Santiago Agrelo: «Europa tiene con los emigrantes una actitud como la alemana con los campos nazis»

El arzobispo de Tánger, rotundo: «No podemos excusarnos en que no sabemos». «El problema de la inmigración estaría resuelto si la sociedad lo viese».

«El problema de la inmigración estaría resuelto si la sociedad lo viese». El arzobispo de Tánger, Santiago Agrelo, habla duro, y claro. En una entrevista con La Voz de Galicia, el prelado denuncia que «Europa tiene con los emigrantes una actitud como la alemana con los campos nazis».

Emigrantes y refugiados son, para el obispo gallego, «víctimas de la vida y del lugar donde nacieron. Solo por eso les ha tocado sufrir un calvario continuo».

«Yo sé que puedo ser un exagerado en estas cosas, pero me toca muy de cerca porque son mi familia», apunta el arzobispo de Tánger, una de las puertas de África. Para Agrelo, la sociedad europea «está tomando una actitud similar al pueblo alemán con los campos de exterminio».

El problema, como siempre, es la visibilidad, abrir los ojos a la gente. «No podemos excusarnos en que no sabemos, aunque todo haga pensar que la sociedad es indiferente».

«Me escandaliza que la sociedad se mueva por el pregón del carnaval de Santiago y no por la muerte de cientos de emigrantes», sostiene. No solo por los inmigrantes y el calvario que sufren, sino también por nuestro bien. «Necesitamos una sociedad humana, en la que nos sintamos responsables de los otros», apunta.

Agrelo define su labor «como un trabajo», pero también reconoce que «te preocupas y pierdes el sueño, porque sabes que están ahí fuera y que viene una borrasca». «Gracias a Dios se está abriendo una brecha y hay mucha gente implicada», concluye.

Jesús Bastante en Religión Digital, 5 de abril de 2018


Schönborn propone un Concilio para decidir sobre la ordenación de las mujeres

Cree que hay «margen para maniobrar» respecto a su participación en la Iglesia. Afirma que la ordenación de hombres casados «ciertamente se discutirá» en el Sínodo Pan-Amazónico.

El cardenal Christoph Schönborn quiere «un porcentaje más alto de mujeres en roles de liderazgo» en la Iglesia, y por eso propone un Concilio de la Iglesia para decidir sobre su ordenación «como diaconisas, sacerdotes y obispas». Lo ha hecho en una entrevista publicada el Domingo de Resurrección, en la que también ha afirmado que la cuestión de la ordenación de hombres casados «ciertamente se discutirá»en el Sínodo Pan-Amazónico.

En su conversación con periodistas de los rotativos austriacos Die Presse y Salzburger Nachrichten, el arzobispo de Viena ha opinado, a propósito de la ordenación tanto de las mujeres como de los hombres casados, que las «cuestiones organizativas» en la Iglesia «son importantes», «y yo creo que hay margen para maniobrar, también un potencial necesario para cambiar». «Una de las cuestiones claves es el papel de las mujeres en la Iglesia», ha continuado el purpurado: «allí, hay una necesidad en todas las comunidades religiosas de desarrollarlo».

Sobre quién en la Iglesia tiene la competencia para llevar a cabo dichos cambios o desarrollos, el cardenal Schönborn ha precisado que «la de la ordenación [de mujeres] es una cuestión que claramente solo puede clarificarla un Concilio. No puede decidir sobre ella un Papa solo. Es una cuestión demasiado grande como para decidir sobre ella desde el escritorio de un Papa». Y es que, para el purpurado, aunque el Papa Juan Pablo II cerrara la puerta en su momento a que las mujeres se pudieran ordenar, en la Iglesia hay «un principio tradicional, el desarrollo de la doctrina», cuyo peso se siente especialmente ahora, con el Papa Francisco, y eso de una forma «ilusionante». Como ejemplo de dicho principio, el purpurado ha recurrido a la decisión del Papa Bergoglio, ya hace año y medio, de poner la fiesta de María Magdalena «en el mismo nivel que las de los apóstoles». «Uno podría decir que es una cosa pequeña. Pero muestra un cambio de conciencia», ha recalcado.

