El papa Francisco ha denunciado este viernes ante la ONU en Nueva York la manipulación interesada de la Carta de las Naciones Unidas para disfrazar de legalidad guerras que en realidad estaban planificadas «con intenciones espurias». Según Jorge Mario Bergoglio, confundir «la norma con un simple instrumento, para utilizar cuando resulta favorable y para eludir cuando no lo es», constituye «un fraude» de consecuencias imprevisibles: «Una ética y un derecho basados en la amenaza de destrucción mutua –y posiblemente de toda la humanidad– son contradictorios y constituyen un fraude a toda la construcción de las Naciones Unidas,


