| Atrio |
Benjamín Forcano, sacerdote y teólogo claretiano
1. Preámbulo histórico y metodológico
El Papa Francisco no fue a Brasil para hablar precisamente de los temas que voy a exponer. Llevaba en su cabeza otras preocupaciones, poco tratadas o muy olvidadas, acaso más importantes y en ellas se iba a centrar.
– ¿Por qué no hablado de ellos?, le preguntó un periodista en el avión ya de retorno en el viaje.
– “No era necesario hablar de eso, sino de las cosas positivas que abren camino a los chicos. Además, los jóvenes saben perfectamente cuál es la postura de la Iglesia.
– Pero, ¿Cuál es su postura en esos temas?
– La de la Iglesia, soy hijo de la Iglesia.
Sobre estas cuestiones doctrinales, el papel docente corresponde más bien a los que han sido autorizados por su formación, dedicación, estudios y títulos reconocidos, no precisamente a la autoridad. Dice el Vaticano II: “Las recientes adquisiciones científicas, históricas o filosóficas plantean nuevos problemas que arrastran consecuencias para la vida y reclaman investigaciones nuevas por parte de los teólogos” (Gs, 62). Leer más
«Los efectos (y no los efectismos) se verán próximamente»
La liberación feliz de dos cooperantes españolas, que fueron secuestradas cerca de un campo de refugiados somalíes en Kenia, ni siquiera ha merecido que se dediquen algunas líneas para conocer la actualidad de este país del Cuerno de África. Tampoco nos acerca a estas tierras devastadas que fuerzas navales españolas intervengan en la operación militar Atalanta para vigilar posibles abordajes en las costas del Índico. 
He seguido con interés el viaje del papa Francisco a Brasil. Y he valorado en él luces y sombras.
“Nosotras/os, un grupo de palestinas y palestinos cristianos, después de haber rezado, reflexionado e intercambiado ideas, hacemos oír nuestro grito, que surge desde el sufrimiento de nuestro pueblo bajo la ocupación israelí; es un grito de esperanza en ausencia de toda esperanza, unido a nuestro ruego y nuestra fe en Dios que vela, en su Divina Providencia, sobre todos los habitantes de esta tierra. Movidos por el misterio del amor de Dios por todos y del de su presencia divina en la historia de los pueblos y, más particularmente, en esta nuestra tierra, queremos decir hoy nuestra palabra como cristianas/os y como palestinas/os; una palabra de fe, de esperanza y de amor”.
Román agarra por los cuernos el toro de las canonizaciones que soltó en ATRIO José Mº Castillo. A ver quien más salta al ruedo.
