Por Juan Rubio Sacerdote periodista Exdirector de Vida Nueva
La Carta Apostólica “ Misericordia y Miseria” que el Papa Francisco regalaba a la Iglesia el pasado domingo, coincidiendo con la clausura del “Año Santo de la Misericordia”, no es un elenco de reformas eclesiales, como ha llegado a la opinión pública a través de la opinión publicada. La carta no es más que un texto en donde Francisco expone, para que la amnesia no haga estragos, lo nuclear de lo vivido en este Año Santo y advirtiendo que, aunque se cierren las puerta simbólicas en la Basílica, llega “el momento de abrir puertas y dejar paso a la fantasía de la misericordia”. Leer más









