Fray Marcos
Ya en el Antiguo Testamento encontramos relatos de milagros que están narrados precisamente para mostrar la acción poderosa de Dios a favor de su pueblo. La zarza ardiendo, las diez plagas de Egipto, las tablas de piedra, el paso del mar Rojo, el maná, las codornices, las murallas de Jericó, el Jordán que se detiene, etc. etc.
¿Cómo entender todo esto? El hombre de la Biblia no se interesaba por las leyes de la naturaleza, ni se paraba a pensar si esos relatos estaban en contra de ellas. La inmensa mayoría de las leyes no se conocían como tales. La voluntad de Dios dirigía todo el universo. Todo acontecimiento extraordinario era la manifestación del poder de Dios, no había diferencia para ellos si era natural o no. .