Una visita histórica, pero ¿oportuna?

Los abusos a menores y su encubrimiento restan crédito a Benedicto XVI.
La visita de estado de Benedicto XVI a Inglaterra es, sin duda un hecho histórico. Salvando el viaje pastoral, es decir, sin rango de jefe de estado, que Juan Pablo II realizó a las islas Británicas en 1982, las relaciones entre Gran Bretaña y el Vaticano han sido cuando no tirantes, inexistentes.