaciones excepcionales en las que no fuera posible preservar la libertad y la unidad de manera colegial y sinodal. La infalibilidad papal, así entendida, vendría a ser como una especie de “bomba atómica”, a la vez, preventiva y disuasoria. Pero también lo es que, desde entonces, se ha venido incrementando el número de quienes se decantan por una extensión de esta infalibilidad, excepcional, a todas las decisiones ordinarias, magisteriales y gubernativas, de los papas y de su curia, obviando que “Roma” también se equivoca. Y, a veces, ¡de qué manera! Es lo que ha mostrado Francisco con su petición de perdón. Rectificando, ha dado un primer paso para superar la “papolatría y el “infalibilismo” que todavía se enseñorean de muchos, dentro y fuera de la Iglesia.

Pero, sin dejar de reconocer la importancia de este primer paso, es indudable que sigue estando pendiente la “conversión” del papado; lo que supone dejar de ser una especie de “super-obispo” del mundo para pasar a ser lo que realmente es: el obispo de Roma. Y que, por serlo, tiene la responsabilidad de cuidar la unidad en la fe y la comunión eclesial, reservando su intervención en otras iglesias solo en situaciones y por razones excepcionales. Pero, además, tampoco se puede ignorar que el papa y su curia se ahorrarían éstos y otros muchos problemas si los católicos intervinieran en el nombramiento de sus respectivos obispos, presentando -previa consulta a todos ellos- una terna para que el sucesor de Pedro eligiera uno de entre los propuestos. La llamada “conversión” del papado y la superación de la “papolatría” y del “infalibilismo” (propios o ajenos) también requiere adoptar medidas de este estilo. Somos millones los que agradeceríamos alguna rectificación en este sentido. Y, cuanto antes, mejor.

Jesús Martínez Gordo en Atrio, 8 de febrero de 2018

 

 

Omella: «Es pecado» que los bancos no devuelvan el dinero que la sociedad les prestó durante la crisis

Reclama a los condenados por corrupción “que pidan perdón y devuelvan el dinero”.

«¿Creéis que es normal que se ayudara a los bancos a salir de esta crisis y ahora produzcan beneficios sin dar nada a la sociedad? Eso es pecado, porque los bienes han de ser para la sociedad, no para nosotros». Simple y rotundo, el cardenal de Barcelona, Juan José Omella, ha criticado que la Banca no devuelva a la sociedad lo prestado tras el rescate.

En una conferencia en el Fòrum Social Pere Tarrés, el purpurado ha instado a los partidos políticos a que dejen sus enfrentamientos y miren «por el bien común». En este sentido, Omella ha abogado por «detener las desigualdades sociales y la corrupción», porque unas condiciones de vida dignas para todos «son necesarias», y ha reclamado a los condenados por corrupción que «pidan perdón y devuelvan el dinero».

Asimismo, ha apelado a la necesidad de «estar atentos a la realidad y necesidades de los otros» para impedir «que se globalice la indiferencia: el hombre es un hermano, no un lobo», según el cardenal, quien ha recordado que medio millón de trabajadores están en situación de pobreza en Cataluña, por lo que ha agradecido a las entidades sociales, en especial a la Fundación Pere Tarrés, el trabajo que hacen «para los más excluidos de la sociedad».

Jesús Bastante en Religión Digital, 9 de febrero de 2018


 

Activistas católicos chinos, contra el posible acuerdo Roma-Pekín

Envían una carta abierta a todos los obispos del mundo. “Un error irreversible y desafortunado”.

Si fueran reconocidos como legítimos, los fieles en la Gran China se verían sumidos en la confusión y el dolor, y se crearía una división en la Iglesia china», se indica en la carta, en la que se advierte de los daños «sin remedio» que se podrían generar

Un grupo de activistas católicos, la mayoría de ellos de Hong Kong, criticaron hoy un posible acuerdo entre China y el Vaticano sobre el nombramiento de obispos, principal motivo de conflicto entre ambos estados, y recordaron la persecución que sufren actualmente los fieles en el país asiático.

En una carta dirigida a los obispos de todo el mundo, 15 activistas, académicos y abogados se mostraron «conmocionados» y «decepcionados» ante la posibilidad de que el Vaticano reconozca a los obispos nombrados por el régimen comunista, que «nunca ha detenido la persecución religiosa».

«Si fueran reconocidos como legítimos, los fieles en la Gran China se verían sumidos en la confusión y el dolor, y se crearía una división en la Iglesia china», se indica en la carta, en la que se advierte de los daños «sin remedio» que se podrían generar.

Según denunciaron los activistas católicos, «el Partido Comunista de China, bajo el liderazgo de Xi Jinping, ha destruido en repetidas ocasiones cruces e iglesias, y la Asociación Patriótica mantiene su mano dura sobre la Iglesia».

