El prefecto de Doctrina de la Fe, Gerhard Müller, apaga las esperanzas de los sectores más ultraconservadores de la Iglesia que, capitaneados por el cardenal Burke, amenazaban con corregir públicamente a Francisco por «Amoris Laetitia». En una entrevista con Tgcom24, el purpurado alemán subrayó que «en este momento no es posible una corrección al Papa porque no hay ningún peligro para la fe». «El Papa -concluyó Müller- pide discernir la situación de estas personas que viven en una unión no regular, es decir no según la doctrina de la Iglesia sobre el matrimonio, y pide ayudar a estas personas a encontrar un camino para una nueva integración en la Iglesia según las condiciones de los sacramentos, del mensaje cristiano del matrimonio.