«La Iglesia es una comunidad: las decisiones grandes deben hacerse todos juntos», ha precisado el también editor del Catecismo de la Iglesia, proponiendo en este sentido, y en la línea de su idea de que se convoque un Concilio, «que sigamos recorriendo el camino de la sinodalidad en la Iglesia, que el Papa no deja de promover».

«Confío en que haya un nuevo Concilio, cuándo sea que venga. Juan XXIII reconoció en su época el momento adecuado, cuando nadie más lo esperaba. Confío en el Espíritu Santo», ha dicho Schönborn. Fe en la tutela divina de la Iglesia que el cardenal espera que se palpe también en el Sínodo Pan-Amazónico planeado para octubre de 2019, en el que la cuestión de la ordenación de los hombres casados «ciertamente se discutirá».

Cameron Doody en Religión Digital, 7 de abril de 2018

Romero y Pablo VI serán canonizados juntos en Roma el 21 de octubre

El Papa Francisco ha querido resaltar y unir en la misma ceremonia a dos ‘abanderados’ del Concilio Vaticano II.  La ceremonia, presidida por el papa, coincidirá con el sínodo de los obispos.

La canonización deMonseñor Romero será en Roma el domingo, 21 de octubre. Primero lo divulgaron los comités Oscar Romero y, ahora, una fuente todavía más cercana al Papa, el cardenal Maradiaga. A su paso por Madrid, para participar en la 47 Semana de la vida consagrada, el purpurado hondureño confirmó que «la canonización de Romero será el día 21 de octubre, en Roma, coincidiendo con el Sínodo de los Obispos».

El prelado salvadoreño será canonizado, pues, nada menos que con el Papa Pablo VI y, quizás, con algunos otros santos o santas, todavía sin especificar. Lo que sí parece confirmado es que, con este gesto de la canonización conjunta del arzobispo Romero y del Papa Montini, el Papa Francisco ha querido resaltar y unir en la misma ceremonia a dos ‘abanderados’ del Concilio Vaticano II.

Es una forma indirecta y clara de decir a la Iglesia que no hay marcha atrás en la aplicación a tumba abierta del Concilio y que, por lo tanto, tampoco habrá retroceso en la implementación de las reformas del Papa de la primavera. Una reformas que no tienen más hoja de ruta que el Vaticano II.

Se estuvo especulando, durante mucho tiempo, sobre el lugar más adecuado para elevar a los altares al Santo de América. Con dos posturas enfrentadas.Unos pretendían que se realizase en su patria, El Salvador, aprovechando el viaje del Papa a Panamá, para asistir a la Jornada Mundial de la Juventud. De esta forma, El Salvador recibiría la visita de Francisco, esperada como un bálsamo de esperanza y de apertura de horizontes, para un país sumido en el caos de la violencia de las maras.

De hecho, el cardenal Rosa Chávez, amigo del beato Romero, pide a los salvadoreños que entiendan la canonización como acto de reconciliación para El Salvador, pese se ser éste un año electoral y a pesar de la polarización que afecta al país. Rosa Chávez viene insistiendo en que la santificación de Romero debe servir como un momento propicio para el reencuentro de sociedad salvadoreña.    Leer más…

José Manuel Vidal en Religión Digital, 11 de abril de 2018


Las víctimas de Karadima y Barros reciben con «satisfacción y esperanza» la histórica petición de perdón del Papa

La reunión de los obispos chilenos con Francisco srá la tercera semana de mayo. Laicos de Osorno: «La carta del Santo Padre es más de lo que esperábamos».

La histórica petición de perdón del Papa, y la llamada a Roma del Episcopado chileno en pleno han sido recibidas con «satisfacción y esperanza» por las víctimas de los abusos de Karadima y el encubrimiento de Barros. Así, en una declaración pública, James Hamilton, Juan Carlos Cruz y José Andrés Murillo, asumieron «reconocemos el gesto del Papa y estamos evaluando las posibilidades para asistir» a la invitación de Francisco a recibirles.

A raíz de la carta enviada por Bergoglio a los obispos chilenos, en la que reconoce «graves errores de valoración» en el caso Barros, las víctimas del caso Karadima confirmaron que fueron invitados por el Vaticano a una reunión en las próximas semanas para conversar del tema.

