Constituido el Foro de Curas de Bizkaia. Reclama a Iceta que respete la «pluralidad» de la diócesis y "oiga todas las voces". «Nadie se la va a jugar al obispo. No va a haber juego sucio. ¿Distancia?, sí. Pero en ningún caso división. La pelota está en su tejado»
«Todos somos sociedad civil. El Estado es neutral, pero no es indiferente”
Siempre que surge la polémica sobre la laicidad y las religiones, rememoro unas ideas que a mí me sirven. El Estado es laico, y todo lo que tiene que ver con su organización y acción política es laico: neutral, desde el punto de vista de las religiones y las cosmovisiones.
La sociedad civil es libre para ser "lo quiera ser" en su pluralidad de ideas e iniciativas, religiosas o no, siempre claro está con la persona en su centro.
Entrevista a JAVIER MELLONI, Teólogo, Antropólogo y Jesuita: Experto en diálogo interreligioso.
Entrevista realizada por Elena Lorente Guerrero.
JAVIER MELLONI RIBAS:
“Me apasiona todo aquello que contenga Verdad, Belleza y bondad, venga de donde venga y vaya hacia donde vaya, porque todo proviene de la misma Fuente.”
Nací en Barcelona en 1962 como cuarto hijo de cinco hermanos, de padre italiano y madre catalana. Entré en la Compañía de Jesús a los dieciocho años y desde entonces la semilla que se plantó en este terreno fértil ha ido creciendo. No hubiera crecido tanto en otro lugar y por ello amo la tierra que me nutre. Es abierta, le toca el sol y hay una simpática diversidad de especies que convivimos con mutuo respeto.
* ¿Cuándo supiste que Dios era tu camino?
Se manifestó a los catorce años en forma de un Amor incandescente. Irrumpía a ráfagas en mí y me llamaba a entregarme del todo a ese Fuego. Amor pedía amor para dar combustible a esas llamas.
Zapatero confirma que «no hay consenso suficiente»
"La Ley de Libertad Religiosa no es urgente". El presidente del Gobierno ha afirmado que la reforma de la Ley de libertad religiosa es "conveniente", pero no es una "necesidad imperiosa", y dado que regula un derecho fundamental no se acometerá mientras no haya consenso político y social. En su respuesta en la sesión de control al Ejecutivo a una pregunta del portavoz de ERC, Joan Ridao, Rodríguez Zapatero ha señalado que la norma de 1980 exige una actualización, pero no es urgente su reforma.
Cristianos de Base ven «sesgadas e injustas» las palabras del Papa.
Cristianos de base piden a Zapatero que derogue los acuerdos con la Santa Sede. Lamentan la falta de autocrítica en la institución.
No entendemos dónde están esas agresiones. Al contrario, el Gobierno Zapatero es probablemente el que más privilegios ha concedido y concede a la Iglesia Católica.
Los colectivos cristianos de base han mostrado su profunda decepción por las palabras del Papa que consideran "sesgadas e injustas" ya que, a su juicio, no reflejan adecuadamente la situación actual que se vive en España.
Pese a sorprenderle sus palabras en el avión
El Gobierno ha evitado hoy polemizar con el Papa tras sus palabras en las que ha asegurado que en España existe un anticlericalismo como en la etapa de la II República, aunque se ha mostrado sorprendido por una comparación de esas características.
Fuentes del Ejecutivo consultadas por Efe han querido restar trascendencia a esa reflexión de Benedicto XVI realizada en el avión que le trasladaba desde Roma hasta Santiago de Compostela
Clama en el vuelo papal por la «reenvangelización de España»
Benedicto XVI critica el "laicismo radical" existente en España. Insta a redescrubrir el valor de la familia como célula fundamental de la sociedad. Pide que del choque entre fe y modernidad se pase al encuentro entre fe y modernidad.
Antes de aterrizar en nuestro país, Benedicto XVI ha lanzado una andanada contra el "laicismo radical" en España, estableciendo una comparativa directa entre el actual choque entre fe y laicismo de la España de Zapatero con el anticlericalismo de la Segunda República, durante los años treinta.
La identidad religiosa se difumina más en Catalunya que en Galicia.
Los ingenieros de las almas tienen motivos de preocupación. Hace 15 años, más del 80% de los españoles se declaraban católicos y únicamente poco más del 10% se confesaban no creyentes o ateos. A día de hoy, la tasa de católicos ha caído al 73%, mientras que la cifra de no creyentes supera el 22%.
Eso sí, en medio de ese panorama de apatía espiritual colectiva, se intuye un reforzamiento en las convicciones de quienes se declaran católicos. Una cifra indirecta pero significativa así lo refleja: en el año 2002, menos del 20% pensaba que la Iglesia da respuestas adecuadas a los problemas de la vida familiar; en el 2008, en cambio, esa cifra había crecido en siete puntos y alcanzaba al 26%.
Religiones y laicismo
La Cátedra Unesco detecta que en suelo foral se profesan 26 religiones distintas y que hay 25.000 fieles no católicos.
Un 20% de los ciudadan@s navarr@s se declaran no creyentes y entre los que profesan una religión, la diversidad es amplia, aunque el cristianismo y el islam son las mayoritarias. Y más de 25.000 creyentes no católicos son un colectivo social a tener en cuenta.
Por una Iglesia democrática
Cierto, la democracia está muy lejos de ser una cuestión resuelta en nuestra sociedad sedicente democrática (que lo digan los inmigrantes, aun con papeles; que lo digan los parados, aun con subsidio; que lo digan las mujeres, aun con leyes de igualdad; que lo digan los “diferentes”, aun con reconocimiento jurídico). Pero al menos parece que nadie discute los grandes principios. En la Iglesia católica, en cambio, no estamos de acuerdo ni sobre los criterios básicos. Sigue sin ser democrática y sin convencerse de que deba serlo, cuando la sociedad lo es o al menos piensa que debe serlo.
Con un siglo de retraso sobre la sociedad civil, a finales del s. XIX (con León XIII) y comienzos del s. XX (con Pío X y Pío XI), la Iglesia católica empezó a asumir tímidamente y con grandes reticencias que “los que han de gobernar el Estado pueden ser elegidos en determinados casos por la voluntad y el juicio de la multitud”. Pueden ser elegidos en determinados casos. No es lo normal ni siquiera lo deseable en general que la “multitud” elija a sus gobernantes. Muy poquito antes, en 1864, Pío IX había publicado el famoso “Syllabus” (o resumen) de los 80 errores principales de la modernidad. Entre los errores severamente condenados están algunos fundamentos básicos de la democracia: la libertad de opinión, de expresión y de prensa, la libertad de conciencia y de culto, la separación de la Iglesia y del Estado… Poco después, el papado perdió los Estados Pontificios y, en el Concilio Vaticano I (1870), reaccionó definiendo el dogma de la infalibilidad del papa y proclamándose éste como garante último y dueño absoluto de la Verdad. Era un mecanismo de defensa, un gesto de resistencia desesperada, como aquella de Pedro en el huerto de Getsemaní cuando sacó la espada (Jn 18,11; Lc 22,38). Pedro, incapaz de escuchar a su maestro que tantas veces le había dicho: “¿Por qué temes, hombre de poca fe?”.