Navidad 2017: Cáritas lanza una invitación a «ser parte» de la solución contra la pobreza

Cáritas dedica este año su habitual Campaña de Navidad a profundizar en la invitación que viene difundiendo en los últimos meses de tomar parte activa en la construcción de una sociedad más justa. Para ello, bajo el lema «SÉ PARTE de la solución contra la pobreza», se va a aprovechar el tiempo litúrgico del Adviento y la Natividad del Señor para anunciar un mensaje de esperanza y convocar a todos a ser parte de la acción de Cáritas contra la pobreza y la desigualdad.

Movilizar la generosidad

«Ser parte de Cáritas es un gesto de solidaridad que implica un profundo compromiso y una apuesta por una sociedad más justa», se señala en los materiales que se han editado para difundir de forma masiva esta Campaña de Navidad a toda la base social de Cáritas, tanto a los actuales donantes, como a ciudadanos particulares, empresas e instituciones.

De hecho, uno de los principales objetivos de la campaña es movilizar la solidaridad económica del máximo número de personas para que se adhieran al compromiso de construir oportunidades para las personas más vulnerables y, de esta forma, pasar a «ser parte de la solución contra la pobreza».

El rostro de la solidaridad

Cáritas quiere seguir fidelizando el apoyo de cientos de miles de colaboradores que, bien de manera gratuita, como es el caso de los 85.000 voluntarios, bien a través de la generosidad de los donantes, permiten desarrollar cada día sus programas de acción social para millones de personas empobrecidas, tanto en España como en terceros países.

Como atestiguan las cifras recogidas en la última Memoria anual de actividades, cerca de 4 millones de personas han sido acompañadas por las 70 Cáritas Diocesanas y las cerca de 6.000 Cáritas Parroquiales de nuestro país, con el sostenimiento de los 358 millones de euros invertidos en un amplio repertorio de programas sociales y proyectos de cooperación.

Ser parte de una Iglesia pobre y para los pobres

Con el lema «SÉ PARTE», la Campaña de Navidad apela a la verdadera naturaleza de la misión de Cáritas, que es la de «dar respuesta a las realidades de pobreza y exclusión social de nuestra sociedad» y sentirse «animados por una misión permanente e irrenunciable: ser Iglesia pobre y para los pobres». Es una invitación a ser agente de «escucha, acogida, acompañamiento y alivio de las personas y familias en riesgo de exclusión, a proteger su dignidad y a garantizar su acceso a los derechos humanos».

Es una propuesta impregnada del sentido de la Navidad, una celebración en la que, como recuerda el Papa Francisco, «Dios, que nos convoca a la entrega generosa y a darlo todo, nos ofrece las fuerzas y la luz necesarias para salir adelante».

Cáritas en Religión Digital, 13 de diciembre de 2017

 

 

 

La rehabilitación de Teilhard de Chardin

En las últimas semanas, se viene destacando, en la prensa y en las redes, el proyecto de rehabilitar, desde el punto de vista de su ortodoxia doctrinal, las valiosas enseñanzas que nos dejó la enorme, original y excelente producción intelectual del jesuita Pierre Teilhard de Chardin. Sin duda alguna, uno de los más brillantes intelectuales católicos de la primera mitad del siglo pasado. Y uno de los testigos más audaces de la fe cristiana de los últimos tiempos.

No pretendo yo aquí hacer el elogio de quien ha sido tantas veces elogiado por escritores más competentes que yo, tanto en el ámbito de la ciencia, como en cuanto se refiere a la teología y a la espiritualidad. Sólo quiero insistir en un tema, que me parece capital. Y en el que nunca insistiremos lo suficiente y lo debido.

Durante buena parte del siglo pasado y comienzos del actual, especialmente en los pontificados de Pío XII y de Juan Pablo II, hemos sido muchos los teólogos a los que se nos ha desautorizado, se nos ha retirado la «venia docendi», en no pocos casos sin el juicio legal correspondiente e incluso (hablo desde mi propia experiencia) sin saber por qué se nos castigaba públicamente. Se nos comunicaba oralmente la prohibición, sin posibilidad de defenderse, puesto que ni sabíamos por qué se nos castigaba.