James Hamilton, Juan Carlos Cruz y José Andrés Murillo, señalaron que están evaluando las posibilidades de asistir a esta reunión y que reconocen el gesto del pontífice, quien además pidió perdón.

«El daño cometido por la jerarquía de la iglesia chilena, a la que se refiere el Papa, ha afectado a muchas personas, no solo a nosotros», indicaron en un comunicado.

«El sentido de todas nuestras acciones siempre han apuntado al reconocimiento, el perdón y la reparación por lo que se ha sufrido, y así seguirá siendo, hasta que la tolerancia cero frente al abuso y el encubrimiento en la Iglesia, se haga realidad», agregaron.

Por su parte, la organización de laicos de Osorno destacaron que el escrito de Francisco «es más de lo que esperaban», según recalcó su portavoz, Mario Vargas. Al tiempo, destacó que «ha sido importante el escenario» que los laicos han instalado en la diócesis, con continuas protestas.     Leer más…

Jesús Bastante en Religión Digital, 12 de abril de 2018

 

Francisco pide perdón a las víctimas de Barros: «He incurrido en graves equivocaciones de valoración y percepción»

Convoca a los obispos de Chile a Roma «para reparar en lo posible el escándalo y restablecer la justicia». El Papa manifiesta «dolor y vergüenza» e invita a Hamilton, Cruz y Murillo para resarcilos personalmente.

«He incurrido en graves equivocaciones de valoración y percepción de la situación, especialmente por falta de información veraz y equilibrada. Ya desde ahora pido perdón a todos aquellos a los que ofendí». De forma directa, Francisco pidió perdón a las víctimas de Karadima y Barros,convocando a los obispos chilenos a Roma «para reparar en lo posible el escándalo y restablecer la justicia» ante un escándalo que ha provodado en Bergoglio «dolor y vergüenza».

Estas son las claves de la carta de Francisco ha enviado a los obispos de país tras conocer los resultados de la investigación llevada a cabo por Charles J. Scicluna y Jordi Bertomeu, para analizar los abusos a menores en la Iglesia del país. Un duro trabajo, de más de 2.300 folios, tras los cuales Francisco admite que la confianza en la Iglesia del país está «rota por nuestros errrores y pecados».

Tras mostrar su agradecimiento a los investigadores «por su ingente labor de escucha serena y empática de los 64 testimonios que recogieron recientemente tanto en Nueva York como en Santiago de Chile», el Papa confiesa cómo tanto Scicluna como Bertomeu «reconocieron ante mí haberse sentido abrumados por el dolor de tantas víctimas de graves abusos de conciencia y de poder y, en particular, de los abusos sexuales cometidos por diversos consagrados de vuestro País contra menores de edad, aquellos a los que se les negó a destiempo e incluso les robaron la inocencia».

Por ello, reclama a los obispos chilenos «colaboración y asistencia en el discernimiento de las medidas que a corto, medio y largo plazo deberán ser adoptadas para restablecer la comunión eclesial en Chile, con el objetivo de reparar en lo posible el escándalo y restablecer la justicia». «Pienso convocarlos a Roma para dialogar sobre las conclusiones de la mencionada visita y mis conclusiones». Un encuentro que será «fraternal, sin prejuicios ni ideas preconcebidas, con el solo objetivo de hacer resplandecer la verdad en nuestras vidas», y quer pretende sea cuanto antes.    Leer más…

Jesús Bastante en Religión Digital, 11 de abril de 2018

¿Qué es lo que irrita a Benedicto XVI del profesor Hünermann?

Joseph Ratzinger acusa al teólogo de «iniciativas anti papales». La ‘Declaración de Colonia’ y la explicación del profesor alemán marcaron el gobierno de la Iglesia.

¿Por qué se revuelve, aunque sea mediante una carta privada, el papa emérito Benedicto XVI contra Peter Hünermann, un teólogo alemán que, acreditado en su país y en centroeuropa, no es conocido para la gran mayoría de los católicos y de la ciudadanía? ¿No parece excesivo referirse a él con incontenida irritación, y aunque sea al final de dicha carta privada, cuando explica que le faltan las fuerzas requeridas para leer y prologar una colección de once libros dedicados al pontificado de Francisco?

