Enrique Martínez Lozano
Fe Adulta
Me parece claro que el modo como vemos a “Dios” es inexorablemente deudor de la idea que tenemos acerca de nosotros mismos. Mientras la persona religiosa se identifique a sí misma con el “yo” separado (personal), no podrá sino percibir a “Dios” como un Ente separado, e igualmente “personal”.
Esa comprensión es verdadera, pero únicamente en el nivel en el que aparece, es decir, el mental. Ahora bien, cuando caes en la cuenta de que ese nivel es solo aparente, percibes que tanto la identidad “personal” como la idea de un “Dios personal” no son reales, sino solo verdaderas en aquel nivel. Leer más