En el caso de Teilhard, como en otros casos, se sumaba una circunstancia agravante; el sujeto castigado «teológicamente» era, además, expulsado de su casa y de su patria. Teilhard fue extraditado de Francia y se vio obligado a emigrar a Estados Unidos. Murió en Nueva York el 10 de abril de 1954.

Son duras, muy duras, estas situaciones. Porque incluso cuando puedes demostrar que no has defendido ninguna herejía o doctrina contraía a fa de la Iglesia, el hecho de haber sido castigado por la autoridad religiosa oficial, lleva consigo inevitablemente que, en el resto de tus días, tienes que cargar con el «san Benito» de tanta gente que se dice o sospecha: «si lo han castigado, algo habrá hecho». Y ese «algo habrá hecho», nadie te lo quita de encima.

A no ser que se produzca una rehabilitación que venga de las más altas instancias de la Iglesia. Lo que hizo, por ejemplo, Juan Pablo II con Galileo. Pero, ¿de qué le ha lucido a Galileo después de varios siglos? Si, dentro de cuatro siglos, un buen Papa rehabilita a Teilhard, ¿de qué le va servir a este sabio eminente que un clérigo del más alto nivel salga diciendo que es verdad lo ya sabrán de memoria hasta los chiquillos de la escuela?

Y ya sabemos lo que pasa: cuando se llega tarde, se pierde el tren. Y no es que se llegue con retraso de cuatro minutos, sino de cuatro siglos. Mucho me temo que, con tanto retraso, no vayamos a ninguna parte.

José M. Castillo en Religión Digital, 10 de diciembre de 2017


 

La pederastia en la Iglesia vasca, al descubierto

Alberto Barandiaran, Iñigo Astiz y Miren Rubio han tratado de poner luz sobre la «historia ocultada» de la pederastia en la Iglesia vasca con Ez duzu abusatuko, un trabajo periodístico en formato libro que recopila testimonios de víctimas que relatan sus vivencias tras años de «silencio» y «vergüenza».

Ez duzu abusatuko. Casos de pederastia en la Iglesia vasca (Elkar) reúne, por una parte, vivencias de media docena de víctimas, desde los años 60 a casos actuales, como el presunto abuso perpetrado en el colegio vizcaíno de Gaztelueta.

Por otro lado, lleva a cabo un trabajo de investigación con la aportación de puntos de vista de personalidades de la judicatura como el exfiscal jefe del País Vasco, Juan Calparsoro, y como pedagogos, sociólogos y expertos de otros ámbitos.

Todos ellos desgranan sus percepciones a lo largo de la publicación que concluye con una entrevista al obispo de San Sebastián, José Ignacio Munilla, la primera que concede dedicada exclusivamente a los abusos en la Iglesia pero en la que rechaza responder sobre el caso del sacerdote Juan Kruz Mendizabal, exvicario general de Gipuzkoa, condenado por un procedimiento eclesial por «tocamientos deshonestos a dos menores».

Los testimonios recogidos en el libro pertenecen a personas «valientes» que «se atreven a contar lo que les ha sucedido», aunque los autores aseguran que han tenido «mucho cuidado de no caer en el morbo» por lo que han evitado detalles de los hechos, han reconocido hoy en la presentación de la publicación. Leer mas…

 

El rector mayor de los salesianos ve “una absoluta estupidez” que algunos tachen de hereje al papa

«Nada de carrerismo, nada de cuarteles de invierno, nada de cuidarnos a nosotros mismos… Esta no es la imagen, ni la realidad, ni el lenguaje de los salesianos de Don Bosco. Vamos a intentar seguir, y no perder el tren». Ángel Fernández Artime habla con firmeza, mirándote a los ojos, convencido. El rector mayor de los salesianos tiene la voz tomada, fruto de un mes de viajes constantes, que le han llevado a Brasil, Roma, India, Angola, Mozambique y, ahora, Madrid, para participar en un congreso sobre pastoral educativa y familiar.