En la misiva que el papa J. Ratzinger dirige el 7 de febrero de 2018 al ya ex – Prefecto de la Secretaría para la Comunicación, Darío Edoardo Viganò, y conocida hace unos días, muestra su sorpresa «por el hecho de que entre los autores» de la colección de libros para los que se le ha pedido un prólogo «figure también el profesor Hünermann», un teólogo que «durante mi pontificado destacó por haber liderado iniciativas anti papales».

Concretamente, «participó de modo relevante al lanzamiento de la «Declaración de Colonia» y que, en relación a la encíclica ‘Veritatis Splendor’, atacó de modo virulento la autoridad magisterial del papa, especialmente sobre cuestiones de teología moral». Incluso, la Asociación Europea de Teólogos Católicos «fue inicialmente pensada por él como una organización en oposición al magisterio papal». Afortunadamente, «el sentir eclesial de muchos» de sus miembros «bloqueó esta inicial orientación, convirtiendo a la organización en un instrumento normal de encuentro entre teólogos».

Es evidente que el Dr. Peter Hünermann, profesor de dogmática en Münster y posteriormente en Tubinga, no ha sido (ni es) un teólogo del agrado del papa emérito.

Más allá de las filias y las fobias que cada una de estas dos personas puedan provocar, creo que es oportuno recordar el contenido de la «Declaración de Colonia» (1989) criticada por Benedicto XVI, así como el papel del teólogo alemán en su redacción y difusión. Y propongo que, una vez conocidas, se evalúen la consistencia teológica tanto de la crítica papal (y de lo que implica) como de los posicionamientos e iniciativas lideradas por el teólogo alemán.

Contamos, para esto último, con una «carta abierta» del mismo P. Hünermann al entonces presidente de la Conferencia Episcopal Alemana, Karl Lehmann, dada a conocer en la revista «Herder Korrespondenz (43, 1989, 130-135). En ella, el profesor alemán informa que ha decidido hacerla pública porque no le parece justa y procedente la valoración del presidente de la Conferencia Episcopal Alemana a dicha «Declaración»: teológicamente inadecuada, tópica y plagada de apreciaciones escasamente fundadas.      Leer más…

Jesús Martínez Gordo en Religión Digital, 26 de marzo de 2018

 

 



 

¿Existe o no existe el Infierno?

Las palabras de Francisco a Scalfari resucitan un debate abordado por los últimos papas. Juan Pablo II dijo que «no es un lugar», mientras que Benedicto XVI aseguró que existe, «y no está vacío».

«No existe un infierno existe la desaparición de las almas pecadoras«.  Estas declaraciones, atribuidas al Papa Francisco por parte de Eugenio Scalfari, han vuelto a desatar la polémica, un tanto absurda, sobre si el Infierno es un lugar físico o un estado del alma.

Más allá de las puntualizaciones del Vaticano (el texto del fundador de ‘Repubblica’ es una «reconstrucción» de la conversación mantenida este martes), lo cierto es que el debate sobre los ‘novísimos’ (cielo, infierno, purgatorio…) han perseguido a los últimos pontífices.

«No son castigadas (las almas malas). Las que se arrepienten obtienen el perdón de Dios y van a las filas de las almas que lo contemplan, pero las que no se arrepienten y por lo tanto no pueden ser perdonadas, desaparecen. No existe un infierno, existe la desaparición de las almas pecadoras».

Esta es la expresión de Scalfari atribuye a Bergoglio, y que ha desatado los ‘demonios’ de los sectores ultraconservadores de la Iglesia católica, que poco menos han interpretado (porque de interpretaciones se trata todo) que el Papa negaba los conceptos de bien y de mal.

Sin embargo, suponiendo que las palabras del Papa fueran ciertas, lo único que puede desprenderse de ellas es una doctrina milenaria, que defiende la libertad del ser humano, incluso para no querer ser salvado.

