ECLESALIA
Ahora emerge a la luz que en realidad estuvo días con un pie fuera ya de este mundo. Cuando salió al balcón hospitalario, volvía rescatado de la muerte. Su ausencia física tornaba descomunal. Por lo visto ni la cristiandad, ni la entera humanidad estaban lo suficientemente preparadas para poder prescindir de su liderazgo ejemplar. Por eso volvió a presentarse ante los fieles, siquiera en la altura, demacrado, sin fuerzas, pero dispuesto a entregar hasta el último aliento.
«Tuvimos que elegir entre parar y dejarlo ir o forzarlo y probar todos los medicamentos y terapias posibles, corriendo el riesgo muy alto de dañar otros órganos. Y al final tomamos este camino…», revela ahora el doctor del Gemelli, Massimiliano Strappetti, su médico personal… Leer más (Koldo Aldai Agirretxe)