En esta entrevista, el responsable de la segunda congregación religiosa masculina del mundo, con 15.000 consagrados (a poco menos de un millar de los jesuitas), se muestra convencido de que, con el Papa Francisco, la Iglesia vive «una hermosa primavera, y no será la última», y defiende un pontificado en el que la vida religiosa se siente plenamente identificada. ¿Es Bergoglio un hereje? «Eso es una absoluta estupidez», zanja Artime, quien afirma, rotundo, que el Papa «necesita también sentir que se le apoya, que estamos con él, que estamos haciendo camino». En ese camino estamos.

-Viene de Angola y Mozambique. Antes estuvo en India, y antes en Brasil. ¿Cómo se vive con las maletas siempre hechas?

Físicamente es muy exigente, los ritmos son inhumanos. Además, no te alojas en hoteles con spa, sino que visitas comunidades, grupos y asambleas, con jornadas de 15 o 16 horas. Escuchando mucho… hace falta una buena salud, pero no falta la fuerza física personal, y especialmente la fuerza que viene de la fe, de la vocación y de tanta gente que te tiene en su corazón y en su pensamiento.

-¿Es duro seguir el ritmo?

Yo lo vivo muy intensamente. Carga las pilas. Acabo cada día la jornada exhausto, pero con el corazón lleno de entusiasmo y motivación. Con un sentimiento de que de verdad el Espíritu de Dios está acompañando tanto bien que se está haciendo por el mundo. Leer mas…

 

De Buda a Francisco de Asís – La gramática del amor interreligiosa

Las religiones, todas las religiones, se tocan en lo esencial: la dinámica del amor al prójimo. Una dinámica que, en los Evangelios, alcanza su máxima concreción en el mandamiento nuevo “Amarás a Dios sobre todas las cosas y al prójimo como a ti mismo” (Mt. 22,36). Y se concreta aún más en la parábola del juicio final: “Tuve hambre y me disteis de comer…” (Mt. 25,35).

Es la gramática del amor que, después, en la Iglesia católica, para concretarla todavía más, se plasmará en las “obras de misericordia”: dar de comer al hambriento, de beber al sediento, posada el peregrino… La misma gramática del amor que, en el budismo, pasa por la armonía y, sobre todo, por la compasión.

Por eso, Francisco, en la reunión con el ‘Shanga’, el Consejo Supremo de los monjes budistas, volvió a subrayar ese ‘catecismo del amor’, distintivo de todas las religiones. Y recordó a la minoría católica y a la mayoría budista que es mucho más lo que les une que lo que les separa, invitando a ambas comunidades a superar los prejuicios, “la intolerancia y el odio”.

¿Cómo?, se preguntó el Papa. Y contestó con esta bella cita de Buda:

“Conquista al hombre airado mediante el amor; conquista al hombre de mala voluntad mediante la bondad; conquista al avaro mediante la generosidad; conquista al mentiroso mediante la verdad”.

Y, para que se viese fácilmente que no hay fronteras en el corazón de las dos religiones, pasó, a continuación, a declamar parte de una oración que se le atribuye a San Francisco de Asís:

“Señor, haz de mí un instrumento de tu paz. Que donde hay odio, yo ponga amor. Que donde hay ofensa, yo ponga perdón. Que donde hay tinieblas, yo ponga luz. Que donde hay tristeza, yo ponga alegría”. Leer mas…

 

El granero vocacional asiático

La Iglesia católica es una institución profundamente clerical y que, precisamente por eso, se resiste a las profundas reformas desclericalizadoras del Papa Francisco. Sin clero, el catolicismo muere o languidece, porque, en contra de lo que pidió el Vaticano II, los laicos siguen siendo ciudadanos de segunda en la comunidad católica. Clase de tropa. Sigue pendiente entre los católicos la asignatura de la corresponsabilidad laical.

En todo el mundo occidental, las vocaciones al sacerdocio escasean tanto que la propia Iglesia habla de «invierno vocacional». El otrora vivero espiritual occidental, que surtió de vocaciones a medio mundo y evangelizó América y gran parte de Africa y Asia, está exangüe. «Una viña devastada», como decía Benedicto XVI. Non hay relevo para los curas. Los jóvenes no quieren ser funcionarios de lo sagrado. Y la institución, profundamente clericalizada, se resiste a buscar otras alternativas, como la del sacerdocio de la mujer o la de los curas casados.