La condena eterna, que no es otra que no estar junto a Dios, va más allá de un lugar físico: durante siglos se pensó que resucitaríamos con el cuerpo con el que muriéramos, o que lo haríamos a la misma edad de Cristo, los 33 años; también se decía que los niños sin bautizar iban al Limbo, o que los hombres y mujers nacidos antes de Cristo no podrían ir al Cielo, pues no eran cristianos -no podían serlo-. Y eso Francisco lo deja claro afirmando (siempre según Scalfari) que hay almas que no se arrepienten y que, por tanto, no pueden ser perdonadas.

¿Qué dijeron sus antecesores?     Leer más…

Jesús Bastante en Religión Digital, 30 de marzo de 2018

 

La secularización y la indiferencia no pueden con la Semana Santa española

La religión resiste entre cofrades, hermanos y penitentes de toda España. Cofradías y hermandades, último vivero religioso de un país cada vez más indiferente ante la fe.

Mientras los templos españoles se vacían o solo se pueblan de cabezas blancas, unos tres millones de cofrades engrosan las filas de las 10.000 cofradías y hermandades de toda España. La Semana Santa se ha convertido en el último vivero religioso de un país cada vez más secularizado e indiferente a la fe. La religión resiste entre cofrades, hermanos, penitentes y encapuchados. Un universo que atrae incluso a los más jóvenes.

Además, en un país donde la Iglesia jerárquica sigue gozando de escasa credibilidad social y mala imagen pública, las procesiones y demás eventos ‘semanasanteros’ constituyen una plataforma de visibilización religiosa y de acercamiento de la institución al pueblo. La última reserva católica que, en estas fechas, exhibe su fe en público, con el orgullo del creyente y sin avergonzarse de sus creencias.

Cada año cuando llega la Semana Santa aparece el mismo debate: ¿Es España todavía un país católico? Dejando de lado la aconfesionalidad del Estado, los españoles son creyentes. Así lo demuestran los diversos estudios del Instituto Nacional de Estadística, según los cuáles, el 70% de la población se sigue considerando creyente.

El catolicismo es, sin lugar a duda, la religión predominante, pero otra cosa muy diferente es la práctica religiosa. Según el Centro de Investigaciones Sociológicas, los católicos practicantes llevan años descendiendo en nuestro país. En el año 2000, el 63% de la población española aseguraba ser católico no practicante y un 21% practicante. Según su último estudio, que data de 2017, sólo un 12% de los españoles asegura ser practicante, aunque ni siquiera el 10% de ellos va a la iglesia semanalmente, como obliga el precepto de «oír misa entera los domingos y fiestas de guardar».

La edad, el sexo y, sobre todo, el nivel educativo son factores que guardan una relción directa con la religiosidad. Si entre los mayores de 65 años el porcentaje de creyentes es del 52,8%, esta cifra desciende a solo uno de cada cuatro en la franja que va de los 16 a los 25 años, y al 27,6% entre los que tienen 26 y 35 años. Por sexo, la religiosidad también es ocho puntos mayor entre las mujeres que entre los hombres (40,9% frente a 32,9%). Atendiendo al nivel educativo, el porcentaje de creyentes es prácticamente el doble entre las personas sin estudios que entre las que tienen estudios superiores.

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José Manuel Vidal en Religión Digital, 31 de marzo de 2018


Ocaso de la religión en Europa: más de la mitad de los jóvenes no creen en Dios

Dos de cada tres chicos y chicas españoles no rezan nunca, según un estudio. La República Checa, el estado menos religioso; Polonia, el más católico del Viejo Continente.

El 55% de los españoles entre 16 y 29 años no confiesan ninguna religión, el 60% no asisten a oficios religiosos fuera de las ocasiones especiales y el 64% afirman que no rezan nunca. Son las principales conclusiones en lo que a nuestro país se refiere de un estudio de la Universidad de St. Mary de Londres, ‘Jóvenes adultos de Europa y la religión’. Un informe que demuestra, en palabras de su responsable Stephen Bullivant, que «la religión está moribunda» no solo en España sino en todo el viejo continente.

En plena Semana Santa, una festividad que suele estar caracterizada por las imágenes de fervor, el futuro del cristianismo se presenta mucho más sombrío en el continente de acuerdo con los datos de este informe, tomados de la encuesta social europea del periodo 2014-2016. Especialmente en 12 países donde una mayoría de los jóvenes de entre 16 y 29 años admiten que no son creyentes y que nunca o casi nunca acuden a la iglesia o rezan.