La última de estas medidas represoras contra las religiones ha sido la entrada en vigor, este mes de febrero, de una nueva versión del Reglamento de Asuntos Religiosos que endurece el control de las autoridades sobre las actividades religiosas y establece nuevas responsabilidades legales y multas.

Uno de los principales objetivos de esta nueva ley son las llamadas iglesias «clandestinas», en comunión con Roma y perseguidas por Pekín, que también acosa a otras minorías religiosas en el país, como la musulmana.

«Xi ha dejado claro que el partido endurecerá el control sobre las religiones. No hay posibilidad de que la Iglesia pueda disfrutar de más libertad. Además, el Partido Comunista tiene un largo historial de promesas incumplidas», se critica en la carta, en la que se pide a la Santa Sede que no cometa un «error irreversible y desafortunado».

China y el Vaticano rompieron sus lazos diplomáticos en 1951, después de que el entonces recién creado régimen maoísta expulsara misioneros católicos de ese país.

El Gobierno chino impulsó la creación de la Iglesia Católica Patriótica en China, no reconocida por el Vaticano, mientras que ha perseguido y detenido a obispos, sacerdotes y laicos en comunión con la Santa Sede.

Sin embargo, en los últimos años se han realizado gestos de acercamiento y está previsto que este año los Museos Vaticanos y la Ciudad Prohibida intercambien unas 40 valiosas piezas de sus colecciones para la celebración de una exposición en la Santa Sede y otra en Pekín que marcarán una colaboración sin precedentes.

Redacción de Religión Digital, 12 de febrero de 2018



 

Marie Collins, ante el ‘caso Barros’: «Tengo una sensación general de desconcierto»

Denuncia que la comisión vaticana antiabusos “va a la deriva”. «Esta es una situación que el Papa ha gestionado mal, y ha ido de mal en peor».

La ex-miembro de la Comisión Pontificia para la Protección de Menores, Marie Collins, se ha revelado sorprendida, desconcertada y perpleja por el actuar de Francisco en el «caso Barros». Refiriéndose a la denuncia que el pontífice recibió en 2015 de una víctima de Fernando Karadima, Collins ha dicho que «es una lástima» que el Papa «no reflexionara más» sobre esta carta, y también «que no mandara antes» a Charles Scicluna a investigar las acusaciones de abusos y encubrimiento.

Collins hizo estas declaraciones al Tablet después de que Juan Carlos Cruz afirmara que el cardenal Sean O’Malley le aseguró ya hace tres años que había entregado en manos del Papa una carta de denuncia de los abusos que Cruz sufrió a manos de Karadima en presencia de monseñor Juan Barros, el actual obispo de Osorno. Estas afirmaciones de Cruz chocaban con lo que decía el Papa durante su reciente visita a Chile, al efecto de que nadie le había presentado ningún prueba de los abusos de Karadima ni del encubrimiento de Barros, y que todas las acusaciones contra el obispo eran «calumnias».

Desde que ha vuelto a Roma el Papa se ha retractado de estas palabras, y ha mandado a Chile al arzobispo de Malta, Charles Scicluna -uno de los más feroces perseguidores de abusos en la Iglesia- a investigar las acusaciones contra el obispo Barros.

Aún así, con las disculpas y la rectificación que el Papa ha ofrecido a las víctimas de Karadima y Barros, Marie Collins ha confesado que el proceder de Francisco «me sorprendió, dado que tenía una cierta fe en el Papa, y parecía que entendía el dolor de las víctimas [de abuso]». «Tengo una sensación general de desconcierto», ha añadido la irlandesa.

«No habría sido tan chocante» la respuesta del Papa a las acusaciones contra Barros «si no hubiera hablado de forma tan dura con las víctimas», ha reflexionado Collins, algo que le ha resultado «difícil de entender». Pero si no parece tener justificación ninguna la dureza del Papa con las víctimas de Karadima, tampoco lo tiene, para la irlandesa, su decisión de no renovar el mandato de la Comisión Pontificia para la Protección de Menores, organismo en limbo ya desde el pasado 17 de diciembre.   Leer mas…

Cameron Doody en Religión Digital, 9 de febrero de 2018

 

 

El escandaloso silencio de la Conferencia Episcopal Española

José Manuel Vidal en Religión Digital

El presidente y el portavoz del episcopado no comunican ni crean agenda. Las ‘estrellas’ de la Cope suplantan la voz de los obispos y sostienen tesis contrarias a las del Papa. Si una institución como la Iglesia católica española quiere recuperar el inmenso caudal de credibilidad perdido en la época del cardenal Rouco Varela, tiene que hacerse presente socialmente y comunicar lo que hace y lo que piensa.

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