Para muestra el botón de la propia Iglesia española, que se queda sin pastores. Ya sólo vive de las rentas del pasado. Los datos hablan por sí solos. España cuenta todavía con 18.000 sacerdotes diocesanos. Pero los que fallecen duplican a los que se ordenan. No se garantiza ni siquiera el reemplazo generacional. La edad media del clero diocesano es de 67 años y el 40% tiene más de 75. Dentro de diez años, el número de curas quedará reducido a la mitad. Leer mas…

 

Preparar el cambio más urgente en la Iglesia

En cualquier caso, el cambio más urgente – me parece a mí – se refiere a la renovación del clero. Cada día que pasa, hay menos sacerdotes. Y los pocos que vamos quedando (yo no me he secularizado) somos lógicamente cada día más viejos. Los seminarios, los noviciados, están casi vacíos o se han cerrado…

Es evidente que el papa Francisco está cambiando, en cosas muy serias, el ejercicio del papado. Lo está viendo todo el mundo. Y seguramente por eso, este Papa está encontrando tanta resistencia y no pocos enfrentamientos en determinados ambientes, ante personalidades importantes y en algunas esferas de mucho nombre y poder en el clero.

No voy a entrar en más detalles sobre este asunto, que es bastante delicado y merece un respeto cuidadoso. De todas formas, y venga lo que venga en los próximos años, tengo la fundada impresión de que, a partir del papa Bergoglio, el papado no será ejercido como lo ha sido hasta el día en que Benedicto XVI renunció a su cargo. ¿Será mejor? ¿Será peor? Será distinto. Esto, creo que es seguro.

Pero la forma de vivir y gobernar del Papa no es toda la Iglesia. Ni mucho menos. Hay asuntos urgentes y apremiantes, que no admiten espera. De momento, me limito a indicar algunos, que, por otra parte, están a la vista de todos. Es importante y urgente actualizar la Liturgia, el Derecho Canónico, la Vida Religiosa, la Teología, la participación del laicado en la gestión de las parroquias, las diócesis, la Curia Romana, y tantas otras cuestiones que ahí están, las vemos todos. Por más que haya quienes se resisten a ver lo que ya es imposible ocultar. No exagero. NI me invento nada.

En cualquier caso, el cambio más urgente – me parece a mí – se refiere a la renovación del clero. Cada día que pasa, hay menos sacerdotes. Y los pocos que vamos quedando (yo no me he secularizado) somos lógicamente cada día más viejos. Los seminarios, los noviciados, están casi vacíos o se han cerrado. Son ya demasiadas las parroquias que no tienen párroco. O el que tienen, debe atender a varias parroquias más, que pueden estar distantes. A esto hay que darle – y pronto – alguna solución.

¿Se está preparando ese cambio? ¿En qué va a consistir? ¿No sería conveniente informar a la Iglesia de lo que se está haciendo para resolver este problema? Es un asunto que nos concierne a todos los creyentes en Jesús el Señor. Y a todos se nos debería dar la oportunidad de aportar nuestro punto de vista. ¿Por qué no se da ese paso? ¿Se está trabajando “bajo cuerda”? ¿Por qué se nos oculta lo que sería bueno darlo a conocer y ofrecer la oportunidad de saber lo que piensa, desea, necesita y espera quien necesita la solución?

Somos muchos los que nos hacemos estas preguntas. O quizá otras parecidas, pero relacionadas con el mismo problema de fondo. Un problema, que (en su ámbito) afecta al mundo entero, no puede depender de lo que piensan o les conviene a unos cuantos hombres en Roma y sus “cercanías”. ¿Tendremos pronto alguna respuesta? Y si es que parece indiscreto incluso preguntarse esto y decirlo a los demás, entonces habrá que pensar en soluciones que se me antojan mucho más graves.