En este sentido, la República Checa es el estado menos religioso de Europa, ya que el 91% de sus jóvenes no tienen ninguna afiliación religiosa. Detrás, quedan Estonia, Suecia o los Países Bajos, todos ellos en una horquilla entre del 70% y el 80% de las personas estudiadas clasificándose a sí mismos como no religiosas.

En el extremo contrario se sitúa Polonia, el país que alberga más creyentes jóvenes entre su población, donde solo el 17% de los encuestados dijeron que no profesaban ningún credo. Le sigue Lituania, con el 25%. Curiosamente tanto los dos países más religiosos como los dos que menos fueron estados comunistas.

En los países más potentes de Europa también se observa un rápido declive de la religión, aunque no es tan pronunciado como en los anteriores. Así por ejemplo, en Francia el 64% de las personas entre 16 y 29 años admite no ser creyente, porcentaje que en Alemania baja al 45%. Unos datos que muestran que el catolicismo todavía goza de una salud razonable, pero que las próximas décadas pueden precipitar el declive.     Leer más…

Cameron Doody en Religión Digital, 28 de marzo

 


 

La Iglesia desaparece en Guipúzcoa

El número de ateos y agnósticos casi triplica al de católicos practicantes. Munilla, mientras, carga contra Twitter: “Basta asomarse para ver agresividad y frustración”.

Guipúzcoa pierde fieles y práctica religiosa a manos llenas. ¿Materialismo y hedonismo, como postula el obispo de San Sebastián, o una iglesia oficial anclada en sus estructuras, como postulan los expertos? Sea lo que fuere, los datos no engañan: la práctica religiosa en la diócesis que pastorea José Ignacio Munilla ha descendido a mínimos históricos, mientras la cifra de los ateos o indiferentes casi triplica a la de los católicos practicantes.

Según relata Noticias de Gipúzkoa, citando el estudio ‘Cultura política de la población guipuzcoana 2017’, presentado en diciembre en la Diputación Foral, el 26,9% de los habitante se consideran ateos, por otro 16,6 que se definen como agnósticos o indiferentes. El número de los católicos practicantes apenas llegaba al 17,4%. El 26,6% se declaraban católicos no practicantes.

El futuro se plantea desolador, toda vez que más de la mitad de los jóvenes de entre 16 y 29 años (52,3%) son ateos. «Es evidente que se ha producido un gigantesco descenso de las prácticas socioreligiosas», afirma el sociólogo Javier Elzo. Una desconexión en toda regla.

Además, según los datos hechos públicos recientemente por la Conferencia Episcopal, Gipuzkoa es el territorio vasco en el que más cae la aportación que se hace a la Iglesia marcando la X en la declaración de la renta. En concreto, la Iglesia católica recibió en 2016 un total de 85.357 asignaciones, frente a las 91.117 que logró en 2015. Esto supone que 5.760 guipuzcoanos menos marcaron esta opción, lo que en cifras significó una caída de 96.546 euros.

Otro dato que atestigua esta pérdida de la fe cristiana es la impresionante caída del número de matrimonios católicos en los últimos diez años. Así, en 2016 se celebraron 2.499 bodas en Gipuzkoa, de las cuales 2.022 fueron civiles y tan solo 474 por la Iglesia, según los datos del Instituto Vasco de Estadística (Eustat).

«En cuatro años en Legazpi, he tenido cuatro bodas, prácticamente una por año. Cuando estuve en Azpeitia teníamos unas 20 bodas al año. Recuerdo en la Basílica de Loiola, si querías un día concreto había que pedir con dos años de antelación», explica el cura de Legazpi Iñigo Mitxelena, que se ordenó sacerdote hace 16 años y ha podido ser testigo de este cambio.

Por su parte, Elzo explica que el primer y «fortísimo» proceso de secularización, es decir, de desaparición de los valores religiosos, ya se produjo en los años 60.     Leer más…

Jesús Bastante en Religión Digital, 2 de abril de 2018