«Caminar, edificar, construir, confesar», claves del nuevo pontificado de Francisco«. Las cosas están comenzando a cambiar. En el fondo y en la forma. Así se ha visto en la primera homilía de Francisco (cuesta no llamarle don Jorge, o cardenal Bergoglio, aún, menos de 24 horas después de su designación como Obispo de Roma) en la Capilla Sixtina, ante los 114 hombres que lo votaron como sucesor de Benedicto XVI, el Papa que renunció.
La disolución progresiva de la cristiandad con sus estructuras sociales dio oportunidad al surgimiento de movimientos sectarios extremistas y permitió que conquistasen posiciones de poder impresionantes en la Iglesia. Aprovecharon el sentimiento de desolación de los nostálgicos de la cristiandad para ofrecerse como salvadores de la Iglesia. Pero entienden la salvación de la Iglesia como un movimiento fascista ultra disciplinado, totalmente manipulado por algunos líderes generalmente muy desequilibrados psicológicamente. La jerarquía está vacilando. Permitió que ocupasen un gran espacio en la visibilidad de la Iglesia , sobre todo gracias al pontificado de Juan Pablo II, papa bastante insensible a la democracia y muy inclinado a los movimientos autoritarios. En América Latina, esos movimientos son particularmente activos y políticamente muy importantes. He aquí algunos de estos movimientos nacidos en América Latina.