No me refiero a que nos pongamos a buscar “Nuevos Paradigmas”. Que no sé a dónde lleva eso. Me refiero al “proyecto de vida”, que nos marcó Jesús, el que “renunció a su rango” y se hizo “esclavo de todos”, “como uno de tantos”, según lo que nos enseña el N.T.. Si no estamos dispuestos a esto, ¿para qué seguimos cavilando en lo que no sabemos a dónde nos lleva? Siempre he creído en que Jesús es la “encarnación de Dios”, la “revelación de Dios”, la “humanización de Dios”. Pero creer en eso es vivir de acuerdo con lo que eso representa y exige. Este es el camino que yo veo más claro.

José Mª Castillo en Religión Digital, 1 de diciembre de 2017

 

El Papa podría rehabilitar al científico jesuita Teilhard de Chardin

Las monjas estadounidenses, los teólogos de la liberación… ¿y ahora Pierre Teilhard de Chardin? El Papa Francisco puede estar un paso más cerca de rehabilitar a otro católico injustamente castigado por haberse adelantado a su tiempo, después de que el Pontificio Consejo de la Cultura votara para pedir al pontífice que levante la sanción a Teilhard, paleontólogo y filósofo jesuita, impuesta por el Santo Oficio en 1962.

Según recoge America, participantes en una asamblea reciente del Consejo de la Cultura, que versaba sobre «El futuro de la humanidad: nuevos retos a la antropología», aprobaron una moción en que afirmaron que si al revocar el monitum que pesa sobre Teilhard el Papa «reconocería el esfuerzo genuino del pío jesuita de reconciliar la visión científica del universo con la escatología cristiana».

No solo eso, de hecho, sino que también tal acto de revocación por parte de Francisco «representaría un estímulo formidable para todos los filósofos, teólogos y científicos de buena voluntad como para colaborar en un modelo antropológico cristiano que, en la línea de la encíclica Laudato si’, cabe de forma natural en la urdimbre y trama del cosmos».

Aunque Teilhard murió en 1955, no fue hasta 1962, al empezar a venderse mucho más ejemplares de sus libros, cuando el Santo Oficio emitió la «advertencia» sobre su teología. Dicha congregación vaticana afirmó en aquel entonces que «está suficientemente claro que [los trabajos de Teilhard]abundan en ambigüedades y hasta errores serios que ofenden a la doctrina católica».

«Ambigüedades», cabe recordar, tales como la aseveración de que la especie humana ha ido evolucionándose durante la integridad de su existencia, algo de que Teilhard se dio cuenta trabajando en la excavación del ‘Hombre de Pekín’ en la década de los 1920. O como la idea de que el punto hasta el que la especie humana se está evolucionando -el «Punto Omega», en la terminología del propio Teilhard- puede identificarse con Cristo como el logos o la Palabra de Dios, o incluso de que la historia de la salvación divina puede extenderse no solo a los seres humanos y su cultura, sino también a todo el universo.

No está del todo cierto, por el momento, cómo el Papa Francisco responderá a la petición del Consejo de la Cultura, si bien algunos vaticanistas sugieren que la rehabilitación de un jesuita científico ciertamente cabría dentro de las prioridades de este pontificado. También cabe recordar que el actual pontífice cita de manera favorable a Teilhard en la Laudato si’ al afirmar que «el fin de la marcha del universo está en la plenitud de Dios, que ya ha sido alcanzada por Cristo resucitado, eje de la maduración universal».

Cameron Doody en Religión Digital, 3 de diciembre de 2017

http://www.periodistadigital.com/religion/vaticano/2017/12/03/religion-iglesia-vaticano-papa-francisco-rehabilitar-controvertido-cientifico-jesuita-teilhard-de-chardin.shtml

 

Desacralizar la Mezquita-Catedral de Córdoba

Amparándose en unas normas franquistas y en una reforma de Aznar, el obispado de Córdoba se apropió en 2006 de la Mezquita de la ciudad, patrimonio de la Humanidad, por el módico precio de 30 euros. Se producía así uno de los mayores –si no el mayor- “pelotazos” urbanísticos de nuestra historia. Dicha apropiación va acompañada de la explotación económica, por parte de la jerarquía católica, de uno de los monumentos turísticos más visitados de España, que devenga alrededor de 15 millones de ingresos anuales que van a parar a las arcas eclesiásticas.  Leer más….